Rosa Devés, primera rectora de la U. de Chile: “En la Universidad las mujeres están siendo protagonistas e impulsoras de grandes cambios”

Rosa Deves.

La tradicional casa de estudios ha contado con 30 autoridades máximas. Todos hombres. Hoy eso cambió. Rosa Devés, quien ha dedicado su vida a la investigación, la docencia y la gestión académica superior, fue elegida como su nueva rectora. En entrevista con Qué Pasa, el 8 de marzo de este año comentó sobre sus planes para este nuevo proceso.




Bioquímica de la Universidad de Chile y Doctora en Bioquímica de la University of Western Ontario, Canadá, con estudios de Postdoctorado en el Departamento de Bioquímica de la University of Southern California. Eso es parte del perfil de Rosa Devés, la nueva rectora de la Universidad de Chile. La primera mujer que estará a cargo de la tradicional casa de estudios para el periodo 2022-2026.

Profesora titular de la Facultad de Medicina. Ha dedicado su vida a la investigación, la docencia y la gestión académica superior. La investigación que ha realizado en el campo de la fisiología celular ha tenido impacto internacional y fue reconocida con su incorporación como Miembro Correspondiente a la Academia Chilena de Ciencias en 2003.

A nivel de la dirección superior de la Universidad, fue directora de Postgrado y Postítulo, y la primera Prorrectora en su historia, bajo la rectoría de Víctor Pérez (2010 – 2014). En 2014, se sumó al equipo directivo del Rector Ennio Vivaldi, como Vicerrectora de Asuntos Académicos, cargo que ejerce hasta la fecha.

Durante toda su trayectoria, ha demostrado compromiso con la educación en todos sus niveles. Es fundadora del Programa de Educación en Ciencias basada en la Indagación (ECBI) para la enseñanza básica que ha tenido impacto nacional e internacional en el ámbito de la innovación educativa. En educación superior destaca, especialmente, su aporte a la profundización de la equidad y la inclusión, y la creación de la vía especial de acceso “Sistema de Ingreso Prioritario de Equidad Educativa” (SIPEE) en 2011.

En el ámbito político externo, destaca su participación en la Asociación Universitaria y Cultural Andrés Bello durante la década de 1980, la que fuera creada para la defensa de la universidad bajo la dictadura, llegando a ser su presidenta los años 1986 y 1987. En 2015 formó parte del Consejo Consultivo para la Reforma de la Educación Superior del Ministerio de Educación.

En marzo de este año, en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, Devés en entrevista con Qué Pasa, resaltó sus principales ideas y proyectos ante una futura elección, la que finalmente hoy la dejó como la primera mujer que se asume ese cargo. Desde 1842, cuando se fundó la Universidad de Chile y Andrés Bello asumiera como su primer rector, 30 hombres han sido sus autoridades máximas. Historia que ella cambió.

-¿Cómo nace su postulación a la rectoría de la Universidad de Chile? ¿A quién fue la primera persona que le comentó de esa decisión?

La postulación responde al llamado de un grupo amplio, diverso y transversal de académicas y académicos, de distintas facultades e institutos, que se organizaron para proponer que encabezara un proyecto colectivo como candidata a la rectoría. Fue en diálogo con ellas y ellos, y con el convencimiento que lo enfrentaríamos en conjunto, que acepté este desafío en una época crucial para la Universidad y el país.

-¿Qué tipo de responsabilidades y desafíos son relevantes para la Universidad de Chile en la actualidad?

Nos encontramos en un cambio de época en la Universidad, el país y también a nivel global. Por ello, tenemos la responsabilidad de generar conocimiento, de crear y de formar personas para los nuevos tiempos, en fluido y permanente diálogo con la sociedad. Las soluciones a los problemas más complejos deben abordarse desde la confluencia de muchas capacidades y con un fuerte compromiso con lo público. Es necesario escuchar, valorar y aprovechar las diferencias para estimular la creatividad en todos los ámbitos y responder a los desafíos de nuestra sociedad.

Frente a la incertidumbre y complejidad del futuro, debemos formar brindando la experiencia de la otredad y dando vida a un sentido de pertenencia compartido. Considerando este momento de grandes transformaciones que vivimos como país, la Universidad de Chile tiene una responsabilidad primordial, y lo hará desde su historia y su capacidad de construir futuro para todas y todos.

-En ese mismo sentido, ¿Qué relevancia tiene para usted abordar las temáticas sobre desigualdad de género en la universidad? Por ejemplo, en la universidad solo un 20% de mujeres se ubican en los niveles más alto de jerarquía.

La transversalización de la perspectiva de género para avanzar hacia la igualdad efectiva es uno de nuestros principios rectores. La discriminación estructural y cultural que sufren las mujeres contradice la misión y los valores fundantes de la Universidad. Debemos transitar desde la formulación de políticas, al desarrollo de procedimientos e instrumentos que acompañen su implementación y garanticen la plena incorporación de la igualdad de género en todas las dimensiones del quehacer institucional y en nuestras prácticas cotidianas.

Desde la Vicerrectoría de Asuntos Académicos, y con amplia participación, desarrollamos un instructivo de buenas prácticas de género que reúne un conjunto de acciones que comprometen a las unidades académicas con avances muy sustantivos para los próximos años. Impulsaremos el trabajo por la igualdad de género con mucha fuerza.

-¿Considera relevante que el cargo de rector en la Universidad de Chile por primera vez pueda ser ejercido por una mujer, una rectora?

Que la rectoría sea ejercida por primera vez por una mujer, es una aspiración que se siente muy fuerte actualmente en nuestra comunidad. Esto, porque se entiende que no es solo una cuestión simbólica, sino una forma de inaugurar nuevas formas de ejercer el liderazgo, más distribuido, más compartido.

En la Universidad de Chile las mujeres están siendo protagonistas e impulsoras de grandes cambios, liderando proyectos inter-disciplinarios con gran potencial transformativo para el conjunto de la Universidad y para el país. Esa forma de investigar, de crear, de enseñar y de comunicar es esencial para abordar la complejidad.

-Si se toma en cuenta que varias universidades del Cruch hoy cuentan con rectoras, quizás no sería mala idea considerar un lenguaje más inclusivo y hablar, por ejemplo, de Consejo de Rectoras y Rectores. ¿Qué piensa de aquello?

La adopción del lenguaje inclusivo, no sexista, es clave y se inscribe en las acciones que nosotros identificamos como de reparación, aquellas que pueden y deben lograrse en un muy breve plazo, con sentido de urgencia.

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