Política

Bachelet sostendrá contactos con Lula y Sheinbaum para definir el futuro de su postulación a la ONU

El Consejo de Seguridad le propinó ayer un duro golpe a la expresidenta y dejó en vilo su camino por la Secretaría General del organismo. Ahora debe tomar una decisión con los mandatarios de México y Brasil, que sustentan su postulación.

Al igual que a finales de julio, la expresidenta Michelle Bachelet volvió a recibir ayer un mazazo en su pretensión por llegar a la Secretaría General de las Naciones Unidas.

En el marco de la segunda medición informal y secreta del Consejo de Seguridad -desde donde se debe consensuar una sola candidatura, de las ocho inscritas-, Bachelet recibió solo dos respaldos, cuatro menos que el primer “straw poll”. En la nueva medición obtuvo seis rechazos, uno más que en julio, y siete de los 15 países optaron por no emitir una opinión, tres más que la última vez.

El golpe fue durísimo. La campaña de Bachelet quedó en vilo. De las ocho candidaturas, ella quedó penúltima. Solo superó a la ecuatoriana Ivonne Baki, quien recién se sumó a la competencia el pasado martes. Ella no recibió ningún respaldo y tuvo ocho votos en contra.

Con el nuevo escenario, ahora Bachelet debe decidir si seguir o no con su candidatura, impulsada en septiembre del año pasado por el expresidente Gabriel Boric. Para esto, en las próximas horas deberá tener una conversación que todo su entorno define como “clave” con los presidentes de los dos países que patrocinan su nominación: Lula da Silva, de Brasil, y Claudia Sheinbaum, de México.

Hasta el cierre de esta edición, ese diálogo no había ocurrido. El lunes se realizará la habitual reunión de coordinación entre el equipo de Bachelet, donde se espera que se tome una definición sobre si seguir o no en la contienda.

Las otras seis candidaturas también bajaron su nivel de apoyo, lo que generó algún tipo de esperanza entre los más optimistas que defienden la carrera electoral de Bachelet. Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana) pasó al primer lugar, con ocho alientos; Rebeca Grynspan (Costa Rica), que en el sondeo anterior había quedado como favorita, le sigue con siete; Rafael Grossi (Argentina) quedó tercero, con siete; Macky Sall (Senegal), con seis votos; Olara Otunnu (Uganda) alcanzó cinco alientos y María Fernanda Espinosa (Ecuador), cuatro apoyos.

De todas formas, se proyectan nuevas mediciones informales -“straw poll”- en la sede de la ONU en Nueva York. La idea es conciliar una sola candidatura desde el Consejo de Seguridad, conformado por 15 países. De ellos, cinco tienen poder de veto: Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia.

De estos, Washington es el único con el que Bachelet no ha logrado concretar una reunión a alto nivel, en el marco de su intenso despliegue, que la ha llevado por Europa, América, Asia y África.

El fantasma de desistir

Hasta el cierre de esta edición, ni Sheinbaum ni Lula emitieron declaraciones públicas en señal de respaldo a Bachelet.

Lula, por ejemplo, reveló ayer que habló por teléfono con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero, según señaló el mandatario brasileño, la conversación se centró en temas arancelarios, de seguridad y la relación entre ambas naciones.

Previo a la definición que debe tomar Bachelet con Sheinbaum y Lula, en Chile los propios adherentes de la dos veces presidenta han transparentado la alternativa de que ella pueda bajar su candidatura al no conseguir los respaldos necesarios.

El primero en plantearlo fue el excanciller Alberto van Klaveren, quien la noche de este jueves, en entrevista con CNN, afirmó -que si se confirmaba la tendencia de los sondeos- “habrá que evaluar si se sigue con la candidatura”.

Y añadió: “Esa es una evaluación que les corresponde a los países que han presentado la candidatura”.

Bachelet enfrenta horas claves. Además de Van Klaveren, también hay otros expertos en temas internacionales que dan por terminada la candidatura de la expresidenta, pero que por respeto a ella no han querido plantearlo ni emitir comentarios hasta que ella decida, junto a Lula y Sheinbaum, sus próximos pasos.

Consultada al respecto, la excanciller Antonia Urrejola dijo que “tendremos que analizar con serenidad esta nueva votación informal, donde la señal es que no hay un candidato o candidata favorita, ya que quienes lideraban caen en los apoyos. La expresidenta decidirá los próximos pasos a seguir junto a Brasil y México”.

“Nos habría gustado un mejor resultado, pero este es un largo y muy complejo proceso. Las dos últimas elecciones de secretario general involucraron cinco o seis rondas de votaciones hasta la vuelta definitiva”, agregó.

En la misma línea, el exembajador y otrora ministro de Bachelet, José Antonio Viera-Gallo, respondió que “creo que el mundo va en una dirección muy distinta a lo que representa Michelle Bachelet. Hay presiones, estados muy poderosos. Bueno, es la vida. Así es la época. Michelle sabe más que nadie, ella tomará la decisión que sea más adecuada”.

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