Amonio cuaternario: los peligros de usar este químico para combatir el coronavirus

Crédito: MICROB-R

Este componente, presente en productos como desinfectantes de alimentos, según un estudio del Núcleo Milenio para la Investigación Colaborativa en Resistencia Antimicrobiana (MICROB-R), sería dañino para la salud humana y el medioambiente. Revisa la nota publicada por Qué Pasa el 22 de mayo sobre el peligro de este producto.


Un estudio realizado por el Núcleo Milenio para la Investigación Colaborativa en Resistencia Antimicrobiana (MICROB-R), comprobó el daño que puede provocar en el medioambiente y la salud el amonio cuaternario, componente utilizado frecuentemente como desinfectante y que hoy mucha gente está utilizando bajo la creencia que ayuda a combatir el coronavirus.

La investigación señala que puede alterar negativamente dos tipos de bacterias (medioambiente y microbiota), generando bacterias resistentes que se adecuan a estos productos. ¿El remedio es peor que la enfermedad?

Jorge Olivares, investigador MICROB-R, responsable del estudio y académico del Instituto de Biología PUCV, señala que los amonios cuaternarios son compuestos que se usan como desinfectantes debido a su amplio espectro bactericida fungicida y virucida. “Es por este motivo que se utilizan ampliamente para la eliminación del virus Sars-Cov-2, en distintas superficies y en el calzado”.

Este componente está en productos como rociadores para uso en la cocina, desinfectantes de alimentos, en toallitas húmedas desinfectantes, enjuagues bucales, etc. “En estos elementos se encuentran en concentraciones no tan altas por tanto no son nocivos. Sin embargo se ha visto que en las últimas semanas se están vendiendo estos compuestos de forma pura. El uso excesivo de estos compuestos en forma pura traería las consecuencias de selección de bacterias resistentes", indica Olivares.

“Cuando contaminan ambientes naturales pueden eliminar bacterias y hongos beneficiosos, causando graves daños en el equilibrio del ambiente. De la misma forma estos compuestos pueden causar graves daños en las raíces de plantas”, añade Olivares.

En lo que concierne a salud, “el exceso de estos compuestos podría ser tóxico para las personas, causando irritaciones a la piel y problemas digestivos. Tanto el reglamento de la Unión Europea (396/2005) como de la Agencia de Medicamentos y Alimentación ​​ o Administración de Alimentos y Medicamentos​ de Estados Unidos (FDA, su sigla en inglés), establecen los límites máximos de intercambio con alimentos que oscilan entre los 0,5 y 0,1 mg/m2”, explica el investigador.

“Por esto, cuando estos compuestos son utilizados en superficies de ámbito alimentario o en producción alimentaria, y los alimentos son expuestos a superficies que contengan amonios cuaternarios con niveles superiores a los mencionados, ellos podrían contaminarse llevando este compuesto a las personas, causando intoxicaciones alimentarias”, añade Olivares.

Generación de bacterias resistentes

El uso de amonios cuaternarios puede seleccionar bacterias resistentes a los antibióticos. “Esto quiere decir que estos compuestos matan a las bacterias con excepción de aquellas que son resistentes, las cuales sobreviven a la aplicación de estos desinfectantes. Existen bacterias que contienen un arsenal de elementos que le permiten resistir a este tipo de compuestos”, señala el investigador MICROB-R.

“Estos elementos corresponden a bombas que permiten expulsar a estos compuestos desde el interior de la célula impidiendo que ejerza su acción”, adiciona el profesional.

Bacterias del género Pseudomonas o Acinetobacter, ambos considerados patógenos prioritarios por la Organización Mundial de la Salud (OMS), podrían ser favorecidos fuertemente por el uso excesivo de estos compuestos.

Este compuesto mataría al Sars-CoV-2, y mataría bacterias, pero a su vez no lo haría con este grupo de bacterias que son peligrosas. “La recomendación es no usar estos elementos en exceso y preferir siempre el agua y jabón si se tienen a mano para controlar el Sars-CoV-2”, establece Olivares.

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