Guerra en Irán cumple 100 días mientras últimos intercambios de ataques ponen en duda un pronto final
Aunque la República Islámica anunció el fin de sus operaciones militares contra Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró que su Ejército volverá a bombardear “con fuerza” si Teherán “comete el error” de atacar de nuevo su país.
El domingo se cumplieron 100 días de la guerra en ira, un conflicto que, según el presidente estadounidense Donald Trump, terminaría “muy pronto”. A pesar del alto el fuego acordado el 8 de abril, el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado, continúan los ataques esporádicos y las negociaciones han fracasado repetidamente.
Prueba de ello, es que el mismo domingo Irán, tras semanas de bombardeos y avances de tropas israelíes en Líbano, disparó una decena de misiles contra el norte de Israel por primera vez desde el inicio del alto el fuego en abril, y horas después de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaran Dahiye, los suburbios de mayoría chiita de Beirut, la línea roja que había marcado Teherán.
El resultado: 11 misiles iraníes contra Israel, los primeros en tres meses. Donald Trump afirmó entonces que exigiría al primer ministro Benjamin Netanyahu -que se juega su futuro en las urnas dentro de cuatro meses- “no tomar represalias”. La Fuerza Aérea de Israel bombardeó, sin embargo, Irán la madrugada del lunes.
En su primera declaración tras el fuego cruzado entre Israel e Irán, Netanyahu aseguró que su Ejército volverá a bombardear “con fuerza” si Teherán “comete el error” de atacar de nuevo su país. “Nuestra lucha aún no ha terminado”, afirmó. Pocas horas antes, la República Islámica anunció el fin de sus operaciones militares contra Israel, según informó el mando unificado de las Fuerzas Armadas, pero advirtió de ataques “más contundentes” si las FDI continuaban con sus bombardeos sobre Líbano.
Trump reclamó a Israel e Irán que “dejen de ‘dispararse’ inmediatamente”, según un mensaje publicado en Truth Social. En un mensaje posterior en su red social, declaró que tanto Israel como Irán “buscan un alto el fuego inmediato” y que las “negociaciones finales sobre la ‘paz’ están en curso, sujetas a que la ignorancia o la estupidez no se interpongan”. El republicano agregó que, hasta que no se alcance un “acuerdo final”, su país mantendrá el bloqueo a Ormuz.
Más temprano, la Guardia Revolucionaria iraní había amenazado este lunes con atacar objetivos energéticos en la región si sus complejos petroquímicos vuelven a ser bombardeados, como sucedió esta mañana en el suroeste del país persa. El complejo petroquímico en la ciudad de Mahshahr registró “daños parciales” y fue evacuado.
La Guardia Revolucionaria iraní asegura que Israel empleó misiles balísticos lanzados desde el aire. Se registraron explosiones en la capital, Teherán, y en las ciudades de Isfahán y Tabriz, en el centro y noroeste del país. Al menos quince personas resultaron heridas en los ataques de Israel contra Irán, 14 de ellas en un complejo petroquímico en el suroeste del país, informaron este lunes las autoridades iraníes.
El Ejército de Israel anunció que a partir de este martes el país volverá a un estado de “actividad completa”, retirando las medidas de seguridad impuestas durante la escalada del conflicto con Irán iniciada la noche del domingo.
Sin embargo, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, aseguró este lunes, en sus primeras declaraciones desde la nueva escalada con Irán, que el Ejército “seguirá operando en Líbano”, pese a las amenazas de la República Islámica de responder a los ataques a este país con nuevos bombardeos sobre Israel.
“Rechazamos categóricamente las amenazas de Irán. Cualquier intento iraní de vincular al Líbano con Irán y atacar Israel será respondido con gran contundencia, como sucedió ayer (domingo)”, recoge el comunicado distribuido por Defensa.
Desde Washington, sin embargo, Trump mandó una advertencia a Netanyahu. “Deberías tener mucho cuidado con lo que haces porque podrías terminar solo contra Irán y muy pronto”, afirmó el inquilino de la Casa Blanca, según reveló el propio mandatario estadounidense en declaraciones a Barak Ravid, del Canal 12 israelí.
