Ocho de cada 10 personas en Chile prefiere utilizar tarjetas antes que pagos móviles

Ocho de cada 10 personas en Chile prefiere utilizar tarjetas antes que pagos móviles

Un estudio de McKinsey señala que si bien otros países han mostrado mayor preferencia, por ejemplo, por billeteras digitales, en Chile aún no figura como un método de pago tan popular. Pero creen que hay espacio para que pueda llegar a serlo.


A partir de la pandemia del Covid-19 América Latina experimentó un fuerte crecimiento de la bancarización y una multiplicación de las propuestas de las entidades para impulsar los pagos online y el comercio electrónico, debido al cierre de tiendas y oficinas bancarias por las medidas de la emergencia sanitaria.

Según señala un estudio elaborado por McKinsey, entre 2021 y 2023 el porcentaje de personas que prefirió el efectivo para pagar se redujo a la mitad, mientras que quienes se inclinaron por tarjetas de débito o crédito, o billeteras digitales, crecieron más del doble en el mismo periodo.

El informe indica que en América Latina el 70% de los encuestados declaró haber utilizado efectivo en los últimos 30 días, sin embargo, sólo el 30% aseguró que esta era su forma preferida de pagar. En el caso de Chile, en particular, la preferencia por este tipo de pago es incluso menor, llegando apenas al 13%, aunque el 65% declaró haberlo utilizado en el mismo periodo.

“Chile es un buen ejemplo de fomento de la bancarización a través de la adopción generalizada de tarjetas de débito. BancoEstado, el banco estatal de Chile, tuvo un rol clave en la simplificación del acceso a las tarjetas con la introducción de la ‘CuentaRUT’”, destaca el estudio.

En Chile el 81% de las personas prefiere utilizar tarjetas para compras presenciales (es decir 8 de cada 10 personas). La tendencia es similar en República Dominicana, Ecuador y Guatemala, donde hay también una mayor inclinación por este método de pago. Mientras que en otros países de Latinoamérica como Argentina, Colombia, Panamá y Perú, ha crecido más el interés por las billeteras digitales.

En el detalle, la gente en Chile explicó que prefiere las tarjetas de debido principalmente porque otorga una mayor velocidad y facilidad de pago, con el 26% de las menciones. Además, apuntó que esta opción permite llevar un mejor control de sus gastos (20%), por costumbre (17%) y porque así se puede pagar sin contacto (15%). Estas últimas dos razones no son las principales en el resto de los países de América Latina.

Quienes prefieren las tarjetas de crédito, señalaron que es debido a la posibilidad de pago en cuotas (15%), tasas de interés más bajas (13%), programas de fidelidad (11%), límites de crédito más altos (10%) y redes de comercios con descuentos (8%). Según dice el estudio, los argumentos relacionados con los beneficios adicionales otorgados por las instituciones a sus usuarios tienen más preferencias en Chile que en el promedio del resto de la región.

En cuanto a quienes prefieren los pagos móviles, manifestaron que esto se debe al acceso de promociones (20%) y a recibir cashback (20%), como principales razones, por sobre el promedio de los países de Latinoamérica. “Esto no sorprende en un mercado que aún debe escalar su base de aceptación de este tipo de pagos, y competir con la costumbre del uso del débito”, asegura el estudio.

Y explica que “cuando comparamos estas razones con otros países de mayor penetración en pagos móviles, vemos que los latinoamericanos declaran que la facilidad de uso y el no necesitar traer una billetera física son las principales razones para utilizarlos. Mientras en Chile las instituciones financieras no logren escalar la aceptación y mejorar la experiencia (reducir el tiempo y pasos de pago), será difícil que logren escalar sin seguir invirtiendo en beneficios”, explican desde McKinsey.

El socio de McKinsey & Company, Pablo Zabaleta, opina que si bien en este momento las billeteras digitales no logran posicionarse dentro de los métodos de pago preferidos en Chile, podría llegar a hacerlo. Y los encuestados manifestaron estar de acuerdo, si es que los pagos móviles fueran ampliamente aceptados y fáciles de usar en tiendas.

“Múltiples países de la región han anunciado esfuerzos por digitalizar varios elementos de la billetera física, como la licencia de conducir o la cédula. En Chile, el Registro Civil acaba de anunciar el lanzamiento del pasaporte y cedulas digitales, lo que se suma al anuncio del Ministerio de Transportes sobre la licencia de conducir basada en QR. Estos elementos, sin duda, serán un acelerador de la prescindencia de la billetera física y acelerarán aún más el uso de pagos móviles”, plantea.

Zabaleta proyecta que, “sin duda, la evolución de los medios de pago va a seguir avanzando de manera acelerada, y su camino va a depender de múltiples factores, incluidos el origen de la inclusión financiera, las tecnologías disponibles y su nivel de aceptación, elementos culturales y, sin duda, regulatorios. Con respecto a esto, vale la pena rescatar algunos elementos que los jugadores de pagos deben considerar a medida que desarrollan soluciones para los consumidores”.

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