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Sylvester Stallone y la historia de Rocky: el guion que salvó su carrera en el cine

A propósito de los 80 años de Stallone, revisamos cómo James Caan o Robert Redford pudieron ser Rocky Balboa, y cómo el hambre del actor y un presupuesto de comerciales crearon al "underdog" más querido del cine.

Hacia 1976, la carrera del actor Sylvester Stallone no era precisamente la más luminosa. Por la parálisis facial que posee -generada accidentalmente por un fórceps al nacer- los estudios no lo contrataban, y tuvo que resignarse a papeles menores, como en Bananas, de Woody Allen, hacer roles en películas pornográficas. Pero él aún creía que podía llegar a lo más alto, audicionó para los papeles de Carlo Rizzi y Paulie Gatto de la exitosa cinta El Padrino, sin quedar seleccionado.

Había que mover el peral, seguir dando vueltas sobre lo mismo no le traería réditos, hasta que Stallone dio con la idea. En la noche del 24 de marzo de 1975, Stallone vio la pelea entre Muhammad Ali vs. Chuck Wepner. Ahí tuvo la idea, y luego de tres frenéticos días, completó el primer borrador de Rocky.

Con su idea bajo el brazo, golpeó las puertas de varios estudios y su condición era una e innegociable: él mismo interpretaría a Rocky Balboa. El sufrido héroe de la película. Así lo recordó en una entrevista de 1977 con la BBC.

“En ese momento sentía que el cine, al menos las películas que venía viendo, estaba en su punto más bajo. Todo era antisocial, anticristo, antigobierno, anti-todo, y no había nadie a quien apoyar. Y también siento que las películas son muy cíclicas, así que quería volver al ciclo de las películas de los años 40 y 50, donde la gente dice: ‘Vaya, cómo extraño las buenas películas de antes’. Sin embargo, Hollywood no ha hecho caso y no ha hecho películas de ese tipo tradicional donde la moralidad estaba al frente. Así que aproveché la oportunidad para escribir esta película en particular, por supuesto, siendo algo egoísta porque me tenía en mente a mí mismo para el papel. Pero esa fue la motivación principal”.

“Yo era principalmente lo que se conoce como ‘ambiente’, siempre en el fondo, o el tipo que hacía de borracho al que pisaban en la alcantarilla y otros papeles lamentables. Pero sentía que, cielos, si iba a hundirme, al menos en la oscuridad profesional, quería tener al menos la oportunidad de decirme a mí mismo: “Bueno, lo intentaste, diste lo mejor de ti y no lo lograste”. Así que eso, supongo que se podría decir, es lo que me incitó a escribir el guion, porque no era algo a lo que le hubiera dado muchas vueltas".

Stallone hizo las cosas de la única manera que sabe hacerlas quien está en la delgada línea entre la ilusión y la desesperación. Insistiendo. Insistiendo. Machacando. Jodiendo. Así lo comentó en la citada entrevista: “Normalmente es el viejo síndrome de golpear las ventanas, fastidiarlos, pegar mi cara a la puerta, tocar la bocina en su entrada; en otras palabras, convertirme en un verdadero dolor de cabeza. Y poco a poco empezaron a ver: ‘Bueno, tal vez tenga algo’”.

En esa misma entrevista Stallone comentó que él no fue la única opción para encarnar a Rocky Balboa, a pesar de que esa no era la idea original. “Primero se lo mostraron a James Caan, Jimmy Caan, y luego a Burt Reynolds, a Ryan O’Neal, a Gene Hackman y a Robert Redford. Se lo mostraron a toda esta gente, pero yo seguía diciendo: ‘Yo trabajo mucho más barato, mucho más duro y por mucho más tiempo’. Y también, creo que se dejaron llevar un poco por el espíritu pionero del proyecto. No iba a ser... es una película pequeña. Se hizo con una décima o decimoquinta parte de lo que costaría, por decir, una película de James Bond o de La Pantera Rosa. Costó alrededor de un millón de dólares, de hecho. Bueno, salió por 960,000 dólares, que es lo que cuesta un buen comercial de pasta de dientes en los Estados Unidos, de verdad. Así que no tenían tanto que perder”.

Fue la productora Chartoff-Winkler Productions quien decidió jugársela y en 1976 estrenó Rocky, con John G. Avildsen en la dirección. La cinta en que el célebre Rocky Balboa, un boxeador amateur cuya vida no parece ir a algún lado tiene la oportunidad de su vida al disputar el título mundial de boxeo ante el campeón Apollo Creed (Carl Weathers).

