Mundo

Cómo Keir Starmer busca acercarse al mercado único de la UE a 10 años del Brexit

A medida que el Brexit es cada vez más impopular en las encuestas, el primer ministro británico busca, al menos, que Reino Unido entre de alguna manera en las reglas del mercado único europeo.

El primer ministro británico Keir Starmer y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, participan en una reunión en Bruselas, en octubre de 2024. Foto: Simon Dawson/N° 10 Downing Street

Diez años después del Brexit, Reino Unido parece querer acercarse a la Unión Europea. Los ministros británicos planean reformar radicalmente la relación con la Unión Europea, mediante una nueva legislación que podría llevar a Londres a adherirse a las normas del mercado único de la UE sin una votación parlamentaria ordinaria.

Entre los motivos que defiende Keir Starmer, el primer ministro británico, para acercar la isla al continente, están los conflictos que ha venido teniendo Londres con Washington, y el hecho de que Europa es mucho más estable.

Desde el gobierno laborista se preparan para afrontar la oposición a la llamada “alineación dinámica” con la UE, respecto a las competencias que otorga el nuevo proyecto de ley de reajuste entre la UE y Reino Unido.

Tras semanas de la guerra de Donald Trump contra Irán, que han puesto de manifiesto la fragilidad de la deteriorada relación especial de Reino Unido con Estados Unidos, los ministros argumentan que esta medida inyectará miles de millones a la economía británica, ayudará a mitigar el costo del conflicto en Medio Oriente, e impulsará la estancada productividad del país.

Emmanuel Macron, Friedrich Merz y Keir Starmer.

Un nuevo proyecto de ley, que pondrá en vigor el acuerdo comercial de alimentos y bebidas con la UE, otorgará al gobierno facultades para “alinearse dinámicamente” con Europa en áreas donde ya ha alcanzado acuerdos. Además, permitirá a Reino Unido implementar rápidamente las normas del mercado único en constante evolución, si el Ejecutivo considera que redunda en el interés nacional, sin tener que someterse al escrutinio parlamentario completo en cada ocasión.

Esta medida es posible gracias a los llamados “poderes de Enrique VIII”, que toman su nombre de la ley de 1539 que permitía al monarca gobernar por decreto, y que autorizan a los ministros a aprobar leyes sin el escrutinio parlamentario completo, mediante lo que se conoce como legislación secundaria.

El proyecto de ley actual permitirá que entren en vigor los acuerdos que el gobierno está negociando en materia de alimentos, bebidas y comercio de derechos de emisión, y le permitirá adaptarse a futuros cambios de la UE en estas áreas. Los medios británicos especulan que, si se aprueba el nuevo proyecto de ley, los negociadores podrían intentar adoptar las normas de la UE en ámbitos que van desde los automóviles hasta la agricultura mediante legislación secundaria.

El Parlamento puede aprobar o rechazar la legislación secundaria, pero no puede enmendarla, lo que probablemente signifique que los diputados aprueben automáticamente los nuevos acuerdos en lugar de debatirlos y votarlos individualmente.

El primer ministro británico, Keir Starmer, se dirige a la conferencia anual del Partido Laborista en Liverpool, Reino Unido, el 30 de septiembre de 2025. Foto: Tom Bowles/Xinhua Tom Bowles

Los ministros laboristas afirman que la medida impulsará el comercio sin quebrantar las líneas rojas del gobierno respecto a la reincorporación a la unión aduanera, el mercado único o el retorno a la libre circulación, pero los críticos argumentan que podría equivaler a una “integración encubierta con la UE”, sin los derechos de voto ni de veto que confiere la pertenencia al bloque.

Andrew Griffith, portavoz de Economía del opositor Partido Conservador, declaró que los planes del gobierno supondrían que “el Parlamento quedara reducido a un mero espectador mientras Bruselas dicta las condiciones”, y que esto era “exactamente lo que el país rechazó” en 2016.

El líder de extrema derecha Nigel Farage, de Reform UK y padre del Brexit, expresó un argumento similar. “Aceptar sus normas sin votación es una traición directa al referéndum del Brexit”, afirmó. En otras palabras, sería un error que Reino Unido aceptara las normas de la UE sin poder influir en ellas como miembro del bloque.

Starmer no lo expresa directamente en estos términos, pero la postura del gobierno en respuesta es, en esencia, que acatar las normas en áreas específicas compensa por los beneficios económicos. El primer ministro lleva tiempo buscando la alineación con las normas de la UE en estas áreas desde mucho antes de su ruptura con el presidente Trump en relación con Irán.

El líder de Reform UK, Nigel Farage, llega con el presidente del partido, Richard Tice, para hablar con los medios de comunicación en Londres, el 5 de julio de 2024. Belinda Jiao

En declaraciones a BBC Radio 5 Live, el jefe del gobierno británico afirmó: “Vivimos en un mundo de conflictos masivos y gran incertidumbre, y creo firmemente que los mejores intereses de Reino Unido residen en una relación más sólida y estrecha con Europa”.

Presión de figuras del laborismo

Algunas figuras del laborismo presionan por ir más lejos con el bloque europeo. Sadiq Khan, alcalde de Londres, cuya candidatura para un cuarto mandato en 2028 parece cada vez más probable, ha declarado que Reino Unido debería reincorporarse al mercado único y a la unión aduanera antes de las próximas elecciones generales y, posteriormente, presentarse a dichos comicios con la promesa de reintegrarse por completo a la UE.

Un riesgo del que son conscientes incluso algunos miembros del gobierno que abogan por una relación más estrecha con la UE es que, cada vez que Starmer ensalza su importancia central para sus planes, aumenta la probabilidad de que Bruselas exija un precio elevado. “Sabemos, por la experiencia de los conservadores, que la UE es muy exigente en las negociaciones, especialmente si se percibe que queremos seleccionar solo los aspectos más ventajosos del mercado único”, declaró una fuente gubernamental.

Estrechar los lazos con la UE también podría redundar en beneficio de los intereses políticos del Partido Laborista, dado el fuerte desafío que supone el Partido Verde de Zack Polanski, que según una encuesta podría ganar 12 escaños en Londres en las próximas elecciones generales, además de posiblemente obtener cientos de escaños en los consejos municipales de la capital en las elecciones locales de mayo.

Se espera que la legislación para restablecer las relaciones entre Reino Unido y la UE, que permite el uso de los llamados poderes de Enrique VIII, forme parte del paquete de medidas presentado en el Discurso del Rey el 13 de mayo y estará sujeta al escrutinio parlamentario completo, como es habitual.

El gobierno ha dejado claro en repetidas ocasiones que Reino Unido no se reincorporará al Mercado Único ni a la Unión Aduanera. Sin embargo, ministros del gabinete, entre ellos el viceprimer ministro David Lammy, diputado por Tottenham, y el secretario de Salud Wes Streeting, diputado por Ilford North, así como otros diputados londinenses, han defendido la adhesión de Reino Unido a una unión aduanera con la UE.

Más sobre:Reino UnidoUnión EuropeaBrexitPartido laboristaKeir StarmerUEMercado únicoMundo

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE