Cómo se gestó el acuerdo entre Longueira y Alessandri por la presidencia de la UDI
Pese a su fuerte despliegue y arremetida contra la actual mesa del partido, el exsenador anunció ayer que desistió de su candidatura para encabezar el gremialismo y que pactó con el diputado para acompañarlo en la secretaría general.
Venían conversando hacía meses, aunque sin nada concreto sobre la mesa. Este miércoles en la tarde, eso cambió. Pablo Longueira se contactó directamente con Jorge Alessandri para plantearle que estaba dispuesto a ceder en sus pretensiones de presidir la UDI de cara a las elecciones internas del partido, que se realizarán a fin de año. Eso sí, dejó claro que quería la secretaría general.
Los detalles se siguieron afinando el jueves, donde, entre otras cosas, acordaron zanjar más adelante los nombres para las vicepresidencias y los otros cargos de la mesa.
Así, uno de los denominados coroneles de la UDI desistió de sus pretensiones, pese a su fuerte arremetida que inició una vez que fue absuelto -durante el año pasado- en la investigación del caso SQM.
El acuerdo fue anunciado por él mismo, ayer en la mañana, a través de un mensaje de WhatsApp a la militancia. “Hoy (ayer) anunciaremos con Jorge Alessandri, desde el memorial de Jaime, que conformaremos una lista para las elecciones internas de la UDI. Él irá de presidente y yo en la secretaría general”, aseguró el exsenador en el texto.
En paralelo, el presidente de la Cámara se encontraba actualizando los pormenores de la negociación al actual presidente del partido, Guillermo Ramírez, quien durante el lunes anunció su decisión de no buscar la reelección. Una determinación que había demorado, justamente para darle tiempo a Alessandri de pactar con Longueira. A diferencia de Ramírez, otros en la mesa se enteraron del acuerdo cuando leyeron el mensaje del exministro.
El consenso no fue fácil, reconocen en el partido. Y es que recién durante este fin de semana Alessandri había confirmado su intención de competir y en el partido recalcaban que, aunque era el escenario ideal, por el momento no había espacio para una sola lista.
En la actual directiva resentían la crítica de Longueira -y de otras figuras como Víctor Pérez- sobre que se había perdido la identidad de la “UDI popular” y cuestionaban que se hiciera por la prensa y no en las instancias partidarias.
Además, miraban con distancia la postura crítica del “coronel” respecto del gobierno de José Antonio Kast, al que ha cuestionado en varias ocasiones por su diseño político, la conformación del gabinete y la falta de avances en materias como seguridad. Por lo mismo, en el partido eran claros: a fin de año competirían sí o sí.
Pero esta semana llegaron las primeras señales para alcanzar un acuerdo. Por ejemplo, el miércoles en la mañana el exsenador ya había abierto la opción de integrar una lista con Alessandri. “Siempre va a existir (la posibilidad de una sola lista), pero no unitaria”, planteó en Desde la Redacción, de La Tercera. Además, advirtió que “yo no acepto listas unitarias, de consenso. Una lista de los que tienen que estar y dónde tienen que estar, sí”.
En ese sentido, reconoció que “sin ningún problema” integraría una lista con el diputado. “Quiero que la UDI vuelva a ser lo que era. ¿Dónde tengo que estar yo? Me da lo mismo. ¿Qué importa el cargo? Los cargos los hacen las personas", recalcó.
Aún así, el acuerdo sorprendió a varios en el partido. No solo porque hace días las declaraciones cruzadas entre figuras como Víctor Pérez, María José Hoffmann y el propio Longueira -las que se mantenían hasta este miércoles- venían tensionando la interna, sino también porque tanto el exsenador como Alessandri empezaban a tener un despliegue activo para reforzar sus candidaturas.
Mientras Longueira, en medio de su apuesta por fichar 20 mil nuevos militantes en la UDI, ya llevaba varias regiones del país recorridas, esta semana Alessandri también había empezado a desplegarse.
El presidente de la Cámara sostuvo encuentros con las bancadas de diputados y senadores del partido y, al mismo tiempo, aprovechó de sostener algunas conversaciones en privado con algunos legisladores. Esto, con el objetivo de empezar a preparar su candidatura y sondear las distintas posturas en la militancia.
La presión por una sola lista
En esas reuniones, los parlamentarios le plantearon abiertamente a Alessandri la posibilidad de buscar una lista de consenso con Longueira, ya que veían con inquietud que los comicios terminaran dividiendo el partido.
Si bien algunos en la bancada reconocían que se trataba de proyectos distintos, de igual forma algunos no dudaron en salir públicamente en esa línea.
“Hasta ahora se conocen dos candidaturas para presidir la UDI y ambas están tomando mucha fuerza (...). El que haya una lista integrada es un tema que tienen que decidir las propias candidaturas, pero es algo que también se ha escuchado insistentemente en la militancia. Hay bastante adhesión respecto de esa señal para que se mantenga la unidad”, planteó a La Tercera la jefa de bancada de los diputados, Flor Weisse.
En esa línea, el diputado Marco Antonio Sulantay aseguró que “no sé cuántos partidos políticos pueden contar hoy en día en sus filas con dos figuras de la talla de Jorge Alessandri y Pablo Longueira con expectativas de llegar a la presidencia del partido. Ambos tienen los méritos suficientes (...). Esperamos se concrete un gran acuerdo para estructurar una directiva de futuro, tomando en cuenta la experiencia y también la voz de las bases”.
La diputada Constanza Hube, por su parte, planteó que “existe un buen ambiente para una sola lista, y ojalá así sea. Pero no le tengo ningún temor a la competencia: la UDI ha tenido varias elecciones internas y siempre ha salido fortalecida”.
Pasadas las 13.45, Longueira y Alessandri dieron una declaración conjunta ante los medios de comunicación. Lo hicieron en un lugar simbólico: en el memorial en honor a Jaime Guzmán.
“Para mí es un privilegio y un honor, así como fue ser secretario de Jaime Guzmán, serlo de tu presidencia”, dijo Longueira, mientras que Alessandri sostuvo que “este acuerdo requirió mucha conversación, y muestra que la UDI es un partido político maduro que está dispuesto a hacer grandes acuerdos”.
En La Moneda también miraban con atención los pasos de Longueira y era comentado entre sus inquilinos que sería incómodo tenerlo sentado, eventualmente, como presidente de la UDI en el comité político. Por ahora, respiran “aliviados”, aunque saben que el exsenador dentro de la directiva podría significar un problema para el Ejecutivo si es que continúa con su tono crítico contra el Presidente José Antonio Kast.
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