Matías Dituro, el arquero del tricampeón: “No tengo desesperación por irme, pero busco lo mejor para mi familia”

Matías Dituro recibe el reconocimiento de su club de infancia en Argentina, tras ganar el tricampeonato en Chile.

El portero de Universidad Católica, elegido por sus colegas como el mejor portero según la encuesta de El Deportivo, repasa su futuro en un cuadro que hoy busca técnico. Lamenta la salida de Holan.




Matías Dituro (33 años) descansa en su natal Bigand, localidad ubicada en la Provincia de Santa Fe. Se le escucha tranquilo, aprovechando el tiempo con su familia. “Estoy en Argentina, en mi casa. Aprovechando los pocos que días que tenemos para recargar energías”, dice al ser contactado por El Deportivo.

Viajar a Bigand es reinsertarse en su pasado, en ese pequeño pueblo de no más de cinco mil habitantes que lo vio crecer. “Independiente de Bigand también es el club de mi pueblo. Ahí hice mis inferiores, estoy desde los cuatro años. Siempre que vengo voy mucho al club porque me queda a 400 metros. Me prestan todas las herramientas para entrenar. Las pelotas, las canchas, todo”, dice, con orgullo, luego de recordar que hace pocos días fue homenajeado por la institución que nombra cada vez que puede.

Su sorpresa al saber que ganó el reconocimiento al mejor portero del torneo nacional, según la encuesta realizada por este medio a sus colegas, no la oculta. Es como si disfrutara cada reconocimiento que recibe. “¿En serio? No tenía idea. ¿Tendré algún premio? Muchas gracias”, dice.

¿Le da más valor al premio que sus colegas en el fútbol lo elijan como el mejor del torneo?

Sí, obvio. Que los mismos colegas y entrenadores de otros equipos te voten para recibir este premio es un orgullo, algo muy lindo. El agradecimiento va para todos ellos por haberme elegido el mejor arquero.

Lleva casi tres años estando entre los mejores del torneo. ¿De verdad aún le sorprende?

Sí, sorprende. Yo trabajo siempre de la misma manera para dar lo mejor de mí para el equipo. Uno no se acostumbra a estas cosas porque sabe que son pasajeras. Siempre que arranca un año yo me preparo con la ilusión de ser el mejor y para eso me entreno.

¿Está en el mejor momento de su carrera?

No sé si el mejor, pero sí siento que estoy en un buen momento físico. Por suerte pude operarme durante la pandemia para poder quitarme una molestia que arrastraba hace varios años. Estoy físicamente, técnicamente y sicológicamente en un momento muy bueno. La madurez es fundamental para este puesto.

¿No temió que la operación frenara su alza deportiva?

Sí, tenía muchas dudas. Tenía muchas dudas con la decisión que estaba tomando, pero se llegó a la conclusión que sería lo mejor para mí. Esa molestia que venía arrastrando tarde o temprano me la iba a tener que operar porque ya se había generado un quiste que incomodaba mucho. Fue buena la decisión, en el momento justo. Hoy, con el diario del lunes como se dice, puedo corroborar que es así.

¿Se siente imbatible en la portería?

No, sentirme imbatible, no. Soy un arquero que tiene que trabajar todas las semanas al cien por cien, que no puede regalar ningún entrenamiento porque si no entreno de la mejor manera el fin de semana será más difícil llegar al rendimiento que yo quiero. Lo mío se basa en el trabajo dentro y fuera de la cancha. Me preocupo de la alimentación, de los entrenamientos, de lo sicológico, de todos los aspectos.

¿Seguirá en la UC?

Sí, tengo dos años más de contrato y estoy contento en Chile. Pero siempre que se abre el mercado de pases y está la posibilidad se conversará en su momento con el club, con la familia y ahí se verá.

¿Está dispuesto a escuchar ofertas?

Sí, eso siempre pasará en un mercado de pases. No tengo desesperación por irme, pero siempre busco lo mejor para el futuro de mi familia. Si lo mejor para el futuro es seguir en la UC, eso será un paso adelante para mí. Sostenerme en un club como la UC por cuatro o cinco años también es un desafío muy grande. Si me toca hacerlo, feliz.

¿En qué fútbol le gustaría jugar?

Siempre tuve deseos de jugar en diferentes ligas, pero no es algo que me desespera. Estoy feliz en Católica, mi familia está bien en Santiago, no hay desesperación por salir. Sí me gustaría jugar en la Serie A.

¿Tocó techo en el fútbol chileno?

No he tocado techo. Me fue bien estos últimos años. Pudimos conseguir con mis compañeros los objetivos, pero no sé si se puede sentir que toqué techo. Yo creo que no. Este año arrancamos con un desafío de la Super Copa y después nos iremos con todo por conseguir el tetracampeonato. Enfrentar la Copa Libertadores con la ilusión que tenemos siempre.

