A fondo con Mario Salas: “Hubo temas personales que me tenían muy esclavizado; la fe y Cristo me liberaron”
La nueva versión del Comandante asume en Cobreloa con la ilusión de lograr el ascenso del histórico equipo minero. Este sábado, a las 15 horas, los naranjas reciben al líder Santiago Wanderers, que está a dos unidades de distancia en la tabla de posiciones.
Mario Salas (58) llegó hace una semana a Cobreloa con la misión de lograr el ascenso del cuadro loíno. Este sábado, a las 15 horas, los zorros reciben al líder Santiago Wanderers, en un duelo decisivo para la obtención de aquel objetivo, ya que, si vencen a los caturros, serán los nuevos punteros del torneo.
“Es un partido muy importante y hay que actuar como tal. Tenemos que estar a la altura pensando en que es un encuentro clave”, dice el Comandante, en entrevista con La Tercera.
¿Por qué llega a Cobreloa?
Porque es Cobreloa, una institución sólida. También por lo que significa el desafío de venir y pelear por un campeonato. Es una oportunidad de trabajo.
Estuvo negociando al mismo tiempo con Unión La Calera…
Sí, tuvimos una opción con La Calera, pero al final no llegamos a concretarla.
¿No rechazó a La Calera porque puede descender?
No. La Calera está en el TAS reclamando unos puntos y no se sabe qué pasará. Si se los dan, quedará muy bien en la tabla. El motivo menor fue lo del descenso. Fueron motivos contractuales.
Firmó por seis partidos en Cobreloa. ¿No es riesgoso?
No. Cuando asumí Huachipato en el 2021 asumí por ocho partidos. El riesgo está en no cumplir el objetivo por el cual se nos contrató, ese es el verdadero riesgo.
Pero en seis partidos es difícil que pueda imponer su idea.
Sí, es difícil plasmar una idea de juego en seis partidos, pero creemos que el desafío por luchar por un campeonato es superior a cualquier cosa.
¿Si asciende, renueva automáticamente?
No. Para permanecer en Cobreloa no es solo conseguir el objetivo, es ver si realmente encajamos en la dinámica del club.
La Primera B está muy compleja hace varios años por la historia de los equipos que la disputan.
Sí, me da la impresión que hay instituciones como Cobreloa, Wanderers, Rangers, Iquique y Unión Española que podrían estar en Primera perfectamente, pero estamos en Primera B, y es por algo.
Después de su última experiencia como DT en Temuco trabajó como entrevistador en un portal deportivo...
Fue una experiencia muy buena el poder hacer algo distinto. Me gustó mucho el poder conversar con colegas tan connotados, tan importantes. Poder hablar de cosas futbolísticas.
¿Ahora entiende el trabajo de la prensa? Al menos se le ve menos arisco...
¿Estoy más simpático? Es que entendí a la prensa en algunos aspectos. Hubo técnicos que me dijeron que no para entrevistarlos. De alguna forma se entiende más el rol de la prensa, pero que yo esté más simpático no pasa por eso.
¿Por qué está más simpático, según usted? Se le tildaba de ser un técnico soberbio...
He desarrollado mucho mi lado espiritual y eso me ha ayudado a entender la humildad, a entender la sabiduría, la empatía, el respeto. No es que antes no lo tuviese, pero al desarrollar mi lado más espiritual uno vuelve a raíces de principios más sólidos y espirituales. Conocer a Cristo me ha significado ser una persona distinta para relacionarme con el resto.
¿No se creyó el cuento por el éxito que marcó los inicios de su carrera?
No me creí el cuento. Uno se cree el cuento cuando no logra cosas, pero a nosotros nos fue bien. Hay cosas que te llaman a terreno y te vas dando cuenta que muchas situaciones no pasan por ti, pasan por otras personas o por la fe. De repente te tienes que dar cuenta de eso para poner los pies en la tierra y ser una persona más humilde.
¿Por qué se acerca a la religión?
Todas las personas que se acercan a Cristo son personas que alguna vez tuvieron algún problema o están esclavizados por adicciones. Es difícil que a una persona que le va bien en la vida se acerque a Cristo, porque esa persona es más egocéntrica, cree que las cosas se logran por ellos mismos. Evidentemente que hubo algo que gatilló mi ligazón a Cristo.
¿Qué situaciones gatillaron su cercanía a Cristo?
Fueron temas personales que me mantenían muy esclavizado, pero son personales. La fe y Cristo me liberaron.
Usted anota varios descensos en su carrera, más allá de que algunos se salvaron por secretaría. ¿Eso no marcó su vida?
Todas las experiencias te van moldeando. No hay nada que no te permita crecer ni desarrollarte. Los fracasos te permiten estar más cerca del crecimiento. Las victorias te nublan, te hacen creerte el mejor, pero esa sensación es temporal. El descenso de Magallanes, que es el realmente en el que me siento protagonista, me llevó a analizar, a reflexionar, a hacer que mi carrera creciera.
¿Cómo define esta nueva versión de Mario Salas?
Soy una persona que trato de estar más cerca de Dios, más cerca de la gente. Trato de entender más y de relacionarme mejor con mis jugadores, con los dirigentes. Sé que para lograr las cosas no basta solo con el director técnico, tienen que haber muchas cosas. Estoy más en paz, más lleno. Pongo la riqueza espiritual en un lugar fundamental.
¿Quizás al Mario Salas de antes solo le importaba ganar?
Es que sigue siendo importante, no quiere decir que no quiera ganar. Quiero ganar de la misma forma como lo quería antes. A la gente más espiritual se nos cataloga con menos ambición, pero ese es otro mote de los que estamos más cerca de la fe. Tengo la misma ambición de antes, pero ahora la ambición no es para engrandecerme yo, es para glorificar al señor.
