Política

Gonzalo Feito sale al frente

Se le apunta como el rostro de la irrupción de un nuevo estilo político -estridente y sin filtros- que reivindica: “Metimos ocho diputados, dos senadores y dos ministros”. Desde la TV por cable, el periodista convirtió en fenómeno electoral la confrontación y el debate “picante”. Hoy, además, enfrenta una denuncia de violencia familiar, en la que será formalizado. Feito hace sus descargos

24.06.2026 Gonzalo Feito Periodista, presentador y conductor radial Foto: Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

Un coliseo. Cuando Gonzalo Feito describe el estilo y el carácter de su nuevo programa, Próceres Prime, recurre a la imagen del circo romano. Una batalla de gladiadores donde su tarea, como conductor, es manejar la energía, administrar a los jugadores y salir vivo. Un estilo de abordar la política que despierta recelos en algunos sectores y que se reveló exitoso en su antiguo programa (Sin Filtro), y que está en las antípodas de espacios de análisis político como Tolerancia Cero, Estado Nacional o Mesa Central.

—Ellos son un expreso —dice, haciendo un gesto con el índice y el pulgar—. Yo soy una energética. Una Monster de 500 cc.

Exnotero de CQC y conductor de Sin Filtro durante tres años, Gonzalo Feito extenderá ese estilo en Próceres Prime, que debuta este martes 30 en Pórcel TV. El espacio se transmitirá de 20 a 22 horas y será una versión más explosiva del programa que ya se emite al mediodía. Su propósito, dice el periodista, es abordar los temas de actualidad de un modo no tradicional.

24.06.2026 Gonzalo Feito Periodista, presentador y conductor radial Foto: Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

—Yo hablo de un periodismo mucho más de barrio, mucho más de trinchera, donde hago mis bajadas de línea, entrego mi opinión y mi interpretación. No desde una lógica exclusivamente periodística de informar, sino desde una posición menos neutra.

Adelanta que “será un espacio de discusión mucho más acalorada y picante”.

Un estilo confrontacional que ha encontrado detractores. Rodrigo Pérez de Arce, investigador de Faro UDD, calificó el tipo de discusión que se desplegaba en Sin Filtro como “una guerra de escupitajos en la cual nadie tiene mucho que ganar”.

Feito no está de acuerdo. Y subraya la influencia que alcanzó:

—Fue gigante. Metimos ocho diputados, dos senadores y dos ministros -dice aludiendo a Mara Sedini, Francisco Orrego e Iván Poduje, entre otros.

Efectivamente, predominaban figuras de la derecha. Yo creo que tuvieron una vitrina que no tenían en los medios tradicionales.

¿Era un espacio privilegiado para la nueva derecha?

No sé si privilegiado. Lo que buscábamos era reunir personajes atractivos televisivamente, con un relato claro, personalidad y convicciones. Eso es lo que sirve cuando haces televisión.

Pero terminó siendo una plataforma política para la nueva derecha

Sí, en su mayoría. También hubo personas del PPD y algunas del Partido Socialista, pero efectivamente predominaban figuras de la derecha. Yo creo que tuvieron una vitrina que no tenían en los medios tradicionales. Nosotros tuvimos el ojo para identificar personajes que funcionaban televisivamente y que servían para el contenido que queríamos hacer. La gente los fue conociendo y se fue enganchando con ellos.

Defensa legal

La conversación ocurre horas antes de que se conozca una denuncia en su contra por maltrato habitual, en el contexto de violencia intrafamiliar. La denuncia fue presentada por su exesposa en 2024 y el periodista será formalizado el 1 de septiembre por la Fiscalía de Género.

Según Gonzalo Feito, se trata de una denuncia infundada, “para manipularme en un régimen de pensión de alimentos”. Asegura que “no hay ningún antecedente de violencia intrafamiliar. No existe, ni siquiera WhatsApp. No tengo orden de alejamiento. Por eso estoy muy tranquilo”.

Entonces, ¿cómo explica que la Fiscalía haya decidido formalizar?

Cuando pedimos el sobreseimiento definitivo, porque no hay antecedentes, la Fiscalía de Género pide formalizar para dar una fecha y cerrar la causa. Toda la gente de mis círculos laborales y familiares sabe esta situación que vengo arrastrando hace dos años, y soy el más interesado en que se termine.

No me sorprende, porque vengo hace dos años tratando de cerrar esto.

¿No lo toma por sorpresa?

No me sorprende, porque vengo hace dos años tratando de cerrar esto y, evidentemente, estas cosas se filtran. No lo había hablado por mis hijos, por mi familia, porque es una situación incómoda para gente que no está acostumbrada a la exposición. Pero yo estoy muy tranquilo.

¿Conversa con su expareja?

