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Pese a IPC de solo 0,2% en mayo persiste cautela y economistas prevén que BC mantendrá la tasa en reunión de junio

De acuerdo al INE, la inflación en lo que va de 2026 alcanza a 2,8% y en términos anuales a 3,9%. La división de Vivienda y Servicios Básicos fue la que más incidió, mientras que Alimentos sorprendió con una baja de 0,8%, incluido el valor del pan.

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Una sorpresa “positiva” tuvo la economía este lunes. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió solo 0,2%, menos de lo que esperaba el mercado, que iba entre 0,3% y 0,5%.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas (INE), con este registro la inflación acumula entre enero y mayo un avance de 2,8% y de 3,9% en términos anuales, mostrando en esta última medición un leve retroceso en relación a abril, cuando fue de 4%.

En el quinto mes del año, nueve de las 13 divisiones que conforman la canasta del IPC aportaron incidencias positivas en la variación mensual del índice y cuatro presentaron incidencias negativas.

Entre las divisiones con aumentos en sus precios, destacaron vivienda y servicios básicos (0,7%) con 0,123 puntos porcentuales (pp.). Esta división anotó aumentos mensuales en seis de sus diez clases. La más importante fue gas (3,0%) que incidió 0,063 pp., mientras que arriendo (0,3%) contribuyó con 0,020 pp. De los 15 productos que componen la división de vivienda y servicios básicos, once presentaron alzas en sus precios, destacando gas licuado (3,2%), con una incidencia de 0,048 pp., y arriendo (0,3%), con 0,020 pp. Los restantes productos con incidencias positivas acumularon 0,058 pp.

La segunda fue transporte (0,6%) con 0,083 pp y consignó alzas mensuales en cinco de sus once clases. La más importante fue transporte aéreo de pasajeros (8,3%) que aportó 0,064 pp., seguida de combustibles para vehículos personales (0,5%), con 0,022 pp. De los 25 productos que componen la división, doce exhibieron incrementos en sus precios, destacando transporte aéreo internacional (10,0%), con una incidencia de 0,052 pp., seguido de gasolina (0,7%), con 0,028 pp. Los restantes productos con contribuciones positivas acumularon 0,042 pp.

Las otras divisiones que influyeron positivamente, contribuyeron en conjunto con 0,156 pp.

De las divisiones que anotaron bajas mensuales en sus precios, destacó alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,8%), que presentó una incidencia de -0,178 pp. Además registró descensos en diez de sus 15 clases. La baja más importante fue la de pan, cereales, harinas y pastas (-2,1%), que aportó -0,088 pp., seguida de frutas y frutos secos (-5,0%), con -0,079 pp.

Entre los 81 productos que componen la división de alimentos y bebidas no alcohólicas, 52 consignaron bajas en sus precios, destacando pan (-4,0%), con una incidencia de -0,085 pp., y limones (-17,2%), con -0,029 pp. Los demás productos con contribuciones negativas acumularon -0,227 pp.

Precisamente esta división fue una de las que sorprendió a la baja. “La división de alimentos fue la principal protagonista, destacando la caída histórica del precio del pan. Este resultado resulta llamativo, no solo porque nuestro levantamiento de precios del mes no anticipaba un movimiento de esta magnitud, sino también porque contraviene la intuición económica, que sugería que el alza en los costos de los combustibles debía traducirse en mayores presiones en los precios de los alimentos al consumidor final”, señaló el análisis de Coopeuch.

Misma visión entregó Santander, quienes afirmaron que “la sorpresa a la baja de mayo estuvo explicada, principalmente, por el componente de alimentos, cuya naturaleza volátil podría tener el riesgo de revertirse en los próximos meses, especialmente considerando el aumento reciente en fertilizantes y fletes”.

Por productos, el INE destacó que la carne de vacuno en mayo presentó un avance mensual de 2,7% y en el año aumenta 3%. También resaltó la subida de los alimentos adquiridos en restaurantes, cafés y similares. Estos últimos productos anotaron un incremento mensual de 1,0% y suben 2,5% en el año.

Mirada cuidadosa

Si bien a ojos de algunos expertos este menor registro de IPC podría darle margen de acción al Banco Central (BC) para, eventualmente, analizar una baja de la Tasa de Política Monetaria (TPM) en su reunión del próximo martes, para de esa manera ayudar al alicaído crecimiento económico, la mayoría de los economistas consultados estimaron que el tipo rector no se debería mover, a la espera de contar con más información, porque todavía no hay claridad sobre los efectos “de segunda vuelta” que podría generar la fuerte alza de los precios de los combustibles.

En Santander señalaron que “este dato entrega mayor margen de maniobra al Banco Central y refuerza el espacio para mantener la TPM en 4,5% mientras acumula más antecedentes sobre los efectos de segunda vuelta del incremento del petróleo y combustibles”.

De acuerdo a este análisis, “persisten riesgos relevantes asociados al elevado nivel de los precios internacionales y a presiones de costos que aún no se han traspasado completamente a precios finales, manteniendo un balance de riesgos sesgado al alza para la inflación en los próximos meses”.

Desde Clapes-UC esperan que “el BC mantenga la tasa este mes, pero que incorpore con claridad escenarios de recortes en el próximo Ipom si las condiciones macro se siguen deteriorando. Este dato confirma la necesidad de contar con una mayor apertura respecto de la evolución de la TPM”.

En Fintual indicaron que considerando estas cifras y la debilidad económica reciente, “se torna más probable que el shock de precios de combustibles resulte tener efectos sólo transitorios en la inflación. Así, en términos de política monetaria, la probabilidad de los escenarios de subas de tasa ha caído, por lo que seguimos esperando que la entidad mantenga su tasa en el 4,5% actual durante este y la mayor parte del próximo año”.

Misma postura es la que entregó el análisis de Coopeuch, ya que afirmó que si bien las últimas cifras de actividad e inflación domésticas apuntarían en la dirección de requerir un mayor impulso monetario, el escenario internacional introduce cautela, porque “la inflación global podría mostrar mayor persistencia, en la medida en que la economía mundial ha evidenciado una resiliencia significativa y las cadenas de suministro continúan bajo un importante nivel de estrés”.

Por esa razón, manifestaron, “estimamos que el escenario central que el Banco Central definirá en el Ipom de junio 2026 seguirá siendo coherente con una mantención prolongada de la TPM”.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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