La gran mayoría de las ocasiones, Jorge Marshall se ha identificado con las decisiones del Banco Central (BC). Pero en esta oportunidad expresa su abierto desacuerdo con la opinión del consejo respecto de no abrir la puerta para que el instituto emisor otorgue financiamiento al Fisco en medio de la pandemia que azota al mundo. “No podemos descartar ningún instrumento”, afirmó el ex vicepresidente del organismo.

¿Es necesario pensar en un rescate fiscal de empresas?

-No hay que descartar nada. No es para empezar a diseñar los planes de rescate, sin embargo, el gobierno podría establecer criterios generales para materializar después en instrumentos concretos. Lo que sucederá con las empresas se definirá en el transcurso de las próximas semanas o meses, y en ese sentido no podemos descartar ningún instrumento, ninguno, incluyendo el financiamiento del BC al Fisco.

Que está prohibido y que el Central no quiere explorar...

-La limitación constitucional para que el BC pueda financiar directamente instrumentos emitidos por el Fisco, implicaría que, por ejemplo si la Corfo hiciera un plan de rescate, de préstamos o garantías, el BC no podría adquirir esos instrumentos emitidos por la Corfo. La razón económica que se da es que la Corfo y el Fisco tienen acceso a los mercados y, por tanto, pueden endeudarse en el sector privado.

Ese es precisamente uno de los razonamientos que dio el presidente del BC, Mario Marcel.

-Lo que no se dice es que ese financiamiento está disponible hoy día, pero no sabemos si estará mañana. El BC no puede, por una parte, decir que las circunstancias están cambiando sustantivamente y, por la otra, decir hoy día el Fisco tiene acceso al financiamiento, porque esas dos cosas no son coherentes entre sí. Hoy el Fisco tiene posibilidad de financiamiento en circunstancias normales, pero no sabemos cuáles serán las circunstancias de las próximas semanas, por tanto tenemos que anticiparnos y tener herramientas preparadas para enfrentar escenarios desconocidos.

¿Qué escenarios: una hiper demanda de financiamiento?

-Por supuesto. Y que probablemente los financiamientos no van a estar en los tiempos adecuados. O sea, si necesitamos operar un fondo de rescate, a lo mejor no vamos a tener los recursos disponibles, porque el mercado va a funcionar con cierto rezago, y éste no será viable en función de los tiempos que necesitemos.

¿Podría haber un problema en la cadena de pagos mundial?

-Una parte de los instrumentos de los fondos soberanos está asegurada, pero otros recursos podrían demorarse un poco. Por tanto, es importante si queremos rescatar los fondos soberanos, el preguntarse a qué velocidad. En general, los mercados financieros están suficientemente asegurados para no pensar que tendremos un problema en ese ámbito, pero a mi juicio el criterio es estar preparados para desenvolvernos en escenarios desconocidos.

¿En síntesis, es partidario de que el BC pueda prestarle dinero al Fisco directamente no solo a través del mercado secundario?

-Directamente. En el fondo estamos hablando de la posibilidad de que el Fisco haga un fondo de rescate y que el BC pueda ser parte de su financiamiento, de forma transitoria. Esa puerta hoy está cerrada y no queremos abrirla en base al juicio sobre el pasado, no sobre el futuro.

Pero el pasado sirve ...

-Pero no refiriéndose a los últimos dos años cuando hemos tenido acceso al financiamiento y, el Fisco se puede endeudar a 2,5-3%.

Me refería al pasado de inflación alta y déficit mayor

-A ver. Tenemos un pasado de varias décadas de inflación y déficits fiscales, el cual no podemos desconocer. Por tanto, este mecanismo de que el BC aporte con financiamiento tiene que ser acotado a las circunstancias actuales, no como una herramienta permanente para el BC ni para el Fisco. No puede ser que no tengamos disponibles las herramientas para enfrentar una crisis en 2020 porque en 1958 tuvimos inflación muy alta, eso sería incomprensible para la gente.

¿En ese sentido, hay que preocuparse por la mayor deuda o el déficit que contraerá el Fisco?

-El Fisco se endeuda a tasas de interés muy bajas, en el mercado local a tasa 0%, y a nivel internacional, entre 0%y 1%. Hablamos de deuda que estamos contrayendo para resolver una crisis grave a tasas muy bajas. Efectivamente, habrá un aumento de deuda, pero en la ecuación costo/beneficio no hay ninguna duda que tenemos que aceptar ese escenario.

Tenemos dos paquetes, uno fiscal y otro de liquidez, ¿qué faltaría ?

