Fiscalía y PDI desbaratan banda que obligaba a pagar membresía a sus vendedores para usar el nombre del Tren de Aragua en La Araucanía
El negocio consistía en traer droga desde el extranjero, llevarla al sur, venderla y sacar el dinero nuevamente al exterior. Los líderes, estiman los investigadores, no están en el país.
Como si fuera una suerte de empresa delictual, el Tren de Aragua (TDA) no solo ha cooptado los diversos mercados ilícitos en el país, sino que también es capaz de cobrar cuotas a quienes forman parte de su estructura delictual e incluso exigir multas a quienes se atrasen con los pagos.
Eso es lo que develó una investigación llevada por la Fiscalía SAC Araucanía, la Fiscalía Supraterritorial y la Policía de Investigaciones, que terminó con 35 detenidos, 29 venezolanos y seis chilenos.
La mayoría fueron detenidos en La Araucanía y el giro delictual de esta agrupación era la venta de droga, específicamente cocaína y ketamina. Parte de ellos pagaban una membresía, o “ficha”, como ellos mismos decían, para tener la garantía de pertenecer a la organización y estar autorizados para la venta de sustancias ilícitas en un determinado sector.
La investigación contra los “Loyalty”, nombre con el que esta franquicia del TDA se bautizó en el sur, comenzó en mayo de 2025. Pese a que por esos meses la PDI ya había detenido a varios por hechos de explotación sexual, mantenían las sospechas de que se habían rearmado. Después de todo, tal como ha sido en las investigaciones en la capital, el reclutamiento del TDA funciona como un continuo.
“En esta organización los sujetos son fungibles. Cuando los detenemos los reemplazan y la estructura permanece, se cambia a las personas para cumplir distintos roles”, señala a La Tercera el subprefecto de la Policía de Investigaciones Fabián McNamara, quien encabezó las diligencias.
Fue así como detectaron que la banda seguía plenamente activa. En los últimos operativos participaron 260 funcionarios de la PDI entre las regiones La Araucanía y la Metropolitana.
La banda funcionaba con tres divisiones, cada una con sus roles. En lo alto de la escala había dos sujetos, quienes presumiblemente estarían fuera de Chile. Ellos dirigían las operaciones y movilizaban la logística de la venta de droga. Asimismo, eran quienes recibían los pagos, por lo que la policía investiga los montos de dinero que fueron sacados de Chile.
“El Tren de Aragua es una organización que tiene una marca delictual que ya tiene cierto estatus o prestigio delictual y que se caracteriza por ser violento y agresivo. Entonces, para cualquier delincuente es atractivo pertenecer a un grupo como este porque ya hay un cierto respaldo de marca, por decirlo de alguna manera. Funciona como una franquicia en la medida en que las personas cumplen con el pago para pertenecer de esta marca, gozan con ese beneficio”, explica McNamara.
La orgánica
En la segunda línea estaban quienes coordinaban la adquisición de la droga en Santiago, asegurando su traslado hasta la Región de la Araucanía. En el sur, la droga era distribuida entre vendedores, la tercera etapa de la banda, que eran controlados por esta línea operativa. Ellos vendían a través del sistema “delivery”. Era justamente este grupo el que cobraba una cuota semanal o mensual a sus propios vendedores lo que daba a los vendedores una “garantía” de pertenecer a la organización.
Incluso cuando los vendedores mantenían deudas con su propia organización, acudían a prestamistas para ponerse al día con los pagos de multas. “Lo que se ha detectado, más que personas que se dedican a vender sustancias psicotrópicas, es una verdadera organización criminal que tiene diferentes estructuras y liderazgos que están radicados en la región”, señaló el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido.
“Se fue generando entre este grupo de personas una verdadera economía ilícita que es muy peligrosa, no solo por los efectos dañinos que produce la comercialización de sustancias psicotrópicas, sino que también por cómo se va degradando el tejido social y va generando dependencia de estas organizaciones”, agregó Garrido.
Por su lado, el fiscal de la Fiscalía Supraterritorial, Enrique Vásquez, señaló que a los detenidos se les va a imputar los delitos de organización criminal, tráfico de drogas y lavado de activos: “La participación de la Fiscalía Supraterritorial dice relación específicamente con la persecución financiera, patrimonial de los imputados. Particularmente, de quienes ocultan el dinero que tiene origen ilícito, lo que nos permite realizar una imputación por el delito de lavado de activos”.
El prefecto inspector de la PDI Héctor Cornejo, jefe de la Región Policial de La Araucanía, agregó que “grandes sumas de dinero salían del país. Se realizaba acá la venta y se ocupaban cuentas para sacarla al extranjero”.
Los detectives incautaron $ 13 millones en efectivo, dos kilos de marihuana dosificada, unos 500 gramos de cocaína, notebooks y un arma de fuego a fogueo. Los imputados serán formalizados el jueves en La Araucanía luego de que se ampliara el plazo de su detención.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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