El Deportivo

PSG, otra vez de fiesta: gana el bicampeonato de la Champions en penales ante Arsenal y Luis Enrique firma un equipo de época

El París Saint-Germain consiguió su segunda corona consecutiva tras imponerse sobre los Gunners en la tanda. Los parisinos se convierten en el más ganador de Francia a costa de un equipo londinense que se quedó al borde de su primera estrella.

El PSG conquistó su segunda Champions tras vencer el Arsenal en penales. Foto: UEFA.

París Saint-Germain vuelve a tocar el cielo. Lo hace por segundo año consecutivo. Una temporada después de que el sueño se volviera una realidad, llegó una nueva coronación. Tras un cerrado 1-1 en Budapest, se impuso en los penales y privó al Arsenal de su primera estrella. Con la firma de Luis Enrique, el PSG se transformó en un equipo de autor, que quedará en la historia por marcar una época.

Se prevía un duelo de fuerzas parejas en el Puskás Aréna. Por un lado, el único equipo invicto, el menos goleado y con más porterías a cero, con una defensa sólida e infranqueable. Por el otro, el equipo más goleador, dueño de la posesión, con un fútbol vistoso que gusta en todo el planeta.

Aunque los galos seguramente eran apuntados con un leve favoritismo tras llegar antecedidos por el éxito de los capitales qataríes, que respaldaron la millonaria inversión con la corona de 2025. Sin embargo, los Gunners llegaron con la ilusión de obtener su primera consagración en el máximo torneo continental europeo, un título esquivo en los 139 años de historia de un equipo con una tradición vastísima. La consagración en la Premier League tras 22 años también permitió que el anhelo creciera aún más. Los fantasmas parecían haberse disipado.

Ambos mantuvieron sus esquemas tradicionales. El 4-3-3 para el PSG y el 4-2-3-1 para el Arsenal, donde los dos contaron con todas sus figuras como alternativa. Luis Enrique repitió la oncena de la final pasada, con la excepción de Safonov en el arco, un equipo que sale prácticamente de memoria a esta altura. Mientras que Mikel Arteta apostó por Mosquera e Hincapié en los laterales, Lewis-Skelly acompañando a Rice en el medio y Odegaard por sobre Eze. Además, Kai Havertz le ganó la pulseada a Gyökeres, en un movimiento que daría resultados.

El PSG intentó asumir la posesión de la pelota e imponer su juego, sin embargo, se encontró con una estocada del Arsenal. Tras un rebote en mitad de cancha, la pelota le cayó al alemán (5′), que corrió a la espalda de la zaga y fusiló al portero cuando parecía quedar sin ángulo. Golazo de uno que ya sabía lo que era marcar en una definición de Champions. En 2021 le dio la segunda estrella al Chelsea y, tras cruzar de vereda, cinco años después parecía hacer lo mismo.

La tónica continuó tras la anotación, con duelos intensos en el centro del campo. Posesiones largas de los parisinos y presión alta de los Gunners, algo que replicó el PSG ante la pérdida de la pelota. Ante la constante movilidad del ataque parisino, los ingleses mostraron un altísimo compromiso defensivo. Fue un juego de ajedrez, donde cualquier error podía terminar siendo determinante.

Al PSG se le hizo imposible penetrar el infranqueable fortín rojo, pero no perdió la paciencia ante un equipo cada vez más sumergido en el fondo. Distribuciones largas por lo ancho de la cancha, aunque sin la finura necesaria en el último tercio. Con un par de aproximaciones por lado, se acabó un cerrado primer tiempo, quizá poco vistoso para el expectador casual.

Una definición apretada

El PSG salió de los vestuarios con una alta intensidad, aunque todo continuó con una tónica similar. Lo claro era que había que romper con los esquemas y salirse del libreto, algo que hizo Kvaratskhelia tras una pared con Mendes. El georgiano entró al área y recibió una infracción de Mosquera. Los franceses reclamaron una segunda amarilla, lo que fue desestimado. Dembélé (54′) se hizo cargo de un penal pesadísimo y lo cambió por gol con un tiro cruzado, poniéndole más emoción a la definición.

En el 77′, Khvicha tuvo otra situación clave. Comandó un contragolpe que terminó con un remate suyo en el vertical. El PSG parecía más cerca de la consagración, pese a los revulsivos que dio ingreso Arteta. En el 88′, un remate desde el borde del área de Vitinha rozó el travesaño, pero tampoco dio con el gol. Barcola tuvo dos opciones, una literalmente en la última jugada, pero tomó malas decisiones y definió mal. La final se extendió a la prórroga.

El tiempo extra fue una muesta de la intensidad que ambos equipos tuvieron. Se evidenciaron notorias muestras de cansancio, calambres y molestias físicas. Algunos siguieron con más corazón que otra cosa. Por otra parte, todo continuó igual de cerrado. En tanto, en el 99′ se pidió un presunto penal de Mendes sobre Madueke, pero todo fue desestimado, lo que provocó los reclamos de todo el Arsenal, principalmente de Arteta y Rice.

Por juego, los parisinos parecían quererlo más ante un equipo londinense replegado, que buscaba toparse con alguna contra. No obstante, si había nerviosismo y tensión, todo aumentó cuando la definición llegó hasta la tanda de penales. Ahí fue más eficaz el conjunto parisino.

Para el PSG anotó Ramos, Doué, Hakimi y Beraldo; y erró Mendes. Mientras que para el Arsenal marcó Gyökeres, Rice, Martinelli. En tanto, los fallos de Eze y Magalhães condenaron al Arsenal.

Tras el empate en 120′, curiosamente, el Arsenal terminó el campeonato de manera invicta. Pese a ello no le alcanzó. El PSG consiguió su segunda Champions consecutiva, la tercera para Luis Enrique, que construyó un equipo de época quedará plasmado en el recuerdo.

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