Así entrena un árbitro: en la cancha con Tobar

Foto: Tobar en parte de la rutina que llevó a cabo en su hogar, antes de volver a los entrenamientos presenciales.

El referente del arbitraje chileno dejó el encierro y se prepara para el retorno de las competencias. “Se extraña el fútbol”, dice.


Al igual que los futbolistas, ellos volvieron al césped para preparar su regreso a las competencias. Los hombres de negro también dejaron el encierro gracias a los permisos del gobierno y lo hacen entrenando en las canchas de la ANFP. Entre ello está Roberto Tobar (42), la cara del arbitraje nacional en el extranjero, quien ni en casa ni al aire libre olvida su preparación física. El silbato no descansa.

“Todos los árbitros estamos entrenando a diario, a través de una planificación de trabajo que nos entregan los preparadores físicos de Conmebol y de nuestro comité arbitral. Ahora, con el permiso especial que entregó el gobierno, podemos realizar entrenamientos de forma casi normal. De acuerdo a los nuevos protocolos que se instauraron, no podemos tener contacto con nadie. A raíz de esto, se segmenta la cancha de fútbol en ocho espacios, uno para cada árbitro”, relata Tobar sobre la rutina que lleva estos días.

Los ejercicios van de la mano con la precaución. Sin ella, nada. El mismo réferi nacional explica el proceso llevado a cabo para el retorno a los entrenamientos. “La comisión arbitral, en conjunto con la ANFP y el área médica, nos enviaron a todo el plantel de árbitros profesionales a realizarnos los exámenes de sangre y PCR para poder volver a entrenar en esta nueva planificación”, cuenta. La supervisión también es parte del protocolo: “Tenemos un médico de cabecera que está todos los días con nosotros en los entrenamientos, velando porque los protocolos se respeten y con esto cuidarnos a nosotros y a los jugadores que prontamente tengamos que dirigir. Es una responsabilidad bastante grande de jugadores, cuerpos técnicos y árbitros que el retorno sea seguro y sin grandes problemas de contagio”.

A las prácticas en terreno se suman también otras instancias para mejorar el desempeño. “En la Conmebol también hemos sido capacitados a través de seminarios virtuales por Zoom donde se practican las modificaciones a la regla y diferentes tópicos que semana a semana debemos trabajar, como manos, entradas, fuera de juego, control del partido, además de trabajar todos los aspectos que nos entrega el protocolo del VAR. También nos están preparando para las próximas designaciones, ya que tendremos un gran volumen de partidos desde agosto en adelante”, agrega.

Pero el trote en cancha y otros ejercicios que realizan los árbitros en Quilín arrancó recién tras los permisos. Antes, todo fue encierro y rutinas en pocos metros cuadrados. Así describe su confinamiento Roberto Tobar: “Han sido meses bastantes complicados, donde he tenido que adaptarme a nuevas formas de entrenamientos, con terrenos y espacios más pequeños que los habituales. Todo este tiempo de pandemia lo he pasado en casa, en Ciudad de los Valles, en Pudahuel, cuidando bastante de la familia”. No ha tenido problemas salariales como algunos jugadores. “La mayoría de los árbitros tenemos un contrato fijo, el cual se ha mantenido por nuestro empleador durante toda la pandemia”, revela.

Así, en la cancha, pero alejado de la dinámica de un partido, Roberto Tobar se prepara para cuando vuelva a rodar el balón. Incluso, ni los insultos y reclamos característicos con los que se lidia en la profesión le quitan las ganas de volver a arbitrar un encuentro. “Se extraña el fútbol, la competitividad, el fervor de los hinchas y esa gran responsabilidad que tenemos los árbitros de hacer cumplir las reglas de juego. También se extraña bastante esa preparación mental y física que tenemos partido a partido, semana a semana, además de experimentar todas las sensaciones que entrega tener la designación de un partido”, cierra.

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