Presidencialistas vs semipresidencialistas: La discusión que cruza el espectro político

Tras el triunfo del Apruebo se reactivaron debates que existían previos al plebiscito, por ejemplo, el tipo de sistema político que se escribirá en la nueva Constitución. Y pese a que las posturas en el plebiscito estaban divididas en los partidos, en esta discusión existen puntos coincidentes incluso entre polos opuestos.




¿Es posible que en la Convención Constitucional exista algún acuerdo entre la UDI y el PC? ¿Y entre los convencionales del PPD, Frente Amplio, Evópoli o los independientes? Díficil anticipar ese escenario, pero hay un tema específico que podría repensar la respuesta obvia a esas preguntas: la discusión por el cambio al régimen político de nuestro país.

Con el triunfo del Apruebo y la Convención Constitucional, los partidos políticos y las organizaciones sociales comenzarán a debatir los temas de fondo que podrían ser incluidos en la nueva Carta Magna. Y precisamente, la discusión sobre qué sistema de gobierno avanzar, será uno de los más importantes que se den en esa instancia.

Y a diferencia de otros debates, como por ejemplo lo relativo a los derechos sociales y una posible reforma al Tribunal Constitucional, lo del régimen político no será leído bajo el eje izquierda-derecha. En los últimos años, esa conversación -impulsada de forma importante en centros de estudios y universidades - ha estado marcada por diversas posturas al interior de las propias colectividades como también dentro de las coaliciones.

Por eso para muchas expertas y expertos que han seguido de cerca la discusión, ésta girará en dos grandes temas a resolver: cuánto poder tendrá el Presidente y el Congreso y cómo se resolverá cuando el Presidente no alcance una mayoría en el parlamento. Con todo, algunos se posicionan como presidencialistas y otros como semipresidencialistas. Hasta ahora, no han surgido con fuerza expertos o partidos políticos que aboguen por un sistema parlamentario a secas.

El partido del presidencialismo

“El gobierno y la administración del Estado corresponden al Presidente de la República, quien es el Jefe del Estado y el Jefe de Gobierno”. Eso se lee en el proyecto de nueva Constitución que presentó la exPresidenta Michelle Bachelet -elogiado por sectores de derecha en el último tiempo- en marzo de 2018, cinco días antes que dejara La Moneda luego de su segundo mandato. Para varios, ese párrafo refleja la predilección de la exMandataria por el sistema presidencial ya que en la actual Constitución solo se establece que el Presidente es el “jefe de Estado”.

A pesar de que el proyecto de Bachelet fortalecía el equilibrio de poder entre el Ejecutivo y Legislativo, le daba más atribuciones al Presidente. Según fuentes de La Moneda de esa época, el presidencialismo de la iniciativa tuvo que ver con el rol del exministro del Interior de la exMandataria, Mario Fernández (DC), como también del abogado constitucionalista y expresidente del Consejo de Observadores Ciudadanos, Patricio Zapata, quienes son conocidos por tener más afinidad por los sistemas presidenciales.

Por su parte, en la UDI y en el PC ocurre lo mismo. Aunque hay matices, de lado y lado, ambas colectividades han mostrado en el último tiempo simpatía por los sistemas presidenciales. No fue casual que la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, acusara al Congreso, durante el punto más crítico de la pandemia, de instalar un “parlamentarismo de facto”.

Y de hecho, abogados asociados a sectores del gremialismo como Arturo Fermandois y Sebastián Soto están en esa postura. Mientras que Fermandois -como lo reflejó una conversación en el Centro de Estudios Públicos (CEP) en 2016- está por el “presidencialismo moderado”, Soto marca su postura: “Me parece que en una nueva Constitución debemos perfeccionar el presidencialismo pero no avanzar hacia un sistema semipresidencial. Este último crea en el Ejecutivo dos figuras con vocación política, el Jefe de Estado y el Jefe de Gobierno, lo que probablemente generará un conflicto al interior del Gobierno que conducirá a la parálisis”.

En tanto, en el PC, abogados de esa colectividad como Julia Urquieta y Jaime Gajardo se han manifestado también a favor de mayores atribuciones para el Ejecutivo. Este último, sin embargo, habla de un presidencialismo atenuado y cree necesario avanzar en tres puntos: el proceso de formación de la ley, un Congreso unicameral y establecer válvulas de escape para crisis políticas como, por ejemplo, adelantar las elecciones generales. Por su parte, el presidente del PC, Guillermo Teillier, consultado por el tema señaló estar por “un mayor equilibrio entre el Ejecutivo y el Poder Legislativo”.

¿A favor de que exista un Primer Ministro?

En el caso del semipresidencialismo, es posible encontrar voces a favor tanto en el Frente Amplio como en Chile Vamos y en los partidos de la exNueva Mayoría.

Por ejemplo, en la propuesta presentada la semana pasada por el centro de estudios, Horizontal, ligado a Evópoli, se establece que hay que “avanzar hacia un modelo de cooperación Presidente-Congreso, incluyendo instituciones y mecanismos del semipresidencialismo”. Ahí se detalla la necesidad de crear la figura del primer ministro o ministra y que sería propuesto por el Presidente y ratificado por la mayoría absoluta de los miembros de la Cámara de Diputados.

Asimismo, en el Frente Amplio, hay dos consensos en el conglomerado: acabar con el presidencialismo y establecer un sistema unicameral. En lo que viene después, hay voces dispares. “Un régimen semipresidencial puede ser una buena alternativa, con el fin de separar las funciones de jefe de Estado y jefe de Gobierno y asignarlas a personas distintas, elegidas a través de sistemas diferentes. Asimismo, será necesario diseñar mecanismos eficaces para el control del poder político, en la búsqueda del tan necesario equilibrio institucional”, señaló el abogado Jaime Bassa, cercano al FA.

Y si bien las autoridades de la DC que pasaron por el gobierno de la Nueva Mayoría estaban por el presidencialismo, en la colectividad no hay una sola postura. De hecho, el expresidente del partido Ignacio Walker (DC) fue uno de los impulsores del acuerdo en 2012 con RN que abogaba por un sistema semipresidencial. Misma postura tiene una de las principales voces expertas de ese partido, la politóloga María Cristina Escudero.

Por eso, la actual directiva liderada por Fuad Chahin, fija postura: “Hemos propuesto un sistema semipresidencial, eso es lo que hemos defendido y nosotros vamos a continuar en esa tesis de cara al proceso constituyente. En este sistema también se debería crear la figura de primer ministro cuya confianza emerja del Congreso”, señaló Chahin.

Misma postura que existe en RN, casi socios de acuerdo con la DC en 2012 y donde han existido voces desde hace algunos años por el semipresencialismo. Uno de los abogados más escuchados en ese partido, Gastón Gómez, está a favor de avanzar hacia un semipresidencialismo.

Consultado por el tema, el ahora precandidato presidencial y presidente del PPD, Heraldo Muñoz, concuerda con que hay que acabar con el “hiperpresidencialismo chileno”. “Estoy a favor de un régimen semipresidencial como el que existe en Francia con un Presidente fuerte dedicado eminentemente a las tareas de Estado, y un primer ministro en las labores de gobierno. El parlamento podría tener la facultad de remover al primer ministro mediante un voto de censura para que el presidente pueda nombrar un nuevo primer ministro y gabinete”, señaló el exCanciller.

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