La pugna por el ascenso: Luis Solís, el abogado en situación de discapacidad de origen visual que tiene a Fernández Vial a un paso de volver a la Primera B

El abogado Luis Solís.

El profesional ha estado detrás de los recursos que presentó el cuadro ferroviario contra Lautaro de Buin. Paulatinamente fue perdiendo la vista por una enfermedad degenerativa, lo que no fue impedimento para que se titulara con nota máxima en la Universidad de Chile.




Arturo Fernández Vial está a un paso de volver a la Primera B del fútbol chileno después de largos años fuera de los primeros planos. La razón está en los incumplimientos de Lautaro de Buin que los tribunales de la ANFP certificaron y que ayer fueron ratificados por la Segunda Sala, la que le restó seis puntos al Toqui del Torneo de Segunda División de 2020, lo que virtualmente le daría el ascenso al Almirante. Detrás de los recursos del cuadro penquista, se encuentra el abogado Luis Solís (38), persona ciega.

“Estamos a la espera de lo que decida el Consejo de Presidentes. Lo que entendemos es que bastaría la ratificación de ellos, porque el fallo es claro y contundente en señalar que la resta de puntos ocurre en el torneo de 2020 y claramente el campeón es Fernández Vial, por lo que debería decretarse el ascenso a la Primera B”, afirma el profesional, cuya histórica escapa de lo común. “Me da exactamente lo mismo que me llamen ciego o no vidente. Sé que hay personas que les complica, pero a mí me da igual. Trato de comportarme lo más normal posible”, aclara el hombre de leyes, quien tiene pareja hace más de nueve años y tiene una hija de cinco y un hijo de tres años.

Solís no siempre fue ciego ni tampoco llegó a esa condición por un accidente. “Fue paulatino, porque tengo una enfermedad degenerativa a la retina. Comenzó en la adolescencia y se fue agravando conforme el paso de los años”, recuerda. Sin embargo, se propuso salir adelante como diera lugar. Así llegó a estudiar derecho a la Universidad de Chile, donde, ocupando un término futbolero, la rompió. “Egresé con un 7, después de un esfuerzo de un año para hacerlo en el examen de grado y también gracias al apoyo que siempre tuve de los compañeros y de las demás personas”, reflexiona.

La vida universitaria lo obligó a adaptarse a las condiciones que había. “Cuando ingresé, ya tenía la enfermedad, por lo que tuve que acostumbrarme a dar todas las pruebas de forma oral”, recuerda. Ya en el mundo profesional, también tuvo que aprender a manejarse para no tener inconvenientes, obstáculos que ha sorteado con mucho éxito. “Ahora hay lectores de pantalla y la tecnología apoya bastante. De igual modo, para todo ese tipo de alegatos hay que estudiarlos un poco más antes para tenerlos ya prácticamente en la memoria. Implica un esfuerzo adicional, porque uno no puede recurrir a las notas que normalmente los abogados tienen, sino que uno las tiene que tener en la mente, ya que uno no puede ir y echar un vistazo al papel”, explica.

Asimismo, el profesional nacido y criado en Estación Central hace 38 años, agradece la colaboración que ha recibido a lo largo de su carrera. “Por lo general, he tenido la comprensión del entorno, sobre todo en el mundo jurídico. Nunca he tenido algún episodio donde se me haya complicado. Además, tengo un asistente de mi confianza en caso de que haya que leer una minuta o algún documento”, detalla.

Su experiencia en el mundo del balompié es bastante dilatada. “Si bien este es el primer caso tramitado en la ANFP, vinculado al fútbol he tenido otros temas contra clubes, asesorías a profesionales. Esto está relacionado con Portasur, que es una consultora deportiva que tiene un equipo multidisciplinario. Ellos me dieron la oportunidad y yo estoy a cargo del área de litigios, que es mi especialidad. Llevo varios años con ellos y, además, tengo mi propia oficina de forma independiente desde que me titulé”.

La resolución

En Concepción esperan pronto la ratificación del Consejo de Presidentes para volver a la Primera B, mientras que Lautaro de Buin sorteó con éxito la desafiliación, pero no el ascenso. “Se CONFIRMA la sentencia de la Primera Sala del Tribunal Autónomo de Disciplina de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, de fecha 29 de abril de 2021, que sancionó al Club Deportes Lautaro de Buin S.A.D.P., con DECLARACION que se muta el contenido del reproche y la sanción aplicada, por la pérdida de seis (6) puntos de aquellos obtenidos por dicho Club, en el Campeonato Nacional de Segunda División Temporada 2020″, consigna la sentencia.

“En razón de lo anterior, déjese sin efecto la medida de suspensión de la participación del Club Lautaro de Buin S.A.D.P en los Campeonatos Temporada 2021, decretada por resolución de esta Segunda Sala del Tribunal Autónomo de Disciplina de la A.N.F.P con fecha 15 de abril del 2021″, agrega.

De confirmarse el ascenso vialino, el elenco aurinegro deberá disputar una seguidilla de encuentros pendientes, ya que el torneo de la B lleva nueve fechas disputadas. “Esos partidos tendrán que disputarlos los jugadores, nosotros ya jugamos el nuestro y estamos esperando la confirmación del resultado que todos esperamos”, cierra Luis Solís, el primer abogado no vidente del fútbol chileno.

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