Histórico

El Cobreloa más triste

El cuarto equipo más laureado del fútbol chileno vive un duro presente debido a una seguidilla de malas decisiones. Hoy está hundido en el sótano de la Primera B.

Gerardo Mella fue el presidente de Cobreloa entre 2003 y 2006. Una época en la que el desierto vivía feliz. El equipo, en ese período, ganaba tres títulos nacionales, participaba seguido en Copa Libertadores y aportaba un buen número de jugadores a la selección chilena que buscaba clasificar a Alemania. "Había dificultades, pero podía sustentarse", cuenta el ex mandamás.

Buena parte de la potencia económica se basaba en el aporte de Codelco, pero, con el correr de los años, este se vería cada vez más reducido. Y aquello aceleró una crisis deportiva e institucional jamás vista en el club. El descenso a Primera B, en 2015, pareció el corolario perfecto para una historia plagada de malas decisiones. Aquel año, Cobreloa llegó a tener dos presidentes simultáneamente, luego de encontrones y de intercambios en el poder que hicieron cada vez más confuso el liderazgo. Hoy está penúltimo en el torneo, sólo porque a La Calera le descontaron tres puntos por una falta administrativa.

"No me encontré con el club que yo conocí, es un mundo de diferencia. El Cobreloa de los 80 y 90 era una institución inmensa. La gran mayoría de las personas que hicieron a este club ya no están", cuenta Carlos Rojas. El Chifi defendió al club en la época en la que se llegó a dos finales de Copa Libertadores (1981 y 1982) y alcanzó a ser parte de los tres títulos iniciales en Primera División. Hace unas semanas, el ex zaguero fue despedido de la banca loína cuando marchaba como colista en la Primera B. Hoy, la escuadra es dirigida por César Bravo.

"Como plantel estamos súper unidos, es súper sano, bueno. Creo los resultados no han estado a nuestro favor, en los partidos hemos tenido varias ocasiones y no las hemos concretado". El que habla con La Tercera no es cualquier integrante del plantel. Es Fernando Cornejo. Con 20 años, el también volante carga con las miradas de Calama por tener un nombre emblemático para la historia del club. Su padre, fallecido en 2009, capitaneaba al último plantel campeón en 2004.

"Ha habido varios rumores, el club no está en su mejor momento. No anda muy bien la cosa. Que lleguen rumores, como que Cobreloa se va a la quiebra, igual complica. Lo que pasó con el profe Carlos Rojas, también saca de la cancha. No hemos tenido problemas en los días de pago, pero en lo institucional se escuchan muchas cosas. Cuando era chico me tocó ver a mi papá en un buen momento, a mí me está tocando el lado B, pero así es la vida futbolística. No hay que perder la esperanza de ascender", confiesa.

Divorcio en Calama

Nunca ha sido fácil ser jugador de Cobreloa. En Calama la gente se acostumbró desde un principio a la gloria rápida. La institución se formó en 1977. A los tres años ya era campeón nacional y a los cuatro, finalista de Copa Libertadores. Ahora, la separación es total. En el último pleito en el Zorros del Desierto, ante San Marcos de Arica, asistieron 2.908 personas. Algo ínfimo, pensando en los insistentes llamados de la dirigencia para convocar público, como la única forma de generar recursos, cada vez más escasos para los loínos.

"Lo que sí ha sido complejo es la ausencia de la gente en el estadio. Entiendo que deben estar dolidos con nosotros, por todo lo que hemos vivido en este tiempo, pero el cobreloíno debe serlo siempre. El hincha antes era exigente, ahora es exigente y enojón", afirma Boris González, ex lateral derecho por ocho años y actual gerente deportivo.

Cornejo también tiene una apreciación parecida: "La gente de Cobreloa es exigente, a la hinchada le molesta la situación. Son otros tiempos y la gente no logra entenderlo".

El enojo de los aficionados obedece, además, a que se formó una de las planillas más caras de una Primera B cuyos equipos, en su mayoría, se despotenciaron por el nuevo formato de torneo. Pese a que en la Segunda Región insisten en que los naranjas están cerca de la quiebra. "Lanzar un comentario en redes sociales, para muchos, es noticia. No te negaré que estamos en una situación económica complicada, pero estamos luchando para salir. De repente nos hemos atrasado en los sueldos de los funcionarios, pero ellos saben que hemos tratado de cumplir al máximo con todo", explica González.

Mella también tiene mucha cercanía con el momento actual. Hasta finales de agosto, era el presidente del club, pero su tratamiento para combatir el cáncer al pulmón le alejó de sus funciones. "Estamos pasando un difícil momento económico y también por errores dirigenciales de la temporada pasada, pero quizás recortando gastos saldremos a flote. La gente se acostumbró y tomó una posición elitista con los triunfos, con el plantel", cree el ex mandamás, sustituido por Duncan Araya.

Mientras, Cornejo sigue representando la esperanza de sacar adelante una situación impensada. "Queremos que la gente nos vaya a ver para alentar".

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