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La leche: una industria en movimiento y al alza

Los lecheros llevan tres años seguidos con incrementos de producción y con precios estables, lo que debiera mantenerse el resto de 2026. Los productores, eso sí, esperan señales de las marcas procesadoras para prolongar esta tendencia. Los grandes actores del negocio son Colun, Soprole y Nestlé.

vacas

La compra de Agrícola Las Mercedes, una empresa en operación y con ganancias, es un ejemplo de que la industria de la leche en Chile atraviesa por un momento interesante y donde se han producido movimientos.

Entre los grandes actores en la producción y la distribución, Soprole, por ejemplo, acaba de anunciar una reorganización societal, que hace más simple la estructura de esta filial del grupo peruano Gloria. Colun, por su parte, está cerca de inaugurar una gran planta de quesos que la mayor cooperativa láctea del país levanta en La Unión, con una inversión de US$140 millones.

Pero el sector, además, goza de positivas cifras en producción, exportaciones e importaciones, pese al contexto macroeconómico débil del país.

En ese movimiento de la industria también se ha generado un fenómeno de consolidación, pues existen menos productores, pero con más vacas. Incluso se dan situaciones como la de Las Mercedes, en que una familia productora tradicional no continúa el negocio y entran nuevos actores. En este contexto, han aparecido además compradores extranjeros de países exóticos como China o los emiratos árabes, que buscan oportunidades de campos para abastecer a sus propios mercados.

De hecho, hace dos semanas se llevó a cabo en Osorno Chilelácteo, un evento que reúne a los empresarios del rubro, cuyo eslogan, justamente, hablaba de “un sector en movimiento”, y donde se destacó el buen momento actual.

“Este es un sector que está en movimiento. Este es el tercer año que llevamos con aumento de producción. Estamos aumentando las exportaciones también, tenemos una marca de leche premium a nivel internacional llamada ChileMilk, con la cual estamos bien posicionados en el extranjero. Y estamos a la vanguardia en tecnología: si incluso tenemos la lechería robótica más grande del planeta”, de la empresa Ancali (familia Heller Solari), resume entusiasta el presidente de la Federación de Productores de Leche (Fedeleche), Marcos Winkler.

De acuerdo al último informe de coyuntura de Fedeleche, la recepción de leche, que es la medida de la producción sectorial y que corresponde a lo que las diversas plantas reciben de sus proveedores, en el periodo enero-mayo de este año creció un 4,1% a 968,9 millones de litros, respecto de los 930,4 millones de 2025, que a su vez fue un 7,5% superior a los 865 millones de 2024.

Si hay un elemento que es determinante a la hora de tomar la temperatura del sector lácteo, ese es el comportamiento del precio que pagan los receptores de leche, que equivalen a las grandes marcas distribuidoras, a los productores.

Y aunque ese valor es altamente fluctuante, en los últimos cuatro años ha alcanzado niveles más o menos estables, a veces superando y otras cayendo de los $500 por litro, dependiendo de la zona, pues en la Región Metropolitana, por ejemplo, es más alto. A nivel país, si en abril de 2025 el precio promedio real por litro a productor llegó a $499,35, en diciembre cayó a $433,25 y en mayo de este año se situó en $493,44.

“Llevamos casi seis años donde el precio no ha bajado. Aunque los productores necesitamos señales de la industria respecto a si quieren seguir creciendo, (...) porque si el precio no sube como corresponde, deja de ser atractivo seguir produciendo más”, admite Winkler.

La oferta de leche en el mercado local la representan las regiones de Los Lagos, con un 32,8%, y Los Ríos, con un 29%, mientras que un 26,2% proviene del extranjero.

Y las importaciones lácteas también han crecido: entre enero y mayo Chile compró el equivalente a US$344,5 millones de litros del exterior, un 15,8% más que en igual periodo del año pasado. El 25,9% de lo importado (principalmente subproductos como quesos) provino de Argentina, el 23,9% de Estados Unidos y 13,2% de Alemania.

Pero Chile además exporta productos lácteos. Los envíos al exterior crecieron un 13,1% en los primeros cinco meses del año, a 206,8 millones de litros equivalentes, que representaron US$135 millones. Los principales productos exportados son leche condensada (28,6% del total), leche en polvo (27,7%) y queso gouda (13,7%). Y los mercados que más reciben los productos chilenos son Estados Unidos (22,9%), Colombia (15,4%) y México (14,4%).

En cuanto a proyecciones, Winkler cree que la producción va a continuar al alza este año, aunque no tiene claro cómo seguirá en 2027, pues dependerá de las señales que reciban de los procesadores.

Los grandes del mercado

En Chile existen cerca de 2.300 productores de leche, que están concentrados en las regiones de Los Lagos y Los Ríos, donde se encuentra el 82% de las vacas lecheras y el 86% de la producción.

En estas zonas se focalizan también las principales plantas lecheras, que actúan como poderes compradores.

Y normalmente estas plantas receptoras y procesadoras pertenecen a grandes conglomerados que, con el tiempo, se han ido internacionalizando cada vez más.

Con todo, el mayor procesador del país es la cooperativa de productores chilenos de La Unión, Colun. De acuerdo a las estadísticas de Odepa, Colun, cuyo consejo de administración es presidido por el cooperado Juan Carlos Zwanzger, captó 332 millones de litros en el periodo enero-mayo de 2026, lo que representó más de un tercio del total nacional.

El segundo actor es Soprole, hoy controlado por el grupo peruano Gloria, de la familia Rodríguez. A mayo de este año, esta marca, que la neozelandesa Fonterra vendió en 2022, recibió 266 millones de litros, lo que representó un 27,5%. La mayor planta de Soprole, eso sí, se ubica en Santiago.

Luego se sitúa la multinacional suiza Nestlé, con un 11,9% y 115 millones de litros, respectivamente.

En el cuarto lugar aparece otra chilena, Watt´s, con su marca Loncoleche, y que incluye los activos que hasta 2017 poseía la francesa Danone, que es controlada por la familia Larraín y que recibió casi 99 millones de litros, con una participación del 10,2%.

Y en el quinto lugar se ubica Quillayes-Surlat, nacida a partir de la fusión de ambas marcas en 2020 y cuya propiedad está dividida en un 51,5% en manos del grupo suizo Emmi y un 48,5% de la familia Tagle Barriga. Recibió casi 83 millones de litros, lo que significó un 8,6% del total.

Más abajo están la multinacional francesa Lactalis, dueña de Parmalat, y con marcas como Kraft, La Vaquita, Kümey y President; la planta Valle Verde de Osorno (marca de quesos Sortilegio), y Comercial del Campo, con marcas de lácteos El Roble y quesos Los Tilos.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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