El test de Ossa: la amenaza del desorden oficialista ante el tercer retiro previsional

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Con la aprobación del bono de clase media y la postergación de las elecciones -aunque casi un semana más tarde del plazo que se autoimpuso el gobierno-, el quinto titular de la Segpres de Piñera ya tiene encima la amenaza de que Chile Vamos se vuelva a desordenar votando a favor del tercer retiro de fondos de pensiones, que debería llegar a fines de mes a la sala de la Cámara. La situación actual es que la iniciativa prosperaría en el Parlamento con respaldo oficialista.


El miércoles 24 de marzo, en la Comisión de Constitución se discutía el proyecto de garantías de los derechos de la niñez cuando el diputado independiente René Saffirio acusó de mentir al titular de la Segpres, Juan José Ossa, a raíz de la exposición del secretario de Estado en relación a los plazos en que se ha tramitado la iniciativa. Ante el calificativo, Ossa se ofuscó, tomó unos papeles que tenía sobre la mesa y se retiró de la sala, siendo secundado por el subsecretario de la cartera, Máximo Pavez.

La escena, comentan en el oficialismo, da cuenta de las complejas semanas legislativas que ha tenido que enfrentar el titular de la Segpres. “En esos momentos hay que tener más temple”, comenta un parlamentario del sector respecto del rol de Ossa a la cabeza de la cartera, quien lleva tres meses en el cargo y es el quinto ministro de la Segpres durante la segunda administración del Presidente Sebastián Piñera. Antes de él estuvieron Gonzalo Blumel, Felipe Ward, Claudio Alvarado y Cristián Monckeberg, quienes dejaron sus puestos en medio de crisis.

Si bien el Ejecutivo ha logrado avanzar en iniciativas en el Congreso -en la Segpres destacan, por ejemplo, la agenda de seguridad con el proyecto Juan Barrios-, en el oficialismo reconocen que ha habido dificultades, entre ellas, con las iniciativas del royalty minero, el cambio de la fecha de las elecciones para mayo y el de bono clase media. Estos dos últimos, si bien fueron despachados del Congreso -y promulgados este lunes y martes, respectivamente, por el Mandatario- no estuvieron exentos de problemas para llegar a acuerdos con la oposición y para alinear al oficialismo.

Por ejemplo, durante la tramitación del bono clase media, en Chile Vamos un senador sostiene que Ossa se confió en la negociación con la oposición y en creer en la palabra de la senadora DC Ximena Rincón, porque, agregan, eso terminó generando demoras. En cuanto al proyecto para mover las elecciones, si bien el Ejecutivo logró cambiar la fecha para mayo, no consiguió uno de los aspectos fundamentales: mantener los aportes de campaña.

Como sea, Ossa dijo estar “conforme” con los resultados obtenidos. En ese sentido, en el Ejecutivo reconocen que han sido días difíciles, pero destacan que han logrado avanzar.

El dilema del tercer retiro y el test de ordenar al oficialismo

En medio de este crispado ambiente entre el oficialismo y el gobierno, La Moneda intentará sortear otra batalla: evitar que se apruebe el tercer retiro del 10% del fondo de pensiones, el que se espera se empiece a ver en particular la próxima semana en la Cámara de Diputados y se vote a fin de mes en la sala.

“Estamos convenciéndolos de que las medidas que estamos tomando los últimos días, que significan transferencias por casi $ 6 mil millones, es casi lo mismo que se hizo durante todo el año pasado y esta vez va a ser durante tres meses”, dijo el ministro de la Segegob, Jaime Bellolio, en radio Infinita, para dar cuenta de las gestiones que están haciendo para ordenar al bloque oficialista.

Por su parte, Ossa indicó que “estamos teniendo conversaciones con parlamentarios de los distintos sectores y lo hacemos todos los días”.

Si bien en Evópoli transmiten que ninguno de sus seis diputados votará a favor, reconocen que Sebastián Álvarez podría abstenerse. Así, el problema está principalmente en RN y la UDI, donde varios de sus parlamentarios están a favor de la iniciativa. El principal argumento que se levanta en privado es que la propuesta del gobierno de ayudas sociales ha sido insuficiente.

La próxima gran prueba de Ossa y del gobierno será el tercer retiro de fondos de pensiones, para el cual ya han anunciado que acudirán al Tribunal Constitucional (TC) y que, esta vez -hasta ahora-, no hay contemplado presentar una propuesta alternativa como lo hicieron en el segundo retiro.

En esa ocasión, 10 de noviembre de 2020, 17 diputados de Chile Vamos votaron en contra. Hubo cinco oficialistas que no votaron: dos Evópoli, un RN y dos UDI, y dos más se abstuvieron (un UDI y un RN). Y, entre los 130 votos a favor de esa vez, hubo 48 parlamentarios del sector, incluyendo a los UDI que renunciaron cuando la directiva intentó castigarlos pasándolos al Tribunal Supremo por haber votado a favor del primer retiro (8 julio 2020).

Si la iniciativa se votara hoy, de acuerdo a los conteos tentativos del sector, de los 26 diputados UDI -dos, Virginia Troncoso y Álvaro Carter, dejaron el partido el año pasado por un proyecto similar-, solo entre seis y ocho votarían a todo evento en contra. A lo más, 10, reconocen en la directiva. Y, entre esta lista en borrador, se contarían el presidente del partido, Javier Macaya, y la secretaria general, María José Hoffmann, además de Patricio Melero, Ramón Barros, Guillermo Ramírez, Jorge Alessandri, Issa Kort y Juan Fuenzalida.

Sobre todo el resto hay una nebulosa, especialmente ahora que el jefe de bancada, Juan Antonio Coloma hijo, ya avisó que de nuevo va a votar a favor (ya lo hizo en el segundo), situación que alarma por la señal que entrega hacia sus pares. Melero, quien es uno de los que siguen votando en contra, ya lo llamó rectificar y hasta ahora el aludido no ha explicado sus razones abiertamente.