Stallone reconoció que en Rocky hay algo de autoficción, del boxeador desconocido que busca su gran chance. En su caso, el actor y guionista que tenía el hambre de comerse el mundo. “Lo que pasa es que tomé mi situación particular —que no es única, es la de todo artista o cualquier hombre o mujer que alguna vez ha querido hacer algo y no ha podido hacerlo por la incapacidad de conseguir una oportunidad. La oportunidad nunca ha llamado a su puerta, por ejemplo. Así que me dije: ‘Cielos, si pudiera tomar mi situación como actor y ponerla en un verdadero desfavorecido, muy físico, siendo este un boxeador, y contar mi historia’. Como que yo no podía conseguir un agente, y él no podía conseguir un mánager. Yo no tenía amor en mi vida en ese momento, él tampoco, y así sucesivamente. Así es como surgió eso".

Con una banda sonora enganchadora y recordable compuesta por el estadounidense Bill Conti, la famosa Gonna Fly Now, Rocky fue todo un éxito. Recaudó más de 117 millones de dólares solo en Estados Unidos, ganó tres premios Óscar (mejor película, mejor director y mejor montaje), y el mismo Stallone fue nominado al Mejor Actor. Y lo más importante: Rocky entró de lleno a la memoriabilia pop, acaso el triunfo más resonante que puede obtener un filme.

Por supuesto, como todo éxito en Hollywood, Rocky generó una franquicia, volvió Apollo Creed en Rocky II (1979). Luego aparecieron incluso Mr. T encarnando al soberbio James “Clubber” Lang en Rocky III (1982), o el inolvidable boxeador soviético Iván Drago (interpretado por Dolph Lundgren) en Rocky IV (1985), en un gesto claro a la Guerra Fría. Aunque también tuvo un bajón importante con la olvidable Rocky V (1990).

Pero como sabemos, en Hollywood -como en el rock- la retromanía funciona y en una “segunda vida”, Rocky renació en Rocky Balboa (2006), para luego seguir con los filmes spin offs Creed (2015),Creed II (2018) y Creed III (2023), sobre Adonis Jonhson Creed (Michael B. Jordan, el ganador del Oscar 2025 y del Premio SAG a Mejor Actor por su papel en Sinners), el hijo de Apollo Creed, quien es entrenado por el mismo Rocky.

¿Por dónde pasan las claves del éxito de Rocky? Cuando Stallone cumple 80 años, vale la pena preguntárselo. Responde a Culto la crítica de cine y panelista de Radio 13c. Sol Márquez.

“Aunque ahora podemos conectar la idea de Sylvester Stallone con una mirada mucho más conservadora —no solo en sus ideales políticos oficiales, sino también en el tipo de películas o producciones que está realizando—, creo que se nos olvida, y es bueno recordar, que él le dio vida a uno de los héroes más vulnerables del cine de acción, algo que todavía no vemos del todo en la actualidad".

“Rocky Balboa lo convierte, además, en un doble nominado al Óscar por actuación y por guion. La idea de escribir esta historia sobre el underdog —y ocupo esta expresión porque no pillo ninguna en español que le haga suficiente peso— hace que, como espectadores, queramos que gane el que tiene menos opciones, quien está menos preparado, pero que tiene muchísimo corazón y garra; yo creo que por eso uno engancha tanto. Es un hombre muy enamorado de su señora, que llora, al que vemos sufrir y al que vimos, además, deformarse a partir de los golpes. Es una historia que se sale del canon del éxito absoluto y de dejarlo todo por triunfar".

“Creo que Rocky siempre va a ser su personaje más icónico porque nos recuerda que se puede ganar, que uno puede vencer al destino a través del esfuerzo. Es muy la idea del sueño americano para quienes están en Estados Unidos: que con mucho trabajo duro uno puede alcanzar sus metas. Está la icónica banda sonora y la idea de estar subiendo esas escaleras en Filadelfia; esa noción de ‘no tengo estos grandes equipos para entrenar, así que entrenaré yo solo corriendo en la mañana’. También muestra cómo se va formando una suerte de familia o tribu con personas que eliges —esta familia elegida— cuando se es un personaje que está tan solo en el mundo".

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