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León XIV y su diagnóstico de cáncer pulmonar: las claves sobre su tratamiento y la dudas por viaje a América Latina

El adenocarcinoma pulmonar, que se le diagnosticó al Pontífice el martes, es una forma común de cáncer de pulmón que puede tratarse con gran eficacia si se detecta a tiempo.

El Papa León XIV celebra la misa durante la inauguración formal de su pontificado en la Plaza de San Pedro.

Tras la cirugía realizada el martes en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli en el noroeste de Roma, el Vaticano confirmó que el Papa León XIV padece cáncer de pulmón y que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho.

“El Papa pasó una noche tranquila”, indicó este miércoles el Vaticano, sin dar más detalles.

Después de que un parte médico revelara que las pruebas habían diagnosticado al Pontífice un adenocarcinoma pulmonar, surgieron interrogantes en internet sobre en qué consiste exactamente la enfermedad, qué significa el diagnóstico y cuáles son los siguientes pasos.

El boletín médico no menciona el tratamiento a seguir, y el Vaticano dijo que los médicos actualmente no estaban hablando de quimioterapia u otras terapias.

La oficina de prensa del Vaticano señaló que el comunicado médico habló de la extirpación “radical” del lóbulo como indicación de que los médicos extirparon todo el tejido sospechoso con la esperanza de eliminar cualquier rastro del cáncer.

El pontífice de 71 años estuvo en el quirófano durante unas 3 horas, indicó el comunicado. La cirugía en sí duró aproximadamente 90 minutos. “La cirugía fue exitosa y no hubo complicaciones”, añadió el comunicado.

Esto es lo que necesitas saber:

¿Qué es el adenocarcinoma de pulmón?

El adenocarcinoma de pulmón es un tipo de cáncer de pulmón de células no pequeñas, una de las dos formas principales de cáncer de pulmón. Se produce cuando células anómalas en los pulmones se multiplican de forma descontrolada y forman un tumor, según un artículo de Harvard Health Publishing, de la Facultad de Medicina de Harvard.

Al ser la forma más frecuente de cáncer de pulmón, el adenocarcinoma representa alrededor del 40% de los casos en Estados Unidos, según la Lung Cancer Foundation of America. Aunque a menudo se diagnostica en fumadores, también es el tipo de cáncer de pulmón más común entre los no fumadores.

El adenocarcinoma de pulmón se origina en las células glandulares de las zonas periféricas de los pulmones y tiende a crecer más lentamente que otros tipos de cáncer de pulmón, lo que aumenta la probabilidad de detectarlo antes de que se propague.

Es un tipo de cáncer de pulmón de células no pequeñas y, por lo general, crece y se propaga a otras partes del cuerpo más lentamente que el cáncer de pulmón de células pequeñas.

¿Cuáles son los síntomas?

Si bien muchas personas con adenocarcinoma y otros tipos de cáncer de pulmón no presentan síntomas, los que llegan a manifestarse suelen ser similares entre los distintos tipos de cáncer de pulmón, según Harvard Health Publishing.

Entre estos síntomas se incluyen: tos persistente, expectoración con sangre o mucosidad, sibilancias, falta de aire, dificultad para respirar, dolor en el pecho, ronquera, pérdida de peso y falta de apetito, detalla la cadena NBC.

¿Quiénes corren mayor riesgo?

Ciertas personas tienen un riesgo mayor que otras de desarrollar adenocarcinoma de pulmón.

El tabaquismo es, con diferencia, el principal factor de riesgo de cáncer de pulmón, aunque fumar puros y pipa también aumenta considerablemente el riesgo, según Harvard Health Publishing.

El adenocarcinoma pulmonar se diagnostica con mayor frecuencia en personas que nunca han fumado. También es más común en mujeres, pacientes más jóvenes y personas de ascendencia de Asia oriental, señala CNN.

Otros factores de riesgo incluyen la exposición al humo de segunda mano, al radón y al amianto. El radón es un gas radiactivo incoloro e inodoro que se forma de manera natural en el suelo y puede filtrarse en los hogares. El amianto es un mineral que se ha utilizado en aislamientos, materiales ignífugos, baldosas para suelos y techos, y otros productos.

¿Cómo se trata?

Si el cáncer no se ha propagado, por lo general se recomienda la cirugía. El tipo de cirugía depende de qué parte del pulmón sea necesario extirpar.

La resección en cuña extirpa solo una pequeña parte del pulmón. La lobectomía extirpa un lóbulo del pulmón. La neumonectomía extirpa un pulmón entero.

