Los pros y contras de comprar un celular reacondicionado

Foto: Arnel Hasanovic.

Están creciendo en demanda, y se entiende: hablamos de productos que, tras alguna falla, son devueltos al fabricante, quien soluciona el error y lo vuelve a vender a un precio muchísimo menor. Acá las ventajas y riesgos de esta alternativa, que puede ser bastante económica.



No es una segunda vida. Se trata, más bien, de una segunda oportunidad. La referencia es a propósito de los productos reacondicionados (refurbished, en inglés), es decir, aquellos que fueron devueltos a los pocos días de uso, restaurados, mejorados y reembalados para ser nuevamente vendidos, aunque esta vez a precios muy inferiores al original. El sistema existe hace varias décadas, pero ha ido cobrando popularidad en los últimos años, especialmente durante esta época de pandemia global.

La principal diferencia entre un producto “reacondicionado” y otro “usado” es que los primeros han sido testeados, probados y certificados de que están “como nuevos” después de haber sido devueltos. O sea, sin fallas de origen. Mientras que el producto usado puede efectivamente estar en buen estado, pero sus posibilidades de falla pueden llegar a ser una lotería. Y muchas veces, sin garantía.

Generalmente, los productos reacondicionados son recibidos con un uso menor —al usuario no le gustó el producto— o debido a algún tipo de falla dentro del periodo de garantía. Así, el fabricante es capaz de arreglar el problema y volverlo a vender, ahora sí, sin desperfectos. Aunque técnicamente no es un producto estrictamente nuevo.

Los productos reacondicionados, además, pueden alcanzar cualquier gama, especialmente en lo referido a gadgets electrónicos: hay laptops, relojes inteligentes, tablets, etc. Pero sin duda son los celulares los que más se transan en el mercado. Y con justa razón, si consideramos los precios de estos aparatos, cada vez más elevados.

Así, cuando han sido reacondicionados, los valores de los equipos pueden descender considerablemente, incluso llegando a un 50% menos respecto al precio original. Así es como se pueden encontrar principalmente productos devueltos tras un muy breve uso, y también aquellos equipos que, por ejemplo, estuvieron en vitrina, fueron usados para pruebas menores, tuvieron problemas de embalaje o de sobre stock, etc.

La industria tecnológica ni siquiera está tan alineada como para determinar en detalle cuál es la participación de mercado de este concepto, pero vaya que está presente. Y como sea, pillar uno de estos puede ser una gran alternativa, mucho menos onerosa (esto último dicho por experiencia personal), además de resultar una práctica sustentable, casi de economía circular.

Según datos de la consultora IDC, tras la pandemia más gente está optando por este tipo de alternativas, lo que otorga una proyección de mercado de más de 65 mil millones de dólares a nivel global para el año 2024, con un crecimiento anual del 11.2%.

Si bien es una buena y muy recomendada alternativa —la gran mayoría de los usuarios que han comentado al respecto en foros y sitios especializados en internet hablan de experiencias positivas e incluso sorpresivas por la respuesta que ofrece el producto en comparación a su precio—, el mundo de los reacondicionados igual tiene sus peros.

Las desventajas se adscriben casi enteramente en la respuesta del vendedor. Por ejemplo, un celular puede venir en excelentes condiciones, pero puede que dentro de la caja falte un cable, los audífonos o cualquier otra pieza “de fábrica”. Hay que tener ojo con eso y ser claro y directo en preguntarle al vendedor qué está ofreciendo exactamente.

En ese sentido, es muy conveniente que la tienda que ofrezca el producto reacondicionado —independiente de su tamaño— sea capaz de ofrecer garantía por un plazo prudente para el comprador, aunque lo anterior no asegure que la caja con el producto venga con todos sus componentes.

Por lo mismo, hay que asegurarse y estar preparado. Puede que el producto venga dentro de una caja genérica y, por ejemplo, que no venga en su interior con un cargador, pero puede que igual salga mucho más económico y conveniente comprar aparte un enchufe o cualquier otro accesorio que eventualmente pudiese faltar.

Actualmente, encontrar gadgets y especialmente celulares con esta característica no es tan complejo. Prácticamente, la gran mayoría de los marketplaces digitales establecidos en internet cuentan con productos reacondicionados, además de las empresas de telecomunicaciones, grandes tiendas y locales especializados a lo largo del país.

Para hacerse una idea de cuál puede ser la diferencia de precios entre un celular de gama alta nuevo y uno acondicionado, veamos algunos ejemplos con las dos marcas más apetecidas del mercado: Apple y Samsung.

En Reifstore, un iPhone 12 Mini (128 GB) reacondicionado tiene un valor de $649.990, en comparación a su precio original de $800 mil. En la tienda Rephone, el iPhone 8 de 64 GB, reacondicionado, cuesta $249.990, contra un precio original de $600 mil.

Apple iPhone 8 64 GB (reacondicionado)


Y en Reuse, el iPhone XR de 64 GB está a $389.990, cuando su valor original era de $600 mil.

Apple iPhone XR 64 GB (reacondicionado)


En el caso de Samsung, el mayor fabricante de celulares actualmente en el mundo, también se pueden encontrar ofertas interesantes. A través del portal Linio, hay un Galaxy S10 Plus reacondicionado (de 128 GB) a $449.990, en comparación a su precio inicial, de $889.990.

Samsung Galaxy S10 Plus 128 GB (reacondicionado)


Mientras, en Rephone se puede encontrar un Samsung Note 8 (de 64 GB) a $269.990, versus los $529.990 originales.

Samsung Note 8 64 GB (reacondicionado)


Todo lo anterior, por supuesto, también se puede aplicar a computadores, laptops, consolas de videojuegos y un sinfín de productos. Pero eso ya es materia para una próxima nota.


*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 12 de abril de 2021. Los valores y disponibilidad pueden cambiar.

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