Cuando estuvo en la UC y en Colo Colo su nombre siempre estuvo ligado a la Roja. ¿Sigue ilusionado con esa opción?
Sí, de todas maneras. Entre los técnicos chilenos, o entre los técnicos actuales, soy una persona que puede hacer ese trabajo. Tengo los recursos, tengo las capacidades para hacerlo.
¿Cree que Manuel Pellegrini el indicado para la banca de Chile?
A mí me gusta mucho, es un técnico absolutamente capacitado para asumir la Selección, pero por su experiencia es para que esté a una altura superior a lo que es un técnico de selección. Lo veo como alguien que sea inamovible. Más allá de que sea Pellegrini, los resultados siempre mandan en cualquier parte del mundo. No sería bueno para nosotros no aprovechar eso.
Lo ve más en un rol superior al DT de la Roja...
Claro. Alguien que pueda dictar políticas, lineamiento. Que esté en posiciones de tomar otro tipo de decisiones. Que no sea alguien que solamente esté en base a los resultados que tiene en la cancha.
¿Hasta cuándo se le espera?
Es que lo que es urgente en la selección es tener un técnico. El interinato no le hace bien a nadie: no le hace bien a Nicolás Córdova, a la ANFP, al fútbol chileno. Creo que tener un técnico en la selección es urgente. Si es Pellegrini muy bien, y si es otro chileno, también.
¿Le gusta Nicolás Córdova?
Sí, me gusta. Creo que es una posibilidad real, pero necesita definir la situación. Nico es una buena opción, muy buena para la Selección.
¿Considera que la prensa ha sido injusta con las críticas a Nicolás Córdova?
Es que yo no creo que se sea injusto. Me parece que la ANFP entrega un ambiente de inestabilidad muy grande. Esto de poner al jefe de las selecciones menores (Nicolás Córdova) durante todo este tiempo, lo único que te demuestra es que no tienen claro el rumbo. Si realmente les gusta el trabajo de Nicolás, póngalo y traigan a otra persona a su otro cargo. Quizás todo esto que ha generado Nicolás hace que la ANFP no tome la decisión que tiene que tomar. Falta valentía, falta coraje de los dirigentes para jugársela por un técnico chileno. Falta el coraje que tuvo Peter Dragicevic para llevar a Arturo Salah a Colo Colo.
¿Cree que al técnico chileno se le mira en menos?
Evidentemente. Es algo que lo demuestran las acciones. No tengo la estadísticas de cuántos técnicos chilenos han estado en equipos grandes en el último tiempo, o en la misma Selección. ¿Habría sido muy distinto tener a un técnico chileno en la Selección durante este tiempo? Se minimiza al técnico chileno, se le considera que no tiene carácter para manejar a los jugadores de Selección, pero no se conoce al técnico chileno. Yo creo que el técnico chileno tiene el conocimiento, la metodología, el liderazgo para asumir desafíos importantes. Debemos ser una de las pocas selecciones en el mundo que no tiene un técnico nacional. Un técnico del propio país conoce la idiosincrasia del pueblo, conoce la forma de actuar del jugador chileno, la cultura, al periodismo, al dirigente, al sistema de campeonato, a los clubes, qué es lo que hay. Se gana por muchos lados.
Ricardo Gareca en su primera conferencia en la Roja no sabía el nombre de varios jugadores…
Pero debe pasar con muchos técnicos extranjeros. Ese conocimiento es muy importante para dirigir. Acá se exagera con los técnicos extranjeros en la Selección y en los clubes grandes.
Pero los técnicos chilenos están en deuda por títulos...
Es que esa deuda siempre va a estar si no se ofrecen las posibilidades. Si no hay técnico chileno en los grandes o en la Selección siempre se va a pensar en base a esta estigmatización de los técnicos chilenos. Yo estuve en Colo Colo en 2019 y de ahí no sé cuántos técnicos chilenos hubo, igual que después de mi paso en la UC.
El caso de Esteban González en el Coquimbo campeón es una excepción...
Claro, eso fue espectacular. Imagínate. ¿Esteban no está preparado para dirigir a una Selección chilena? Entonces decimos ‘no, es que el carácter, la personalidad, no puede dirigir un camarín’. ¿Cómo lo saben? Los dirigentes necesitan valentía para apostar por un técnico chileno.
Usted lleva muchos años dirigiendo. ¿Qué balance hace del fútbol chileno?
No se ha tenido el desarrollo proyectado. Cuando se va Sergio Jadue el 2015, yo pensaba que era un buen momento para que Chile empezara a desarrollar bases sólidas, torneos atractivos que seduzcan al hincha, dictar políticas que permitan desarrollar el fútbol formativo. Han pasado 10 años y el fútbol chileno ha involucionado. Si hace 10 años trazabas un proyecto, ya estaría dando frutos. En Chile las cosas no se hacen a futuro, porque queremos todo muy rápido. Acá todo es light, todo es desechable. La política de resultados nos ha llevado a estar con un fútbol sin proyectos, sin estabilidad, que finalmente es un castillo de naipes, que se cae a pedazos, muchas veces.
¿Le preocupan los juveniles?
Es que los tiempos han cambiado. Uno no puede pretender que a los futbolistas de mi época se les tratara como se les trata a los juveniles de hoy. El avance tecnológico es una realidad, tienes que entender que los jóvenes están sumergidos en esa realidad. A los jóvenes ahora se les critica eso, pero en mi época se les criticaba que no comíamos bien, que no nos cuidábamos. Eran otros vicios, otras situaciones negativas. Mirar para atrás o quedarnos en esa comparación es inútil. Quizás ahora el staff de los clubes tiene que tener más gente para tratar a los juveniles No es culpa de los juveniles, quizás es culpa de los clubes.
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