Sergio Cobo, sacerdote víctima de Karadima, pide un año de "discernimiento"

Sergio Cobo

Sergio Cobo. Foto: José Luis Muñoz

El presbítero, que el año pasado fue recibido por el Papa Francisco en Roma, el domingo pasado anunció en su parroquia, la Inmaculada Concepción de Vitacura, que pidió un tiempo para sanar las consecuencias de haber sido abusado de conciencia y definir si seguirá siendo sacerdote.




La carta la leyó en las misas de las 10.30, 11.30 y 12.45 del domingo pasado. Sergio Cobo, párroco de la parroquia Inmaculada Concepción de Vitacura, contaba a los asistentes por qué dejaría, tras dos años y medio, su labor pastoral allí. Se despedía de los feligreses.

En sus palabras, el sacerdote que participó por cerca de 25 años en la Iglesia de El Bosque, admitía que no era fácil reconocerse como víctima ni dimensionar el impacto del abuso. Durante el último tiempo, aseguró haber revivido la experiencia y, por ello, haber solicitado guía espiritual.

El presbítero había sido invitado por el Papa Francisco en mayo del año pasado al Vaticano, debido a su experiencia como víctima de abuso de conciencia por parte de Fernando Karadima. Con él acudieron otros sacerdotes que habían sido víctimas, como Eugenio de la Fuente y Alejandro Vial. El Pontífice los recibió después de la renuncia de la Conferencia Episcopal completa en Roma y su testimonio fue uno de los que ayudó a que la máxima autoridad de la Iglesia Católica tomase conciencia de la dimensión del problema de los abusos en Chile y se encuentra incluido en el llamado Informe Scicluna realizado por el arzobispo de Malta durante su primera visita al país.

"Apuntar a una sola persona no es correcto, este es un proceso eclesial, donde (el Papa) no quiere cortar cabezas simplemente. El punto es afrontar esto como un proceso eclesial donde habrá responsables, pero no solo hay que apuntar a una persona que se lleve todo el peso, porque es una responsabilidad de todos", señaló en esa oportunidad, tras la reunión con el Papa.

Cansancio generalizado por la situación de crisis de la Iglesia

Como parte de un camino de sanación, Cobo pidió al administrador apostólico de Santiago, Celestino Aós, que le diera un tiempo de "discernimiento" para reflexionar y decidir cómo continuar. Por decreto, este es de un año. En este periodo no tendrá responsabilidades pastorales, y una de las decisiones que deberá tomar es si seguirá siendo sacerdote o no.

De momento, Cobo se cambió de residencia a otra parroquia de Santiago. Sus cercanos dicen que se lo ve tranquilo.

Miembros de la Iglesia de Santiago consultados por La Tercera PM señalan que dentro del clero de Santiago se han vivido tiempos difíciles y que existe un cansancio generalizado por la situación de crisis de la Iglesia.

Además de Cobo, el párroco Lionel de Ferrari, de la parroquia Cristo de Emaús de Lo Prado, también solicitó un periodo de "discernimiento". Hans Kast, párroco de la parroquia San Pedro de Las Condes, pidió un tiempo de descanso en el que dejará su cargo dentro de septiembre. Al respecto, Julio Pozo, vocero de la Fundación Voces Católicas, afirma que "recién los sacerdotes están empezando a hablar". Para él, este tipo de situaciones no debería extrañar: "Están dándose cuenta de si su vocación fue libre o no, y también cuántos fueron manipulados", dice.

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