De hecho, Trump instó a Netanyahu a no responder al ataque con misiles iraní del domingo por la noche, pero Israel decidió contraatacar de todos modos y solo informó a Washington en el último momento. “Ya estaban de camino hacia Irán. Conseguí reducir el alcance del ataque”, explicó Trump.
Además, Trump reveló que cinco países de la región del golfo Pérsico que participan en el proceso de negociación le habían pedido que ayudara a evitar una escalada.
Finalmente, según el mandatario, Irán trasladó el mensaje de que “no realizaría más ataques contra Israel” y pidió a Estados Unidos que emplazara a Israel a detener sus ataques. “Llamé a ‘Bibi’ (Netanyahu) y lo hice parar”, ha aseguró.
Pese al aumento de las tensiones, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró que su país “no ha abandonado el campo de batalla ni la mesa de negociación”, y que se trata de “otra prueba más” que Irán “superará con éxito”, según un mensaje publicado en X. “Nuestra prioridad es la seguridad nacional y la tranquilidad del pueblo”, señaló Pezeshkian en su mensaje, antes de agregar que no retrocederán ante ninguna amenaza.
¿El triunfo se está desmoronando?
Según Julian Borger, corresponsal internacional sénior del diario británico The Guardian, ”el último estallido de hostilidades entre Irán e Israel parece haberse contenido por ahora después de que Donald Trump insistiera en que él tenía ‘el control absoluto’ en Medio Oriente, pero en una región peligrosamente frágil, Benjamin Netanyahu ha demostrado una vez más que está dispuesto a tomar las riendas de la situación".
“El intercambio de misiles del domingo y el lunes fue una clara demostración de la inestabilidad inherente al actual limbo entre la guerra y la paz, pero también puso de manifiesto la compleja y conflictiva relación entre el presidente estadounidense y el primer ministro israelí, dos aliados-enemigos que podrían determinar el destino del actual alto el fuego”, agregó.
A juicio de Borger, “convencer a Trump para que se uniera al ataque contra Irán fue la mayor victoria de la carrera de Netanyahu, pero ese triunfo se está desmoronando. El acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán se negocia sin la participación de Israel y, en su forma actual, dejaría al régimen en el poder con un programa nuclear restringido pero en marcha. Por insistencia de Teherán, cualquier acuerdo también limitaría la capacidad de Israel para negociar con Hezbolá en Líbano”.
En un análisis publicado este lunes, bajo el título “La guerra entre Estados Unidos e Irán sigue sin concluir a los 100 días”, el think tank The Soufan Center plantea que al cumplirse este hito “los líderes mundiales anhelan su fin, pero los repetidos enfrentamientos de baja intensidad -en particular el ataque israelí del domingo contra Beirut y la represalia con misiles iraníes contra Israel- reflejan los esfuerzos de ambas partes por obtener mayor influencia en la mesa de negociación”.
Por su parte, David Horovitz, editor fundador del diario The Times of Israel, escribió este lunes en el editorial del medio que “Trump busca atar de manos a Netanyahu, mientras la alianza que se encaminó a la guerra hace 100 días se desmorona”. “Al advertirle a Israel que más le valía no responder a un ataque con misiles iraníes, el presidente estadounidense, desesperado por llegar a un acuerdo con el diabólico régimen de Teherán, le planteó al primer ministro un dilema crucial”, señaló.
En cambio, Sami Al-Arian, director del Centro para el Islam y los Asuntos Globales (CIGA) de la Universidad Zaim de Estambul, escribió en el medio Middle East Eye que “mientras Washington y Teherán se acercan a un alto el fuego, el primer ministro israelí está decidido a sabotearlo, convencido de que cualquier acuerdo que deje a Irán en pie equivale a una derrota”.
Borger recuerda que “tanto Trump como Netanyahu llegaron al poder gracias a su habilidad para detectar las debilidades de sus rivales, y son plenamente conscientes de las vulnerabilidades del otro”. “Ambos lideran maquinarias políticas fragmentadas y se enfrentan a graves problemas legales si pierden el control del poder”, destaca.
“En lo que va del año, estos dos líderes veteranos han encontrado una solución común a su crisis interna: la guerra. Netanyahu sigue decidido a avanzar y llevar consigo el poderío militar estadounidense, mientras que Trump vacila. Mientras este drama entre dos hombres permanezca sin resolverse, Medio Oriente seguirá pagando las consecuencias”, concluye.
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