Hablo con ella porque tengo que ir a buscar a los niños los fines de semana. Hablo lo justo y necesario: “Hola, voy a buscar a los niños a tal hora”. “Listo, te los llevo de vuelta a tal hora”.

Si no hay nada, ¿no ha buscado solucionar este tema con ella?

Es que este episodio lo tiene que cerrar la Fiscalía, porque una vez que se ingresa este tipo de denuncia hay un proceso y un protocolo. Lo único que puedo hacer es tratar de apurarlo.

¿No ha indagado por qué lo denunció?

No, eso lo ven los abogados.

¿Cómo afectará su imagen pública? Estas denuncias tienen mucha resonancia…

Y por eso mismo yo he estado trabajando con un grupo de diputados, con Marisela Santibáñez y ahora con la senadora Vanessa Kaiser, para penar las falsas denuncias por violencia intrafamiliar. Yo estuve con Javier Rebolledo viendo el tema —autor del libro Falsas denuncias—, me reuní con Jorge Tocornal. Estoy súper metido en el tema, porque las falsas denuncias por violencia intrafamiliar son una técnica que han ocupado muchos abogados y abogadas para conseguir cosas a cambio, y empecé a vivirlo en carne propia.

Batallas

En tres años al aire, Sin Filtro fue la plataforma de difusión de una nueva generación política, desde los mencionados Mara Sedini y Francisco Orrego hasta Constanza Hube y Johannes Kaiser.

El espacio nació durante el proceso constituyente. ¿El objetivo era contribuir al triunfo del Rechazo?

No. La génesis del programa fue mostrar las distintas miradas que existían sobre el proceso constituyente, pero en un tono mucho más confrontacional. En esa época había otra intensidad en el país. El primer proceso constituyente fue Vietnam, Full Metal Jacket. Hoy esa temperatura ha bajado un poco, pero la ciudadanía sigue teniendo muchas ganas de consumir contenidos de actualidad. Cuando tienes altos niveles de cesantía, empleo informal, inseguridad, o ves que un niño de 12 años es asesinado por otro de 17, hay cosas respecto de las cuales existe bastante consenso. La mayoría sabe que estamos viviendo un período complejo.

24.06.2026 Gonzalo Feito Periodista, presentador y conductor radial Foto: Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

El espacio terminó siendo identificado como un programa muy crítico del gobierno de Gabriel Boric.

Había panelistas de derecha que no tenían ningún problema en decir que eran de derecha y defender sus ideas.

Sin Filtro llevó a invitados que estaban en la tecla de la batalla cultural. Mara Sedini, Pancho Orrego, Johannes Kaiser, Magdalena Merbilháa, Tere Marinovic.

¿Participaron de la batalla cultural?

Sin Filtro llevó a invitados que estaban en la tecla de la batalla cultural. Mara Sedini, Pancho Orrego, Johannes Kaiser, Magdalena Merbilháa, Tere Marinovic, que están en esta batalla cultural de las ideas de la derecha versus estas izquierdas woke. Si uno lo mira, no solamente en Chile, sino en el mundo, la movida woke se ha ido debilitando. La gente ya se cansó un poco de todas esas legislaciones preocupadas de las minorías.

El estilo de discusión “sin filtro” ha sido acusado de deteriorar el nivel del debate.

Yo soy muy contrario a las ofensas personales. Nunca he permitido ataques físicos, bullying o garabatos. Ahora, una discusión fuerte, con argumentos y con pasión, me parece completamente válida. Lo que no acepto es la degradación personal.

Sin embargo, hubo descalificaciones personales…

Cuando aparecían, las frenaba de inmediato. Hay momentos que se escapan, porque todos somos adultos y cada uno tiene que hacerse responsable de lo que dice, pero siempre traté de poner límites. Una discusión fuerte me parece legítima; una agresión personal, no.

24.06.2026 Gonzalo Feito Periodista, presentador y conductor radial Foto: Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

¿No le parece que el propio formato incentiva esa agresividad?

Puede ser, pero siempre vi otra cosa detrás. En camarines conversaban amistosamente dirigentes comunistas con republicanos, libertarios o gente de la UDI. Después entraban al programa, discutían fuerte y, cuando terminaba, se despedían con total normalidad. Nunca sentí que fuera algo personal; era un debate de ideas.

¿Y ese formato permite escuchar al otro?

Hay algunos que tienden más a escuchar y esperar que uno termine de hablar antes de intervenir. También hay una lógica hoy en día en la clase política, la lógica del dipu-like, el diputado que está buscando el like, y el dipu-live, el que se está transmitiendo y te dice “estoy votando”. Están pendientes de los likes. Hay sectores políticos que trabajan bajo esa lógica y creo que eso es peligroso. Me parece que son parte de las reglas del juego y es lo que es. Pero creo que hay que hacer un doble clic en esas cosas.

