RN no suelta al P. Republicano: exige que se respeten los descuelgues en la AC y se profundiza grieta en la derecha
El libelo contra Grau mantiene la tensión al máximo en el oficialismo. La directiva y la comisión política de Renovación Nacional emplazaron a los republicanos a superar la actitud que tuvieron en campaña. Además, al interior de la colectividad existen reparos sobre tener una nueva instancia de coordinación entre partidos, como sugirió el gobierno.
La situación no daba para más. Ese es el diagnóstico que hay al interior de Renovación Nacional (RN) en torno a su relación con el Partido Republicano. En masa, durante las últimas 24 horas, distintos dirigentes han salido a exigir que la colectividad que encabeza Arturo Squella los respete.
Lo han hecho a horas de la votación de la acusación constitucional contra Nicolás Grau, de la que algunos diputados de RN -entre ellos, el jefe de bancada, Diego Schalper- se han descolgado. Esa actitud es la que ha despertado la ira de los republicanos, quienes han cuestionado en duros términos que el partido que encabeza Andrea Balladares sea incapaz de cuadrarse con el resto de la derecha.
Quien abrió el fuego fue la propia Balladares. Ayer, en el comité político, ella exigió que se respeten las posiciones de los dirigentes de la colectividad que encabeza.
El levantamiento de RN no quedó ahí. Esta mañana, la secretaria general de la colectividad, Katherine Martorrell, advirtió que su partido “no va a guardar silencio frente a las descalificaciones y emplazamientos que hemos visto en los últimos días. Nuestros parlamentarios no actúan bajo presiones ni ultimátums de ningún sector político”.
“Esperamos que el P. Republicano contribuya a fortalecer la convivencia dentro del oficialismo y deje atrás las prácticas de hostigamiento que solo generan divisiones innecesarias”, agregó.
La comisión política de RN también entró al round. La instancia emitió una declaración pública en que condenan "el trato hostil y agresivo que parlamentarios y dirigentes del Partido Republicano han dirigido contra miembros de nuestro partido. Estas conductas son inaceptables entre fuerzas políticas que respaldan a un mismo gobierno”.
“Nuestros parlamentarios actúan con independencia y responsabilidad política en cada una de sus decisiones (...). Como colectividad, no vamos a aceptar que se intente coartar la libertad de nuestros parlamentarios, que es la base de una democracia sana y madura", agregaron.
El malestar al interior de RN se arrastra desde hace años. En privado, sus dirigentes reconocen que la etiqueta de “derechita cobarde” que los republicanos intentaron ponerles en tiempos de campaña es algo que dejó heridas que se mantienen abiertas. Y lamentan que algunos de los diputados del Partido Republicano aún operen bajo esa lógica.
Sin ir más lejos, hace unas semanas la diputada Stephanie Jéldrez distinguió que aún existe una “derechita cobarde”. Cristián Araya habló del “semioficialismo”. Y Agustín Romero, uno de los parlamentarios más duros con Chile Vamos, ha plantado que ellos tendrán que responder a su electorado en caso de que rechacen la AC contra Grau.
La diputada Ximena Ossandón (RN), una de las más críticas del libelo contra Grau, planteó que “el Presidente de la República, cada vez que hemos estado con él, nos dice unidad, unidad, unidad. Lamentablemente, hay parlamentarios que eso no lo han han entendido (...). Se va quebrantando la amistad cívica que tiene que existir entre partidos que comparten el mismo objetivo”.
“Está bien aguantar un tiempo, pero las cosas es bueno decirlo. Para que se sepan que de aquí en adelante ese tipo de cosas no se van a aceptar. Vimos cómo el ministro Alvarado también reaccionó diciendo que va buscar instancias para mejorar esto (...). Yo espero que sí cambie y que haya diputados que terminen esta lógica de campaña y que nos demos cuenta que hoy día andamos gobernando”, agregó Ossandón.
Este lunes, el gobierno propuso a los partidos políticos que exista una instancia de coordinación entre ellos más allá del comité político ampliado, que semanalmente -cada día lunes- reúne integrantes de las directivas y de las bancadas parlamentarias en La Moneda, donde se suele hacer una revisión de la agenda legislativa.
La idea, sin embargo, no convence a RN. Martorell afirmó que “desde RN creemos que la coordinación política de los partidos que apoyan al gobierno debe ser en el comité político y debe ser con el gobierno”.
En una línea similar, el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, sostuvo que “los presidentes de partido nos vemos todos los lunes en La Moneda. Ese diseño me parece adecuado porque el gobierno debe ser parte de los asuntos entre los partidos. Quizás falta una instancia entre jefes de bancada, pero eso sería para otra cosa: para evitar descoordinaciones entre parlamentarios”.
Ayer, Squella hizo ver que él sí está abierto a una instancia de ese tipo. El timonel dijo que, junto a los demás presidentes de los partidos del oficialismo, se ha hablado de “generar instancias de coordinación más allá de lo legislativo (...), en lo político, que creo que va a contribuir a que el trabajo nuestro sea hecho de mejor manera”.
“Todos los tiempos de reuniones que tenemos en conjunto se van en la contigencia legislativa. Quizás sería importante sumar a ello un trabajo político, de análisis, donde los partidos podamos ver cuáles van a ser las línes de acción. No en lo inmediato, sino que en el mediano y largo plazo. Eso es lo que el gobierno cree que debiera ocurrir. Nosotros suscribimos 100% eso y es probable que sea algo que pase dentro de las próximas semanas”, añadió el senador.
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