Por qué la inversión en recursos humanos influye en los resultados económicos de las empresas

Recursos humanos

Un estudio de la Universidad de Oxford reveló que las entidades que invierten en RRHH, tienen un 86% más de probabilidad de tener un mejor rendimiento. Conceptos como fidelización de colaboradores o capacitaciones son claves para encumbrar nuevos procesos.


Para que una empresa logre sus objetivos requiere de que sus trabajadores puedan realizar sus labores sin problemas y logrando una armonía entre sus compañeros. Pero para conseguir los resultados empresariales es necesario contar con empleados comprometidos, productivos y en armonía entre sus colegas. Es así como el papel del departamento de Recursos Humanos es relevante obtener un éxito organizativo.

Un estudio del 2015 de Oxford Economics reveló que las empresas que invierten en RR.HH., tienen un 86% más de probabilidad de tener un mejor rendimiento. Este porcentaje, acompañado de las nuevas conclusiones de Workforce 2020, un estudio sobre el futuro de la fuerza laboral, reflejan que existe una correlación entre las compañías que prestan mayor atención e invierten en el desarrollo de dicha área y las que consiguen mejores resultados económicos.

Una afirmación que implica a grandes y medianas empresas en todo el mundo, comparando el éxito de sus negocios con la prioridad que dan a su fuerza laboral. Con una década recién iniciando, Alex Hanke, gerente general de Boost, empresa que entrega soluciones digitales para las áreas de Recursos Humanos, asegura que las áreas de RR.HH. están migrando a lo que hoy se conoce como “gestión de personas”. “Hoy tienen el desafío de habilitar a las personas para que mejoren su productividad. El rol de RR.HH. tiene que pasar de ser algo reactivo y administrativo a tener un rol más activo en las compañías, posicionándose como un partner del negocio”.

En ese sentido, el profesional destaca que son dos conceptos centrales a los que las empresas deben dar prioridad: capacitaciones y fidelización de los colaboradores, implicando creatividad e inversión económica. Ante el primer punto, Hanke es crítico: “Hoy ya no basta con capacitaciones anuales o cada dos años con planes a largo plazo, eso está obsoleto. A las personas en sus puestos de trabajo les impiden tener el conocimiento que necesitan durante su rutina, entonces, los RR.HH. deberían dar cursos online en el momento que lo requiere, corto y conciso. Se necesitan cambios concretos”.

Por otra parte, la fidelización de clientes ha cambiado, ello debido a que son los mismos trabajadores quienes buscan sentirse realizados en su puesto de trabajo. “Hace 20 años, las empresas elegían a las personas. Hoy, las personas eligen donde quieren trabajar, sobre todo la red profesional” explica Hanke. Es más, “las empresas hoy deben convencer que al trabajar con ellos encontrarán un espacio donde poder desarrollarse profesionalmente, es lo que más se busca, poder identificarse con sus propios propósitos y que puedan desarrollarse tanto profesional como personalmente. Ya no es solo hacer la pega, sino es donde uno forma relaciones. Las empresas más innovadoras buscan transformarse para retener el talento”.

En razón a la fidelización, el estudio de WorkForce pone de manifiesto que las compañías que tienen un mejor comportamiento económico son, por otra parte, las que también reclutan y retienen los mejores talentos, de forma que un 55% de dichas empresas (frente al 46% con bajo rendimiento) afirman estar satisfechas con la calidad de los candidatos que contratan. Además, las empresas están más atentas a la evolución en las tendencias de los recursos humanos y de carácter demográfico, de forma que el 60% considera ya que los ‘millenials’ influyen en su estrategia de RR.HH.

Una de las principales recomendaciones para que las empresas se preocupen de los Recursos Humanos, es abordar estos cambios uno a uno, porque implican un cambio cultural. “Lo importante, para el éxito en estas transiciones, es comunicar de manera adecuada y oportuna la máxima cantidad de detalles antes de implementar la solución”, explica Alex Hanke.

También sugiere el uso de una metodología de planificación estratégica que mida qué es lo útil para ambas partes y qué no para poder mejorarlo, identificando qué operaciones y habilidades del trabajador pueden ser evaluadas y mejoradas. Según Hanke, de este modo se pueden obtener procedimientos “más fluidos, flujos de trabajo eficiente y un crecimiento íntegro del negocio”.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.