Boric asume rol activo en negociaciones que destrabarían el TPP11 y Senado dilata discusión

Reunión entre el Presidente Gabriel Boric y la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern.

A pesar de que el gobierno había anunciado que postergaría la vigencia de este tratado internacional, ahora el Presidente decidió cambiar de ritmo para ratificar en un plazo breve el TPP11. Durante esta semana ha estado llamando a gobernantes de países de la "Asociación Transpacífico" para apurar acuerdos que ayuden a resolver eventuales controversias. A juicio de la ministra Uriarte si se aprueba el tratado por el Congreso sería ratificado por el Presidente en “un plazo prudente”.


“¡No al te pe pe!”, era la consigna que se escuchaba este miércoles en una protesta en las inmediaciones del Congreso. Cerca del mediodía, ese grito fue replicado, en el hall de la Cámara, por un grupo de diputadas y diputados del PC y del Frente Amplio, además de algunos independientes, que también llamaron a rechazar el TPP11 (Trans-Pacific Partnership o Asociación Transpacífico), tratado que comenzó a discutirse en el Senado.

Si bien la iniciativa estaba en la tabla de la Cámara Alta del miércoles, el senador Daniel Núñez (PC) pidió una “segunda discusión”, facultad reglamentaria que obligó a prolongar la discusión hasta la próxima semana. Con ello, el tratado no se pudo votar ayer, en lo que habría sido su última etapa en el Parlamento.

Sin embargo, en medio de la tensión dentro del oficialismo por la decisión de La Moneda de no entorpecer el trámite legislativo -a pesar de que el TPP11 no figura en el programa de gobierno-, el Presidente Gabriel Boric determinó asumir un rol activo en la negociación de cartas laterales (side letters) que buscan resolver los mecanismos de solución de controversias que dispone el tratado.

Para ello, el Mandatario ya abordó el tema la semana pasada con la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, en su encuentro en Nueva York, en medio de la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante esta semana también pretende sostener conversaciones por teléfono con el premier de Canadá, Justin Trudeau, con su par de Australia, Anthony Albanese, con el Presidente de Perú, Pedro Castillo, y con el Mandatario de Vietnam, Nguyễn Xuân Phúc.

El objetivo de estas conversaciones es que cada uno de los países miembros del TPP11 acceda a dejar previamente establecido qué organismos resolverán las controversias y así no quedar sujetos a la coyuntura. Uno de los puntos que genera reticencia en Apruebo Dignidad respecto de este acuerdo internacional (que involucra a once países, entre ellos Chile, de ahí el número 11), es que ante un eventual conflicto, la parte demandante puede determinar el órgano que dirimirá esa controversia, una suerte de tribunal ad-hoc, con el riesgo de que no tenga la debida imparcialidad.

“El Presidente va a jugar un rol clave con los mandatarios de los países donde aún no se cierran las conversaciones sobre las cartas bilaterales”, dijo, en su vocería del martes, la ministra secretaria general de gobierno, Camila Vallejo.

El rol activo que asumirá el Mandatario también fue recalcado por la ministra secretaria general de la Presidencia, Ana Lya Uriarte. “Hemos optado como estrategia el de implementar estas side letters, aceleramos el proceso, trataremos que sea lo más rápido posible, de manera de lograr que entre en vigencia el TPP con los mecanismos de side letters ya solucionados para que tengamos el resguardo”, dijo Uriarte, quien confidenció que faltan las respuestas de Nueva Zelanda, Canadá, Australia y Vietnam.

La decisión del Presidente de pasar a la ofensiva constituye un nuevo cambio de ritmo para ratificar en un plazo breve el TPP11, luego de que el lunes, en la reunión habitual de coordinación en La Moneda, los ministros del comité político informaran a los representantes de partidos oficialistas que el Presidente postergaría la entrada en vigencia del TPP11 si es que era aprobado por el Congreso, a la espera de que culminen la negociaciones por estas cartas laterales o side letters, que en realidad son acuerdos bilaterales con cada uno de los países miembros de la Asociación Transpacífico.

Esa estrategia fue admitida públicamente este martes por Vallejo y la ministra del Interior, Carolina Tohá, ya que efectivamente una vez que el Congreso apruebe el tratado existe un plazo discrecional para que el Presidente formalice la incorporación al TPP11. Ese trámite de adhesión, que en la terminología diplomática se denomina “depósito”, se debe hacer ante Nueva Zelanda, que actúa como “depositario” de estas ratificaciones.

Sin embargo, tras las críticas que despertó esa estrategia -incluso algunos legisladores la calificaron como una afrenta al Congreso-, desde el mismo gobierno se encargaron de precisar que esa “postergación” tampoco podría ser indefinida. A juicio de la ministra Uriarte sería “un plazo prudente”.

“Si se vota y se aprueba, el tratado será ratificado como corresponde por el Presidente″, complementó la misma secretaria general de la Presidencia en una entrevista en radio ADN.

En octubre, según fuentes de Palacio, el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, José Miguel Ahumada, tiene previsto realizar una visita clave a Singapur, donde sostendría una reunión para abordar especialmente TPP11 con sus contrapartes. Desde la Subrei explicaron que los viajes de Ahumada serán informados oportunamente.

Segunda discusión

En tanto, el debate por el TPP11, que comenzó este miércoles en el Senado, estuvo marcado por algunos momentos de tensión.

El primero de ellos ocurrió cuando el senador Núñez (PC) pidió “la segunda discusión”, oportunidad en la que además deslizó un intento de la oposición de boicotear las negociaciones para tener mecanismos de solución de controversias.

Otro episodio conflictivo se dio con la intervención del senador Iván Moreira (UDI), quien señaló que el Presidente Boric se había convertido en el “hazmerreír” en materia internacional.

La ministra Uriarte lamentó sus dichos y los senadores Ricardo Lagos Weber (PPD) y Pedro Araya (independiente-PPD) le pidieron a Moreira retirar sus dichos del acta, a lo que el parlamentario gremialista se negó.

Pese al gesto de apoyo al Presidente, Lagos Weber también tuvo un tono severo con el gobierno y pidió que a la próxima sesión concurran la canciller Antonia Urrejola y el subsecretario Ahumada, “para que él pueda despejar dudas y desmentir algunas fake news” y “cosas que no son ciertas” que se han dicho respecto del TPP11 por parte de otros legisladores oficialistas.

Según conteos informales de votos, Lagos Weber sería uno de los apoyos firmes del oficialismo a este tratado internacional. En esa postura también estarían los socialistas Álvaro Elizalde, José Miguel Insulza y Juan Luis Castro, además de los DC Matías Walker y Ximena Rincón. Esos apoyos, sumados a los 25 senadores de derecha, serían suficientes para despachar el acuerdo Transpacífico.

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