No da lo mismo ser hombre o mujer para pedir un crédito: ellas pagan 17% más de intereses y les prestan 40% menos

Autor: Carlos Montes

Estudio dice que las más castigadas son las que están entre los 25 y 40 años, por su condición de fertilidad. Actualmente, dicen expertos, no existen argumentos técnicos que expliquen el fenómeno, más aún, sabiendo que las mujeres son mejores pagadores y ahorran más.


Pese a que en los últimos años se han producido cambios importantes en lo referido a equidad de género, aún existen sectores donde persiste una brecha entre hombres y mujeres. Es el caso del mundo financiero y los intereses.

Según un estudio realizado por Chiledeudas.cl, en base a información de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) actualizada a octubre de 2018, existen diferencias importantes en el aspecto financiero al momento de emprender.

Por ejemplo, a una mujer se le otorga un crédito comercial con un plazo de 32 meses con una tasa de interés promedio de 14,4%, mientras que a un hombre, se le cobra una tasa promedio de 12,3% y a un plazo de 24 meses. Esto significa un monto 17% mayor por un crédito comercial de similares características.

La diferencia, es incluso mayor en relación al mismo análisis hecho hace un año, cuando la brecha era de 11%. Mujeres 14,1% y hombres 12,7%. Guillermo Figueroa, director de Chiledeudas.cl, señala que “los bancos no entregan argumentos técnicos para estas diferencias entre mujeres y hombres a la hora de entregar créditos de distinto tipo, ya que se trata de una discriminación de género, como sucede en las isapres y en el mundo laboral, esto último por las diferencias importantes de sueldos por un mismo cargo”.

La SBIF señala que efectivamente existen diferencias en las tasas de interés dependiendo del género al momento de pedir un crédito. El Informe de Género en el Sistema Financiero 2018 lo establece en la página 12. “En dicho artículo se constata la existencia de diferencias en las tasas de interés promedio aplicadas a hombres y mujeres, y se plantea que diferencias en variables como monto del crédito y capacidad de pago pueden generar diferencias en las condiciones de crédito logradas por distintos grupos de individuos”, dice el organismo.

Al respecto agrega que las estadísticas nacionales dan cuenta de diferencias significativas tanto en el nivel como en la estabilidad del ingreso de hombres y mujeres. “Según INE (2017), el ingreso medio de las mujeres ocupadas es menor al de los hombres en la misma condición (32% inferior durante el año 2016). En otro alcance, INE (2018) muestra que la tasa de ocupación informal de las mujeres es significativamente mayor que la de los hombres (9% mayor durante los primeros meses del año 2018)”, señala la SBIF.

Otra diferencia se produce en préstamos de consumo. Si una mujer lo pide a 50 meses, se le cobra una tasa de interés promedio de 13,6%, mientras que a los hombres de 12,1%. Es decir, un 12,4% más, según el estudio de Chiledeudas.cl.

Figueroa agrega que las mujeres son mejores pagadoras y ahorran más, “por lo tanto, caen menos en morosidad que los hombres, al ser más ordenadas en términos financieros. No existe un camino legal para equiparar esta situación, pero lo recomendable, y que se realiza poco en Chile, es siempre comparar tasas de interés entre bancos y elegir la menor de ellas, consultando a las entidades financieras cuáles son las razones técnicas para que se llegue a un determinado factor de riesgo. Es un derecho de todo consumidor, que debe hacerse efectivo en cada cotización”.

La tendencia es global. Un estudio del Urban Institute, con sede en Washington, EE.UU, también establece que a las mujeres se les cobra tasas más altas por las hipotecas y tienen más probabilidades que se les niegue una hipoteca que a las hombres.

Jorge Martinez Lubiano, ingeniero comercial UAI, Master en Finanzas y CEO de Plan de Vida, entidad de educación financiera, señala que “el principal problema en referencia a la tasa de interés que se le cobra a las mujeres, es que se establece según los promedios, que son el principal ponderador del precio que la persona termina pagando”.

Además, a las mujeres, en promedio, se les otorgan un 40% menos en monto de crédito de consumo que a los hombres y a más alto costo. Por un crédito de consumo de 1 millón de pesos, la mujer terminará pagando 1.136.000 pesos, y el hombre terminará pagando 1.121.000 pesos, lo que es en términos técnicos, inexplicable, señala el estudio.

Las condiciones de crédito aplicadas en un momento (plazo, taza, monto y garantía exigida, entre otras) “son el resultado tanto de factores de oferta como de demanda. Entre los factores más relevantes se puede mencionar la liquidez del mercado y el costo de fondos (por el lado de la oferta), la capacidad de pago del deudor (ingreso y riqueza del deudor), la existencia de colaterales, y comportamiento de pago del mismo, entre otros (por el lado de la demanda)”, agrega la SBIF.

Martínez Lubiano agrega que el género influye al momento de pedir un crédito. “Históricamente las mujeres han tenido salarios más bajos que los hombres y una inestabilidad laboral debido a que las de generaciones más antiguas tienen menos niveles de educación, menor bagaje en ejercicio de sus profesiones, y sus salarios tienden a corresponder a trabajos de orden más precario e incluso informal. Esto no es así con las nuevas generaciones, en donde las mujeres en una notable muestra de poder, revirtieron esta tendencia en menos de una generación. Ahora tienen mejores rendimientos tanto en la universidad como en la profesión incluso, que los hombres, y en muchos casos alcanzan cargos más altos y más rápido”.

La edad influye en los intereses

La edad de la persona al momento de establecer intereses también es un factor importante que se acrecienta en el caso de las mujeres. “Las que se encuentran en edad fértil, esto es, entre los 25 y 40 años, se les cobran intereses más altos por un crédito bancario. Lo anterior, dado que para las entidades financieras, su riesgo es menor, porque para dichas empresas, cuando una mujer queda embarazada probablemente dejará de trabajar y perderá su solvencia económica, a pesar de que las mujeres son mejores pagadoras que los hombres y ahorran más que ellos. Los intereses son hasta 20% mayores en el rango de edad 25-40 años, en comparación al rango de edad 40-50 años”, añade Figueroa.

En créditos para la vivienda, el estudio de Chiledeudas.cl da a conocer que no existen diferencias significativas, pues en promedio se otorgan los financiamientos con tasas de interés de 3,2% con plazos de 270 meses. Sin embargo, el monto entregado a la mujer en préstamo hipotecario es 18% menor al otorgado al hombre, sin una razón técnica que lo explique.

Martínez Lubiano establece que se ha buscado potenciar la equidad de género bajo distintas iniciativas, “sobretodo en igualdad de salarios. Ya hay varios países que castigan la diferencia de salarios para un mismo cargo sin justificación razonable. Aunque en Chile esto no ocurre y queda a criterio de cada institución las razones bajo las cuales definen qué tanto riesgo le agrega el parámetro género a su ecuación de precio. Mi consejo para las mujeres es que coticen en la mayor cantidad de bancos posible, porque el factor género que influye en la ecuación de precio es uno de los más negociables entre una y otra institución financiera”.

La entidad agrega que un endeudamiento responsable corresponde al 25% del monto total del ingreso. “Entre 30% y 40% está en un umbral peligroso. Si supera el 60% de su sueldo, se ubica en un sobreendeudamiento y es probable que entre en mora, condición en la que hoy están más de 4,5 millones de chilenos”, advierte Figueroa.



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