En casos de cáncer de pulmón más avanzado, se puede recomendar quimioterapia para frenar el crecimiento del cáncer. La radioterapia puede ayudar a aliviar los síntomas, incluido el dolor, cuando el cáncer se ha propagado al cerebro o a los huesos.

Pronóstico

“El adenocarcinoma es el tipo más común de cáncer de pulmón y también el que tiene el pronóstico más favorable”, afirmó el Dr. Stephen Liu, experto en cáncer de pulmón del Centro Oncológico Integral Lombardi de Georgetown. “Ya conocemos el diagnóstico; ahora necesitamos determinar la etapa”.

“Ahora debemos saber qué tamaño tiene y cuántas zonas del pulmón están afectadas. ¿Se trata de un solo nódulo o de más de uno? ¿Y los ganglios linfáticos: son cancerosos?”, señaló Liu.

Oncólogos dijeron antes de la operación que incluso si el nódulo resultaba ser canceroso, el pronóstico de León XIV era “excelente” ya que se habría extirpado en una etapa temprana.

La cirugía suele ser el primer paso cuando una persona padece esta forma de cáncer. El pulmón derecho, que es más grande, consta de tres secciones llamadas lóbulos, mientras que el izquierdo tiene dos; a menudo, los médicos extirpan el lóbulo donde se localiza el crecimiento para eliminar el tumor y aumentar las probabilidades de curación. Con el tiempo, el organismo se adapta para compensar esta pérdida de función.

Tasa de supervivencia

Las tasas de supervivencia del adenocarcinoma de pulmón varían considerablemente según la etapa del cáncer, destaca The New York Times. El Vaticano no facilitó información sobre la etapa del cáncer del Papa. Sin embargo, el hecho de que la lesión pulmonar se describiera como un “nódulo localizado” y que el tratamiento inicial fuera la cirugía sugiere que padece un cáncer en etapa temprana, señaló el Dr. Daniel Boffa, jefe de cirugía torácica de la Facultad de Medicina de Yale.

Incluso dentro de la etapa 1, el pronóstico exacto de un paciente puede variar en función del tamaño del tumor, las características patológicas, el estado de salud general de la persona y el tipo de tratamiento elegido, explicó la Dra. Jaclyn LoPiccolo, médica especialista e investigadora de cáncer de pulmón en el Instituto del Cáncer Dana-Farber de Boston. No obstante, las tasas de supervivencia a cinco años pueden superar el 80%.

El adenocarcinoma de pulmón se presenta con mayor frecuencia en adultos de 70 años o más, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El Papa tiene 71 años.

Recuperación y ejercicios

El adenocarcinoma es una de las principales causas de muerte por cáncer, ya que a menudo los médicos no lo detectan hasta que se encuentra en una etapa avanzada.

Sin embargo, el domingo, el Papa comunicó a una multitud que los médicos habían detectado un crecimiento en sus pulmones en una “etapa muy temprana”.

Según la información actual, el pronóstico del Papa debería ser favorable, señaló la Dra. Juanita Mora, portavoz médica nacional de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association).

“El hecho de que el Papa León XIV presentara un caso localizado de adenocarcinoma detectado en una etapa temprana juega a su favor”, afirmó Mora, “especialmente tras la extirpación quirúrgica”.

Mora indicó que la recuperación de León XIV podría llevar “un poco más de tiempo”, dado que los pulmones deberán adaptarse a la extirpación de un lóbulo.

“Al principio, le costará un poco más respirar hasta que el pulmón izquierdo comience a compensar la situación”, explicó Mora. Es posible que la reducción de la capacidad pulmonar no afecte significativamente su respiración.

A su favor, señaló Mora, juega el hecho de que el Papa no fuma y, por lo demás, goza de buena salud a sus 71 años; además, juega al tenis y realiza ejercicios para los pulmones.

Mora indicó que deberá realizar ejercicios de terapia respiratoria. También tendrá que extremar las precauciones para evitar infecciones respiratorias en la medida de lo posible, ya que, al faltarle una parte del pulmón, estas podrían afectarle más.

Destacó que el predecesor de León XIV, el Papa Francisco, también se sometió a una lobectomía en el lado derecho tras sufrir una tuberculosis grave en su juventud.

“Así que, obviamente, muchas personas viven y pueden realizar todas sus actividades con total normalidad en cuanto a función y capacidad, incluso después de una lobectomía”, agregó.

Tras este tipo de cirugía, los pacientes suelen permanecer hospitalizados unos días hasta que sus signos vitales y niveles de oxígeno se estabilizan; posteriormente, continúan su recuperación en casa. Dado que se trató de una lobectomía, también es de esperar cierto dolor.

