7 claves para aumentar las ventas de tu negocio

Ilustración: Sandrine Anne

¿Cómo vendo más de mis productos o servicios? ¿Hacia dónde debo apuntar como dueño de un emprendimiento? ¿Permito que paguen solo con transferencia o agrego tarjetas de crédito? Acá, una selección de consejos básicos para maximizar la relación con los clientes y así tener más y mejores ventas.


Tras comenzar un negocio, lo que se proponen las y los emprendedores es vender y luego, por supuesto, aumentar ese volumen de ventas. Para eso deben tener en cuenta que no solo deben llegar a la mayor cantidad de clientes posible, sino que uno de los objetivos principales tiene que ser fidelizarlos para que vuelvan a requerir sus productos o servicios.

Como ya hemos dicho en otras oportunidades: un cliente feliz es una persona que vuelve a comprar y que, además, recomienda.

Acá dejamos siete consejos que pueden ayudar a las dueñas o dueños de pymes a aumentar sus ventas.

Conoce a quién le vendes: Este es un punto que se repite en varias ocasiones. Es fundamental saber quiénes son tus clientes o potenciales clientes para orientar tu comunicación de manera adecuada: siempre ten muy en claro que tu producto o servicio es para un segmento en particular (el cual se puede, además, subdividir). Por esto, pregúntate: ¿Quiénes son? ¿Qué les gusta? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Cómo viven? ¿Cuál es su poder adquisitivo? Tenlos absolutamente identificados, no busques apuntar a todas partes.

Entrega facilidades de pago: Probablemente a muchos nos ha pasado que, como clientes, hemos desertado de una compra porque no hay facilidades de pago: solo se puede en efectivo o el trámite es muy engorroso. Por eso, como vendedor de un producto o servicio es fundamental que tengas alternativas de pago para los consumidores: efectivo, tarjeta de débito y crédito e incluso transferencia bancaria.

Invierte en marketing digital: En estos tiempos es muy importante que tu empresa esté en el mundo digital. Y esto no solo se trata de que tu negocio tenga perfiles en Instagram, Facebook, Twitter o la red social que sea, sino también en crear un sitio web e invertir en e-commercer. Por otra parte, estrategias como asociarte con influencers o bajar costos de envío también podrían hacer aumentar tus ventas.

Añade elementos de valor: Una buena estrategia, pensando en que los consumidores no solo toman la decisión de comprar con la cabeza, sino con las emociones y estímulos, es entregar elementos a los que no se les puede poner precio monetario. Esto puede traducirse en mostrarle al cliente que tu producto o servicio le aportará algo intangible a su vida o, derechamente, entregar servicios adicionales que les puedan ser útiles, como entregas a domicilio o difundir contenido de valor a través de redes sociales o en la página web de tu negocio.

Aumenta los puntos de venta: Que tu producto o servicio esté más al alcance de los consumidores no solo aplica para los negocios que tienen tiendas o puntos físicos de venta, sino también a los que trabajan a través de internet. Tener más lugares en los que tus clientes te puedan encontrar y adquirir lo que ofreces será un incentivo a la hora de comprar.

Realiza un seguimiento a cada cliente: Este punto es algo que los emprendedores deben grabárselo y tenerlo sumamente presente: la relación con el cliente no termina una vez que se hizo la venta, la posventa es fundamental. Por eso, es importante que como dueño de un negocio fomentes una siguiente compra a través, por ejemplo, de promociones o descuentos que premien la fidelidad, las cuales se pueden hacer llegar a través de correo electrónico. También debes comunicarte con la persona que te compró para saber si está satisfecho con el producto o servicio que le brindaste o si necesita algo más de ti o de tu empresa.

Mide los resultados y evalúalos: Cada estrategia que se implemente en una empresa debe ser medida, para así analizar los resultados que está teniendo. Necesitas saber qué esfuerzos están impulsando tus ventas o qué estás haciendo mal si es estas no están aumentando. Nada es estático, por lo tanto, replantearse el método o los métodos que se están utilizando es sano para el negocio.

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