-Hay un tercer grupo de medidas relevantes, que veo más débil. Se trata de asegurar el funcionamiento de las actividades productivas o de operaciones de logística como la capacidad de laboratorios de otras industrias para proceder con test de Covid 19, o de la CMPC de fabricar mascarillas. Esas respuestas todavía están siendo muy espontáneas, por empresas. Debería haber un monitoreo mayor por parte de la autoridad, porque es muy importante tener capacidad de anticipación respecto del funcionamiento y el abastecimiento de los mercados.

“Debiéramos partir muy rápido (...), no podemos pasar otra semana discutiendo el diseño de las medidas”

¿Qué le pareció el Ipom?

-El BC estableció un marco para subrayar que la prioridad ya no está en el diseño de las medidas, sino en su ejecución. Hacer un debate sobre proyecciones cuando hay tanta incertidumbre -y así lo dijo el BC- no es tan importante. Hoy vale más la pena comenzar a ejecutar lo que ya está en la mesa.

¿Las medidas ya son suficientes?

-Representan un marco. Mientras vayamos ejecutándolas podemos ir incorporando nuevos criterios adaptando, ajustando, aumentando los recursos, pero sobre la base de la ejecución no sobre la base de quedarnos en un debate de diseño.

¿Qué debe considerarse en esta segunda fase de ejecución?

-Lo primero es que necesitamos mucha más focalización; focalizarse más en los territorios porque hay ciudades más afectadas que otras; no todos tendrán la misma exposición a la crisis, y hasta ahora los más afectados han sido los rubros de restaurantes, turismo, del arte, que suman unos 700.000 trabajadores, y unas 230 mil empresas. Lo segundo es la flexibilidad para ir reaccionando o adaptando.

¿Y cambiando el financiamiento?

-Ese sería el tercer principio. Hay que trabajar con la magnitud de crisis anteriores: en 2008-09 el aumento del déficit fiscal fue de 8 puntos del PIB, y en estos momentos estimamos un aumento del déficit de entre 2 y 3 puntos del PIB, entonces, obviamente, el financiamiento será una variable que será modificada en la ejecución.

¿Qué tan urgente es partir?

-Esa es la prioridad hoy, el ministro lanzó sus iniciativas, el BC ya planteó lo que tenía que hacer, la CMF también, de aquí en adelante hay que trabajar e ir perfeccionado el paquete. Debiéramos partir muy rápido, no podemos pasar otra semana discutiendo el diseño, la discusión debe ser si las medidas entregan resultados o no, y tener los indicadores para evaluar.

Ha habido preocupación porque las menores tasas no estarían llegando a los clientes, ¿los bancos han estado a la altura?

-Les falta, sin duda. Los bancos van a estar a la altura en la medida que hagamos un buen seguimiento con datos concretos; los bancos por sí solos no van a resolver el problema.

¿Cuánto cree que estaremos en este nivel de hibernación, se dará esta V que proyecta el BC?

-Creo que no tenemos información para dar esa discusión. Hoy día hay que preparase para cualquier cosa, no hay que trabajar ni con la V, ni con la U, ni con la L, nada de lo que dijo el BC está restringido a esa información y ninguna de las estrategias debe estar sujeta a eso. Lo que estamos haciendo debe estar adaptado para esa u otra proyección, más optimista o más pesimista.

¿Trabajar dentro del túnel hasta ver la luz?

-Así es. El BC reconoció también las condiciones en que el país está, y el hecho de que vengamos de una crisis social significa que la población en Chile está emocionalmente sensible, y cuando se está así, el aplicarle una segunda mala noticia, le afecta más; lo que tiene un efecto mayor en las expectativas.

¿O sea el estallido sigue latiendo debajo de esta emergencia?

-En el fondo, todos tenemos que trabajar enfrentando la crisis sanitaria y la crisis económica asociada, pero nunca debemos olvidar que este país tiene desafíos pendientes. No podemos pensar que el estallido social lo vamos a poner debajo de la alfombra, haciendo como que no existió, cuando no solo existió sino que está afectando nuestra capacidad hoy para la fase de ejecución, porque estamos entrando a ella con más desconfianza de la que debiésemos.

Marcel planteaba incluso un escenario negativo en que tras la pandemia rebrotara la violencia, ¿de qué dependerá ello?

-Depende de nosotros, de que simultáneamente con enfrentar la crisis sanitaria podamos generar los puentes de acuerdo, y que se destinen a los temas de desarrollo. No podemos olvidar esos temas, porque eso generó una crisis social y no tenemos ninguna certeza que esa crisis no vuelva en una magnitud similar y nos acompañe por mucho tiempo.

¿Seguir con la agenda social, en qué temas?

-Debe mantenerse en la agenda del país, no con la urgencia que tiene lo otro, pero sí debe ser una tarea necesaria para el gobierno y la oposición, y tenemos que ir cambiando el lenguaje para ir generando los acuerdos que el país requiere en pensiones, salud, vivienda, etc.