Aunque en el gobierno afirman que sobre Ossa recae la responsabilidad del nexo con los parlamentarios, el peso político de las tratativas cae principalmente en otros dos ministros del comité político: Rodrigo Delgado (Interior) y Jaime Bellolio (Segegob), ambos militantes UDI. El titular de la Segpres pertenece a las filas de RN.

En el Senado, el cálculo sobre el greamialismo arroja un senador ya jugado a favor del proyecto: Iván Moreira, y al menos dos que lo están pensando: David Sandoval, cuyos electores le han hecho ver el punto, y José Durana, quien explica que su decisión “con mayor razón se fundamenta con este concepto que raya en lo absurdo” de limitar las compras a bienes esenciales.

La mesa UDI dice que intentará voltear el cuadro en los próximos días, y afirman que le han insistido a La Moneda que frene esto recurriendo al TC, pero que en paralelo ofrezcan una salida acogiendo -por ejemplo- la idea de Joaquín Lavín del retiro del fondo del Seguro de Cesantía. Entre los senadores UDI sostienen que no los han llamado uno a uno, pero otras versiones aseguran que en Palacio están preocupados.

En RN, en tanto, transmiten que al menos 15 diputados votarán a favor y tal vez unos tres senadores, según afirman en la directiva, entre ellos Manuel José Ossandón y Marcela Sabat. Ese partido tiene, además, la venia del abanderado presidencial de la colectividad, Mario Desbordes, quien está llamando a votar a favor de la iniciativa.

En Palacio afirman que han hecho gestiones con el propio Desbordes para intentar que no haga llamados públicos y que detenga los cuestionamientos a La Moneda en relación a las medidas para la clase media.

En algunos sectores de la coalición dicen que si el gobierno -y esta vez Ossa- no quiere sufrir otra derrota como la que terminó derribando al gabinete liderado por Blumel -más allá de que puedan alinear a algunos legisladores-, se debe recurrir al TC de nuevo, mientras que algunos en RN creen que sería un error que el Ejecutivo acuda al organismo. En ese sentido, piden que presenten una propuesta paralela, como hicieron con el segundo retiro.

“Doy por hecho que el tercer retiro va a contar con la mayoría de los parlamentarios de Chile Vamos. El gobierno no debe cometer el error de ir al TC y debe adelantarse y proponer un tercer retiro ajustado”, dice el diputado RN Tomás Fuentes.

Su par, Camilo Morán, en tanto, indicó que “hasta ahora no me ha llamado nadie del Ejecutivo”, agregando que deben hacerse parte “del tercer retiro (...). Es un error de un porte de un buque llevar el retiro al TC”.

En La Moneda transmiten -en tanto- que el requerimiento está casi listo y que se ingresará antes de la votación en la sala.

UDI y RN: buen trato con Ossa, pero mal clima con el gobierno

En RN, la UDI y Evópoli, en general, aseguran no tener problemas políticos ni de trato con el ministro, sino que todo lo contrario: dicen que les contesta siempre y rápido, que les resuelve problemas hasta en sus respectivas zonas. De todas formas, algunos pocos transmiten que aún le falta experiencia política, mejor comunicación con la coalición y aprender a amarrar mejor los acuerdos.

“Creo que a la Segpres este último tiempo le ha faltado mayor comunicación y coordinación con las bancadas de los partidos de Chile Vamos. Es tiempo de actuar en conjunto y no esperar que estemos disponibles siempre a votar a favor”, agrega el diputado Fuentes.

En La Moneda, en tanto, defienden la gestión de Ossa y transmiten que se ha esforzado en su rol en la Segpres y que, de a poco, ha ido consolidando la confianza de Piñera. Además, atribuyen el complejo ambiente a que es un año electoral en que tienen que lidiar también con los abanderados presidenciales, quienes “van metiendo sus agendas propias”.

Uno de los problemas -sostienen en el oficialismo- es que el gobierno mantiene la estrategia de ceder a las presiones y hacer gestos a la oposición y no -necesariamente- acoger las demandas oficialistas. Por ejemplo, el lunes, cuando el Presidente promulgó la ley en La Moneda, les molestó que al lado de Piñera estuviera en una pantalla más grande que él, conectada de manera telemática, la presidenta del Senado, Yasna Provoste.

En la UDI insisten en que la sorpresa fue desagradable e indignante. “Es algo insólito”, acusa un senador. Hubo quejas, dicen, en grupos de mensajería móvil en que estaban ministros y Piñera, y el presidente Javier Macaya reclamó al comité político. Según dicen las mismas fuentes, se les explicó que originalmente iba a estar también el presidente de la Cámara, Diego Paulsen (RN), pero que no se pudo conectar.

El diagnóstico opositor

Desde la oposición aseguran que el mayor problema de Ossa está en su propia coalición y que eso es algo que -en medio de un año electoral- le va a pesar cuando tenga que contener el avance de proyectos como el tercer retiro.

Con todo, en el sector valoran la actitud dialogante del secretario de Estado y señalan que ha ido mejorando su temperamento. “Llegó pensando que se las sabía todas y de a poco se ha ido moderando”, dice un senador de la centroizquierda.

Pese a eso, en sectores de la centroizquierda, como el PS y la DC, hay varios legisladores que lo consideran un interlocutor válido. “Ha sido constante, persistente en mantener un diálogo”, afirman en el comité DC.

Esas mismas fuentes sostienen que Ossa se ha tenido que hacer cargo de causas prácticamente imposibles de sacar adelante en medio de la crisis de gobernabilidad que -acusan- atraviesa el gobierno.

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