La polarización viene de la clase política, no es nuestra. Nosotros estamos recogiendo los insumos que nos está dando la contingencia.

Se ha dicho que este tipo de debate alimenta la polarización.

Bienvenidos a la realidad. No hay nada mejor que ser francos y decir las cosas como son. La polarización viene de la clase política, no es nuestra. Nosotros estamos recogiendo los insumos que nos está dando la contingencia.

¿Nunca sintió que contribuía a aumentar esa polarización?

No. Cuando haces cerca de mil programas y en cinco se produce una situación especialmente tensa, eso no representa el tono general.

¿No era el tono habitual?

El tono habitual era una discusión apasionada, con argumentos, donde la gente decía las cosas de manera frontal, sin tanta careta. Como hablamos un fin de semana en la casa. Y eso la audiencia lo valora, porque percibe autenticidad. La gente aprecia que los políticos tengan el mismo discurso en la casa y frente a una cámara.

¿Se trata de la política del que grita más fuerte?

No. Al contrario. El que grita más fuerte dura 15 segundos: es el dipu-reel, el dipu-like. Sirve para un reel o para un video corto, pero al final del día la gente mira igual la versión un poco más larga. Me gusta el debate apasionado, pero con argumentos.

Sin embargo, la política se ha ido llenando de emociones más que de ideas.

Puede ser, pero yo no me puedo hacer cargo de eso. Mi responsabilidad es otra: traer a los mejores referentes de cada tema. Si mañana vamos a discutir el fin de la tómbola, invito a Sylvia Eyzaguirre o a quien sea la mejor fuente para hablar de educación. Esa es la formación periodística: buscar siempre las mejores fuentes.

¿Cómo definiría su rol?

Cuando conduzco un panel, me toca administrar muchas energías. Es como entrar a un coliseo. Hay mucha pasión y hay que manejar los tiempos: cuánto habla uno, cuánto habla otro. A veces identificas a alguien que está haciendo un muy buen programa, un muy buen jugador, y le das más espacio. Después el otro sector te reclama, pero finalmente uno intenta compensarlo.

¿Qué jugadores destacaría?

Poduje, jugadorazo. Clarísimo, técnico, muy bueno para comunicar, muy didáctico, con un tono que lo tiene dentro de los ministros mejor evaluados. Pero a la clase política no le gusta ese tono.

En algunos casos se pasan facturas y a veces algunos saldrán malheridos, pero es parte del juego.

¿Esa energía no genera odiosidades?

A mí no me gusta eso, por mi manera de ser. Al contrario, busco que los programas tengan energía, tengan pasión. Me gusta el debate, me gusta poner la parrilla, prender el carbón.

¿Es como el carbonero?

Sí, soy como el carbonero, pero eso es porque quiero que debatamos, quiero que discutamos. Me encanta que las sociedades discutan y debatan con pasión, pero con argumentos.

Usted aludió al circo romano: en el circo romano corría sangre.

Aquí también. En algunos casos se pasan facturas y a veces algunos saldrán malheridos, pero es parte del juego. Es cosa de ver cómo hoy día la excandidata presidencial Evelyn Matthei se pasea por los matinales pegándole todo el día al presidente.

Cuando el debate se vuelve muy confrontacional, ¿no ve un riesgo?

Chile se viene polarizando hace años. Y es cosa de ver cómo se pasó de un gobierno del Frente Amplio al Partido Republicano. Es el péndulo en el mundo; el mundo está polarizado. No es un fenómeno que nazca de un programa. Nosotros recogemos lo que está pasando, nosotros tomamos el pulso. Pero esto es mundial. Mira Estados Unidos, Colombia. La polarización es un proceso mucho más amplio. Nosotros trabajamos con la realidad que existe.

Como comunicador, ¿siente un compromiso con la democracia?

Absolutamente. Por eso uno de mis principios es chequear la información. Las fake news debilitan la democracia y hoy las grandes compañías internacionales de comunicación están haciendo esfuerzos justamente para combatirlas. Por eso yo chequeo y rechequeo la información.

¿Qué lecciones saca de su paso por Sin Filtro?

Yo tengo hijos. Entonces siempre me preocupo de ser responsable en lo que estoy diciendo y en lo que estoy haciendo, porque pienso en mis hijos, pienso en la futura generación. Creo que uno tiene que ser responsable con el país. Cuando uno hace las cosas desde la convicción, uno es responsable. Y eso tiene que ver con construir una sociedad mucho mejor.

¿Ningún arrepentimiento, algo que haría distinto?

Al contrario, muy contento. Y lo veo en la calle, en todas partes, en el nivel de agradecimiento que a uno le hace la gente. Es como pura buena energía, y uno se queda tranquilo, porque lo hace desde la convicción. En el fondo, que haya un debate al que todos puedan acceder y donde podamos escuchar todas las opiniones.

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