Superpobladas, más campamentos y mayor población migrante: las siete comunas en la RM que concentran rezagos en vacunación

FOTO: DANIEL ARAYA MARTIN

En Estación Central, Santiago, Independencia, La Pintana, Recoleta, Puente Alto y Maipú aún no logran el 80% mínimo de cobertura. La situación preocupa a la autoridad sanitaria en medio del alza de casos que tiene a la capital como protagonista. En este escenario, los expertos plantean que existe un "gradiente social" en la vacunación, pues ha llegado con mayor facilidad a quienes están más conectados con el proceso y que cuentan con mayores facilidades para acudir a los vacunatorios.




La Metropolitana es la región del país con la menor cobertura de vacunación contra el Covid-19 en el esquema basal (dos dosis o dosis única). Así, de una población objetivo mayor de 18 años de 6.430.040 personas, 5.413.351 han completado su inoculación, acorde a los datos del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (Deis), lo que deja como saldo un millón de rezagados solo en la capital.

La situación preocupa a la autoridad sanitaria y más aún en medio del alza de contagios que tiene a la RM como protagonista. De hecho, en las últimas dos semanas, la capital ha duplicado sus casos activos, llegando a registrar 6.738 personas en etapa contagiante: 106,75% más que hace 14 días (3.259), en una cifra que no se veía desde mediados de julio.

La mayor cantidad de estos rezagos se concentran en siete comunas: Estación Central (con una cobertura 69,24%), Santiago (69,31%), Independencia (69,32%), La Pintana (71,96%), Recoleta (72,53%), Puente Alto (73,50%) y Maipú (77,52%). Ninguna ha logrado el 80% mínimo de “cobertura de rebaño” que ha planteado el Minsal.

¿Qué tienen en común? En el caso de Santiago, Puente Alto y Maipú, son comunas densamente pobladas. Todas tienen más de 500 mil habitantes y entre las tres suman 1,3 millones de personas en la población objetivo adulta por cubrir. Por otro lado, Independencia, Recoleta, Estación Central y Santiago también cuentan con una alta proporción de migrantes. Mientras, Puente Alto y Maipú, según el último catastro nacional de campamentos 2020-2021, registran 10 y 11 -respectivamente- de estos asentamientos precarios.

En este escenario, expertos plantean que existe un “gradiente social” en la vacunación, pues ha llegado primero a las personas que están más conectadas con el proceso, mientras que las personas más apartadas –en términos económicos, sociales y también en relación a los puntos de vacunación establecidos por comuna- tienen más dificultades. Así se ha visto, por ejemplo, en los operativos que se ha hecho salud en los campamentos, donde en solo una aparición de las cuadrillas, se ha logrado vacunar a más de 200 personas.

La subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, afirma que “si bien hemos avanzado en la estrategia de vacunación a la población objetiva, con más de 13 millones de personas con sus dosis al día, aún quedan personas que no han iniciado su esquema de vacunación o no lo han completado. Hemos enfocado las estrategias a acercar la vacunación a rezagados, llevando operativos de vacunación a campamentos, sectores alejados de las ciudades o periféricos, o centros de alta afluencia de público”.

En colaboración con el Ministerio de Vivienda, explican en Salud, en las últimas semanas se han fortalecido los operativos de vacunación en terreno en distintos focos: en población más vulnerable con barreras de acceso -como la comunidad haitiana- y otras periféricas, como campamentos, con problemas de traslado. Así, además de la búsqueda activa de casos Covid-19, en la Región Metropolitana ya se han efectuado visitas a cuatro campamentos ubicados en la capital, y se planifica la visita a dos más.

Determinantes sociales

El médico intensivista y jefe de la Unidad de Paciente Crítico, Sebastián Ugarte, explica que, a priori, no se debe suponer que quienes no se han vacunado corresponden a grupos antivacunas. “Vemos que hay un gradiente de edad en la vacunación, y un gradiente social, ya sea por condiciones de acceso a los vacunatorios, o por temor en el caso de los migrantes que aún no están regularizados o limitaciones de idioma”, detalla.

Ugarte agrega que “la población no tiene exactamente el mismo acceso a los procesos de vacunación, aun estando disponible (la vacuna) para todos. Existen otro tipo de limitaciones como los horarios laborales. Tenemos una población que para poder llegar al trabajo debe desplazarse temprano desde una comuna, regresar muy tarde y muchas veces en trabajos que no les permiten ausentarse. También existen muchos adultos mayores con movilidad reducida, que para poder asistir a un vacunatorio, necesitan del apoyo de un familiar. Se ha visto ahora -por ejemplo- que con la vacunación de refuerzo hay una caída en la asistencia de los adultos mayores”. En ese sentido, el doctor llama a reforzar los operativos a terreno, sobre todo en un contexto de aumento de los casos.

La epidemióloga y miembro del Consejo Asesor Covid-19, María Teresa Valenzuela, da cuenta que “las comunas señaladas fueron las más azotadas por la primera y segunda ola. Debería haber un interés por vacunarse mucho más elevado que en cualquier otra comuna. Sin embargo, acá debe estar primando la situación de que muchos de sus habitantes no disponen de tiempo o total libertad para acudir a un vacunatorio. Seguramente también hay parte de esa población rezagada que tiene baja adherencia a las vacunas, con una baja percepción del riesgo de la enfermedad y del valor agregado que entrega la vacuna”.

A nivel local, en la comuna de Santiago la enfermera encargada del proceso de vacunación, María Victoria Puentes, explica que desde la dirección de salud municipal consideran que “hay cierta sobreproyección de la población de Santiago según las cifras del INE, lo que incide en que los porcentajes de personas que han recibido sus vacunas aparezcan como menor a la cifra real. También ocurre que muchas y muchos residentes de Santiago se inoculan en otras comunas y aparecen registrados en otra zona”.

Sin embargo, Puentes reconoce que “se han realizados esfuerzos de vacunación en el territorio, en juntas de vecinos, en ollas comunes y en parroquias. La población con movilidad reducida o postrada está recibiendo la vacunación en sus domicilios. También hemos abierto vacunatorios los sábados. La mayor presencia de migrantes en nuestra comuna no ha significado un problema mayor. Ellos asisten a los puntos de vacunación y saben que no es necesario regularizar su situación migratoria”.

La enfermera explica que tienen una georreferenciación de los lugares donde hay menor cobertura de primera dosis para la población de 18 a 39 años, “y coincide con lugares donde hay edificios sobre los 20 pisos. Nuestra idea es seguir trabajando con la comunidad, por lo que vamos a ir a cada edificio para conversar con las y los administradores para evaluar la posibilidad de vacunar los días sábado en el mismo edificio, a modo de barrido territorial”.

En Independencia, en tanto, el alcalde Gonzalo Durán, explica que manejan números de vacunación superiores a los informados por el Deis. Sin embargo, explica “hay algunos factores sociodemográficos que han dificultado el proceso. En particular, Independencia es la comuna con mayor cantidad de población migrante, la que tiene alta movilidad en la RM. Razón por la cual (la persona) puede estar consignada como residente de Independencia, pero estar ubicada actualmente en otra comuna de la región. Hemos desplegado todas las estrategias necesarias para resolver adecuadamente el proceso de vacunación, como puntos vespertinos, para facilitar la inoculación de quienes trabajan”.

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