El creciente sector de la banca digital en Latinoamérica se acerca al nivel que se registra en EEUU y Europa, aunque enfrenta la baja cuota de bancarización de la población, que impide que su penetración sea más rápida, según un estudio de la consultora Technisys y la Universidad de Standford.

"A nivel de la evolución de la banca digital en Latinoamérica respecto a mercados desarrollados, como Europa y EEUU, la región puede alcanzar el mismo nivel en uno o dos años", indicó hoy en una entrevista Germán Pugliese, cofundador de Technisys, con sede en Miami (Florida).

Sin embargo, Pugliese señaló que esta transformación digital en los bancos latinoamericanos encara dos grandes desafíos: el bajo nivel de bancarización de la sociedad, situado alrededor del 51 %, según datos del Banco Mundial, y ciertos marcos regulatorios.

Estas son las dos principales tesis que se extraen del último informe de la consultora floridana y la Universidad de Standford, que analizó el comportamiento y las necesidades de 63 bancos e instituciones financieras de la región.

La mayoría de los directivos consultados consideraron el bajo porcentaje de gente con cuentas bancarias como el principal obstáculo, una situación que Pugliese consideró una "oportunidad para crecer" dadas las circunstancias actuales.

"La democratización de internet, el uso masivo de celulares y la reducción de los costos asociados a los servicios financieros -como oficinas físicas- hacen que la inclusión financiera general en Latinoamérica esté más cerca que nunca", apuntó Pugliese, que es también el director de mercadotecnia de Technisys.

Uno de los principales focos de los promotores de la banca digital es que este sistema, siempre que sea de fácil acceso y manejo, optimiza el tiempo de los clientes, que no tienen que acudir a la oficina para realizar transacciones bancarias habituales.

El argentino Pugliese explicó que en Latinoamérica "nunca fue conveniente ir a las sucursales bancarias por motivos de seguridad" y aseguró que, en general, ir a estas oficinas ha sido siempre una tarea "tediosa".

"En países grandes, como México, Brasil o Argentina, o lugares con grandes zonas rurales, es complicado para los bancos tener una presencia física similar a la que hay en Europa o EEUU. La banca digital está ahora en el propio teléfono", argumentó.

En cuanto a leyes locales, el estudio halló que más de la mitad de los banqueros y altos cargos entrevistados argumentó que la rigidez de ciertas políticas a nivel local es otro de los escollos que tiene que sortear el sector de la banca digital.

Por países, Brasil es el mejor colocado de Latinoamérica debido a que sus habitantes son "altamente receptivos" a los avances tecnológicos, según el informe, seguido de Argentina, un país en el que los bancos están realizando "importantes inversiones" en capacidades digitales.

Colombia y México son las siguientes naciones en esta clasificación, aunque las reglamentaciones bancarias y la alta frecuencia de fraude son obstáculos que los bancos deben superar en esos países.

Otra cuestión que analizó el estudio liderado por Natalie Do, de la Escuela de Negocios de la Universidad Stanford, fue el rol que juegan las compañías del sector tecnofinanciero ("fintech", en inglés) en la transformación digital en Latinoamérica.

A pesar de que estas empresas aparecen como la principal competencia para los bancos, el 85 % de los ejecutivos valoró las "fintech" como potenciales socios o adquisiciones.

En este sentido, los bancos tienen la capacidad de ser un canal efectivo para la adquisición o distribución de clientes para este tipo de empresas, de menor tamaño y con menos recorrido que la banca tradicional.

A partir de esa sinergia "se pueden llegar a formar alianzas estratégicas, repartos de ganancias y, en última instancia, adquisiciones", tal como manifestó Pugliese.

La tercera edición del informe "Banca Digital en Latinoamérica: escenario, tendencias y prioridades" examinó el sector financiero a través de bancos cuyo valor va desde los US$40 millones hasta los US$356.300 millones.