Chile Vamos en alerta: partidos buscan diseño para contener la reforma de seguridad de Kast y no ceder a una “agenda más dura”
En la coalición miran con preocupación algunas propuestas del gobierno que -advierten- son un riesgo para el sistema democrático y han abierto comparaciones con el régimen de Nayib Bukele y la idea de un gobierno "iliberal", algo que descartan en los partidos donde la apuesta es hacer modificaciones en la discusión particular.
Ayer en la tarde en Chile Vamos (UDI, RN y Evópoli) resonaron las palabras del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella.
En medio de la división en el sector por la reforma constitucional en seguridad presentada por el gobierno, el senador cuestionó las críticas de algunos parlamentarios oficialistas y subió la presión para que respalden la iniciativa.
“En qué lado se quieren poner. ¿Tener un Estado robusto, con fuerza, que enfrente el crimen organizado como corresponde, o si va a estar preocupado de los controles de salud de los presos que están ahí por haber mutilado, asesinado, secuestrado y tantas otras cosas que están haciendo las bandas de crimen organizado?”, apuntó Squella.
Sus palabras -dicen en la coalición de centroderecha- evidenciaron la discusión que se viene en el oficialismo. Por un lado, un Partido Republicano que se mantendrá firme con la propuesta del gobierno y pondrá el peso en quienes no respalden el proyecto, y por el otro, un Chile Vamos que pondrá su foco en las normas que en sus palabras, pueden presentar un riesgo para el sistema democrático y abrir paso a medidas de corte autoritario.
En el sector son conscientes de que el tema ha desatado comparaciones con el régimen de Nayib Bukele en El Salvador y también abrió el debate sobre si el gobierno de José Antonio Kast está siguiendo un modelo “iliberal”.
El término se refiere a un modelo de gobierno en democracia que, entre otras cosas, debilita los controles institucionales, y ha sido usado en los últimos días para criticar la reforma constitucional de La Moneda, particularmente por medidas como el nuevo estado de excepción.
“Esto tiene que tener algunos equilibrios propios de la democracia”, advirtió este miércoles el presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, en entrevista con radio Duna.
El senador del Partido Republicano, Cristián Vial, por su parte, en radio Pauta planteó que “nosotros no necesitamos ser Bukele, no necesitamos ser El Salvador. Chile tiene la institucionalidad necesaria, suficiente para poner todas las capacidades del Estado”.
En este contexto, en la coalición recalcan que el debate que se abrirá será más profundo. Reflejo de ello -dicen- es que durante este martes el propio Mandatario se haya referido al apelativo de iliberal.
Aunque Chile Vamos se desmarcan de esa crítica, sí reconocen que hay aspectos del proyecto que son complejos para el funcionamiento de un sistema democrático y que se deberían revisar.
Este miércoles, por ejemplo, quien reforzó esa bajada fue el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel. “Es buena la idea de hace un estado de excepción constitucional nuevo para la seguridad. Pero es pésimo el diseño hecho: no puede estar al arbitrio del Pdte de la República de turno ni menos durar plazos eternos (120 días) afectando libertades. Es un riesgo en un sistema democrático”, dijo en sus redes sociales.
En este contexto, considerando que se trata de una de los temas que más preocupa a la ciudadanía, en la interna apuntan a levantar ruido solamente en torno a esas propuestas. De hecho, en la coalición ya adelantan que sí estarán los votos para aprobar la idea de legislar, sin embargo, marcarán su distancia en el debate particular.
En RN, de hecho, ya están preparando ese trabajo. Este jueves a las 11:30 la directiva convocó a sus parlamentarios a un encuentro con abogados constitucionalistas para revisar los alcances de la reforma del gobierno. Entre ellos, participarán Marisolo Peña -quien ya ha levantado críticas por el proyecto-, Juan José Ossa y Teodoro Ribera.
La idea -reconocen en el partido- es que la instancia sirva para en parte evaluar los riesgos que podrían presentar las distintas iniciativas.
“La discusión debe darse con seriedad y poniendo por delante legislar para combatir con herramientas legítimas y efectivas el crimen organizado y terrorismo y para eso la precisión de los cambios es relevante para no convertír la Constitución en una ley y corregir elementos que no es adecuado incorporar (...). Desde RN hemos querido darle rigurosidad a esta discusión convocando a un grupo de connotados constitucionalistas”, dijo el senador de RN, Andrés Longton, uno de los que ha sido más crítico del proyecto del gobierno.
En paralelo, este miércoles un grupo de diputados envió una propuesta para los ministros Martín Arrau (Seguridad) y José García (Segpres), con ocho indicaciones para perfeccionar la reforma.
“Yo puedo entender que algunos tengan distintas opiniones, pero lo que no puedo entender especialmente viniendo de diputados oficialistas, es que no entiendan que nuestra responsabilidad es sacar adelante la agenda de seguridad. Si alguien tiene alguna observación que hacer, yo le recuerdo a los parlamentarios que nuestra tarea no es hacer comentarios, sino que es hacer indicaciones”, dijo el jefe de bancada de RN, Diego Schalper.
En la UDI mantienen un diseño similiar. Si bien en el partido han sido menos críticos de la reforma, según parlamentarios, en un trabajo liderado por la diputada Constaza Hube la apuesta es poder levantar una serie de propuestas para modificar aquellas normas que han generado ruido en el sector.
Durante el martes, de hecho, el presidente del partido, Guillermo Ramírez, ya abrió la puerta a realizar algunos cambios al nuevo estado de excepción.
En los partidos, eso sí, llaman a evitar caer en caricaturas y tener una discusión seria. “El Presidente Kast es un demócrata de tomo y lomo, respetuoso del Estado de Derecho y la separación de poderes del Estado. Se sometió a elecciones libres y ganó por amplia mayoría. Señalar que es un Presidente iliberal es simplemente una crítica destemplada, miserable y sin sustento político”, dijo el diputado de RN, Francisco Orrego.
Su par de Evópoli, Tomás Kast, por su parte, afirmó que “la oposición lamentablemente nos tiene acostumbrados a las caricaturas. En Evópoli respaldamos plenamente el objetivo del Gobierno de recuperar la seguridad (...). Nuestra preocupación está en algunos instrumentos específicos, como la posibilidad de extender un estado de excepción hasta por 240 días sin autorización del Congreso. Queremos fortalecer al Estado, no debilitarlo”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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