Exconsejeros del CADP en picada contra rebaja de dietas: Sugieren un 1% de reducción y acusan al proyecto de “maquiavélico”

El Consejo de Alta Dirección Pública, a cargo de proponer la rebaja transitoria para autoridades tras la iniciativa legal aprobada en el Congreso, recibió ayer las opiniones de cuatro de sus exintegrantes -Mario Waissbluth, Rodrigo Egaña, Carlos Williamson y Beatriz Corbo- quienes cuestionaron en duros términos tanto el proyecto como la decisión de dejar en manos del organismo esta decisión.




Ofreciendo disculpas terminó su presentación el exmiembro del Consejo de Alta Dirección Pública, Mario Waissbluth, durante la sesión de ayer de ese organismo. Ahí el académico fue invitado para revisar el mandato que le entregó la ley de reducción de dietas parlamentarias y de otras autoridades al CADP, y durante varios minutos lanzó duras críticas a la reforma constitucional que aprobó el Congreso, a tal punto que llegó a excusarse por si se había “excedido en la crudeza” durante su discurso.

Sus argumentos luego fueron secundados por los otros invitados a la sesión, todos exconsejeros de ese servicio: Rodrigo Egaña, Carlos Williamson y Beatriz Corbo, quienes también criticaron algunos de los criterios de la ley, particularmente la igualación de las remuneraciones entre ministros y parlamentarios y el carácter “poco técnico” de la decisión que debe tomar el consejo.

Así, durante la llamada “sesión histórica” -como la apodó el presidente de la instancia, Alejandro Weber- los consejeros fueron llamados, entre otras cosas, a “defender políticamente” al CADP frente a las redes sociales e, incluso, a que la reducción fuera solamente de un 1%.

“Les han encomendado una tarea que es una suerte de presente griego. La reforma constitucional recientemente aprobada me parece errónea, y hecha para satisfacer a las redes sociales más que a las necesidades del Estado. Es además potencialmente dañina”, sostuvo Waissbluth, quien fue el primero en tomar la palabra.

Y agregó: “definan las reducciones salariales mínimas posibles en lo que a dieta o remuneración ministerial se refiere. Es preferible que a ustedes los crucifiquen en las redes sociales, a que estas reducciones tengan impactos graves y duraderos en el funcionamiento del Estado”.

En esa misma línea, Williamson pidió “responsabilidad” y calificó la medida como “maquiavélica” y parecida a “un circo romano”. “El remedio podría ser peor que la enfermedad y con una rebaja sustantiva de los sueldos nos quedemos con malas personas que ocupen cargos ejecutivos para el próximo gobierno y malos senadores y diputados que sean electos en la próxima elección”, dijo.

Asimismo, el ingeniero comercial aseguró que "acá no estamos hablando de sueldos que sean millonarios, son otros los problemas que tiene la clase política".

El punto sobre un eventual daño al servicio público también fue relevado por los otros dos exconsejeros, quienes argumentaron que una reducción “sustantiva” podría provocar una fuga de talentos o riesgos de corrupción.

“El servir al Estado en las más altas posiciones de poder requiere retribuir a dichas personas de la mejor manera posible dentro de las posibilidades del país, para asegurar calidad, idoneidad”, señaló Egaña, quien además señaló que el mandato sería “contradictorio” con la función del CADP y que podría generar “conflictos de interés” con los miembros de la instancia

En tanto, la exconsejera Beatriz Corbo criticó que en la ley se pidiera comparar la realidad chilena con otros países, situación que su juicio podría ser “muy compleja. Y manifestó que “la brecha (de remuneraciones) es en contra del sector público y seguir profundizándola solo atenta contra la atracción de talentos”.

“Tenemos que resguardar la democracia y para permitir que el Congreso sea un espacio donde distintas visiones de la sociedad puedan ser expuestas, es que tenemos que tener remuneraciones que sean atractivas para que todas esas visiones puedan llevar”, dijo.

Los guarismos: un 1%, un 10% y un 25% de reducción

Fue luego de la solicitud de uno de los consejeros actuales que los invitados se aventuraron a entregar algunos guarismos o porcentajes para la reducción de sueldos. Y si bien todas las propuestas estaban bastante alejadas del 50% que propusieron los diputados que ingresaron esta ley, Gabriel Boric (Convergencia Social) y Giorgio Jackson (RD), los números provocaron un debate entre los exconsejeros de la instancia.

Waissbluth, por un lado, ironizó y llamó al consejo a no reducir más allá de un 1%, como una señal para manifestar la molestia con un “absurdo” mandato. “Estoy diciendo, que esta es mi forma de expresar la rebelión del consejo frente a este encargo que es absurdo. Decir, ‘señores, ya que me obligan a reducirlo, lo reduzco en el mínimo del sentido común’, de manera que se demuestre la falta de sentido común, y eso es reducirlo en un 1%”, dijo.

Y, luego, volvió a repetir: “Defiendan al consejo, tienen que defenderlo políticamente, porque no va a haber ningún argumento técnico con el cual puedan justificar que la reducción es del 10%, del 9%, del 11%, eso van a ser puras chivas, perdón por la rudeza, entonces yo lo que haría es proponer el 1%”.

Por su parte, Williamson había lanzado durante su presentación que la reducción no debería superar el 10%. “Mi sugerencia, si es que hay que reducir es que no pase del 10% de reducción”, dijo

Luego, Egaña lanzó sus números y provocó un debate entre los consejeros. “Carlos puso 10%, nosotros tenemos en mente lo que puso Jackson y Boric, un 50%. ¿Cuál es la diferencia entre 10% y 50%? el 30%. Vámonos por la mitad, 15%: Yo les propondría 25%. 25% sobre el neto”, señaló. Y agregó: “El proponer un 1%, claro, es posible, pero se meterían en un problema político complicado”.

La propuesta de Egaña generó una respuesta inmediata por parte de Waissbluth y Williamson, quienes dijeron que un 25% de reducción le causaba “horror” y “dolor de guata”.

“Lo que estaba proponiendo Rodrigo me produce horror, porque ahí sería una catástrofe para los ministros, de ahí para abajo, para todo el mundo”, dijo Waissbluth. Mientras que Williamson señaló que “a mí también me produce dolor de guata algo que sea como un 25%. Yo sé que Rodrigo no es irresponsable, pero me parece irresponsable pensar en algo que puede tener consecuencias enormes y funestas en el desarrollo de nuestro sistema político en el futuro”.

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