El Vaticano había indicado antes de la cirugía que el pontífice debía permanecer una semana hospitalizado, aunque por el momento se desconoce si tendrá que guardar un período de convalecencia más prolongado.

El profesor Federico Venuta, jefe de Cirugía Torácica del hospital Policlínico Umberto 1 de Roma, declaró el miércoles a la AFP que esperaba que el Papa estuviera ya de pie.

“Por lo general, el primer día, los pacientes que se someten a este tipo de procedimiento se ponen en movimiento de inmediato”, señaló.

“Se les realiza una radiografía de control, retoman la alimentación con un desayuno ligero y luego comienzan la fisioterapia de forma inmediata. Cuanto antes se levanten de la cama, mejor”, agregó.

Viaje a América Latina

La posibilidad de que León XIV realice el viaje previsto a América Latina el próximo mes dependerá de los resultados de las pruebas que se lleven a cabo en los próximos días, señaló Mora.

En estos casos, los médicos examinan muestras de los ganglios linfáticos circundantes al pulmón, además del tejido pulmonar, para determinar la etapa del adenocarcinoma. La presencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos o cualquier indicio de propagación del cáncer ayudaría a determinar si el Papa requiere tratamiento adicional a la cirugía, como quimioterapia o radioterapia.

Asimismo, los médicos realizarán pruebas genéticas y de biomarcadores para definir cómo tratar el cáncer en etapas posteriores, de ser necesario. Conocer los biomarcadores específicos de una persona puede ayudar a orientar la inmunoterapia, si esta fuera requerida.

Las pruebas de biomarcadores han mejorado significativamente el tratamiento del cáncer de pulmón, añadió Mora, pero en Estados Unidos solo 15 estados exigen a las aseguradoras médicas cubrir dichas pruebas, incluso cuando el paciente padece cáncer de pulmón.

“Sin embargo, esperamos que se trate de un cáncer localizado que se resuelva con una sola intervención -un caso de ‘una vez y listo’-, ya ​​que actualmente observamos tasas de supervivencia de entre el 80% y el 98% cuando se opta por la extirpación quirúrgica", comentó Mora sobre el caso de León XIV. “Pero ahora tendremos que esperar los resultados de estas pruebas”, dijo a CNN.

Los oncólogos a menudo aconsejan a los pacientes no volar durante tres semanas después de la cirugía, lo que le daría al Papa justo el intervalo necesario para realizar su viaje del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú, dependiendo de su recuperación.

El itinerario actual del viaje es ambicioso y el más largo de su pontificado hasta la fecha, y prevé que León XIV recorra poco más de 31.000 kilómetros en una docena de vuelos y dos viajes en helicóptero, y un cambio significativo de altitud en Perú.

El presidente argentino Javier Milei se mostró dispuesto a modificar el cronograma de la visita programada si el Vaticano así lo dispone. “Si la situación demanda un corrimiento en la fecha, nosotros estamos disponibles a hacer los ajustes necesarios”, afirmó el mandatario al ser consultado sobre el particular. Sin embargo, tanto las fuentes gubernamentales como las de la Iglesia, sostienen que la preparación de la visita sigue adelante sin modificaciones por el momento.

La ministra argentina de Seguridad, Alejandra Monteoliva, dijo que su país continúa los preparativos de la visita “hasta que no haya una información oficial” de que será suspendida o aplazada.

Hospitalización previa por tifoidea

Se cree que esta es la segunda hospitalización de León XIV, quien es conocido por ser deportista y estar en buena forma.

Como joven sacerdote misionero, contrajo fiebre tifoidea en 1985, poco después de llegar a Chulucanas, Perú. La enfermedad y la hospitalización fueron un momento catártico para que decidiera quedarse en la pobreza y la incomodidad de Perú después de vivir en relativa comodidad en Roma, una decisión que finalmente allanó el camino hacia su papado, según una entrevista que León XIV dio a Elise Ann Allen en 2025 para “Pope Leo XIV: The Biography”, consigna The Associated Press.

Según el libro, León XIV dijo que rezó a Dios para que lo dejara morir en lugar de sufrir el dolor “horrible” de la fiebre. “Estaba conectado a un suero intravenoso, y dije: ‘Si este es tu sentido del humor, Señor, creo que podrías hacerlo un poco mejor’.

“Obviamente, sobreviví; me recuperé, pero resultó ser un momento muy significativo para mí, porque fue como: ‘Bueno, ya has lidiado con la enfermedad; ya ves cuáles son las necesidades aquí. La orden, los agustinos, la Iglesia te están diciendo: ‘Te necesitamos aquí; hazlo’. Nunca miré atrás’”.

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