¿El tetracampeonato es el gran objetivo?

Sí, como todos los años nos preparamos para ganar todo lo que jugamos. Hay que ser realistas porque la Libertadores reúne a los mejores equipos de todos los países y todos se preparan para ganarla. Sabemos que será difícil. A nivel local queremos ganar todo lo que jugamos. A todos los torneos iremos con la misma ambición.

¿Sintió que se le arrancaba el torneo por el bajón que sufrieron al final del toreno?

No, siempre confíe en nuestro trabajo, en lo que podíamos hacer como equipo. En algún momento se apretó en la tabla. Tuvimos muchas lesiones, muchos partidos juntos, pero siempre supimos que dependíamos de nosotros. Sabíamos que si hacíamos las cosas bien conseguiríamos el objetivo.

También ayudados por la irregularidad de La Calera...

Sí, pero independientemente de lo que ellos hicieran, nosotros teníamos una diferencia de puntos y eso hacía que dependiéramos de nosotros. La irregularidad fue de todos los equipos.

¿Sintió que el arbitraje en algún momento los quiso perjudicar?

No sé si perjudicar, pero sí claramente hubo jugadas que no se aplicaron el mismo criterio y curiosamente siempre esas jugadas a nosotros nos perjudicaban o eran un poco en contra. Pero no sé si era algo que nos quisieran perjudicar.

¿La partida de Pinares no influyó en el bajón del equipo?

Obviamente que César era un jugador muy importante en lo que era el funcionamiento. Cuando un jugador está muchos partidos en un equipo es difícil reemplazarlo. Era un jugador importante para nosotros, pero los chicos que entraron supieron reemplazarlo.

¿Le sorprendió la salida de Holan?

No sé si me sorprende porque Ariel es un técnico muy requerido en diferentes mercados. Trabaja muy bien y tiene capacidades para crecer. Ese crecimiento puede ser para él. No sé si me sorprende. Se venía rumoreando mucho que esto podía ocurrir.

¿Les había dado alguna pista que no seguiría?

No, no nos había dicho nada.

Beñat, Quinteros y Holan… ¿Por qué cree que los técnicos de la UC duran solo un año?

No sé, eso tiene que preguntárselo a los directivos, no a mí.

¿Pero no le llama la atención que duren tan poco?

Es que no puedo opinar de eso. No tengo una opinión para eso.

Holan decía que era irreal pensar en pelear la Libertadores por las diferencias de plantel que existen con otros elencos de Sudamérica. ¿Comparte?

Estas preguntas son medias extrañas. No puedo responderte lo que dice otra persona. Eso se lo debes preguntar a él.

¿Qué le aportó Holan?

Mucho, me hizo crecer muchísimo. Ariel, en lo personal, me abrió un montón la cabeza. Aprendí un montón tácticamente, me entregó mucho fuera de la cancha. Fue un año muy bueno para mí estando con un cuerpo técnico como el de Holan.

¿Inquieta estar a un mes del torneo y no tener técnico?

Mientras el técnico llegue para el principio del torneo, todo bien. En Católica es algo que ha pasado los últimos tres años, no es algo que inquiete. Por ese lado tengo tranquilidad. El club debe estar trabajando en eso y buscando lo mejor para el equipo.

¿Qué debe tener el nuevo técnico de la UC?

No, no sé. El club evalúa muchas cosas para contratar. Los últimos los han hecho muy bien.

En Chile dominan con un tricampeonato, parecen no tener rival. ¿Se asume que existe una deuda internacional?

No. No siento que tengamos una deuda en el ámbito internacional. Sí tenemos un deseo muy grande como equipo de seguir consiguiendo cosas importantes como lo fue un tricampeonato. Nosotros queremos dejar nuestra huella en este maravilloso club y si es con un torneo internacional sería maravilloso.

¿Les ha faltado suerte en los sorteos internacionales?

Estos dos últimos grupos que me tocó participar fueron muy difíciles. Dos gigantes de Brasil y el campeón de Colombia. Por eso hay que tener un poco de suerte en el bombo 3 y 4. En el bombo 1 siempre te va a tocar un gigante, pero en los otros tendríamos que tener un poco más de suerte.

Siempre habla de la alimentación. ¿Se cuida mucho?

Lo normal, pero una alimentación guiada y personalizada para mí. Cada gramo que como está controlado e intento hacerlo lo más estricto posible pensando en la competencia.

¿No se sufre pensando en cada gramo que se consume?

No, lo disfruto porque sé que me hace bien, porque es mi trabajo y no es algo que me desespere por la alimentación. Si un día me quiero salir de la dieta, que a veces lo hago después de los partidos, lo hago.

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