Mochilas y niños: consejos para cuidar sus espaldas

Vuelta a clases en plena pandemia, presenciales en algunos casos, lo que obliga a muchos alumnos a acarrear libros y útiles escolares. ¿Cuánto peso puede llevar en su espalda un niño? ¿Cómo elegir la mochila correcta tanto para los más grandes como para los más chicos? Acá las respuestas.




Elegir una mochila para un hijo o hija puede ser complicado. A veces nos ganan la batalla y predomina el gusto de ellos en vez de otras características más relevantes, como el precio, la calidad de los materiales y un diseño seguro para sus espaldas. Las mochilas escolares adecuadas pueden ayudarlos, tanto a niños como adolescentes, a mantener una postura saludable y sentirse cómodos.

Suele ocurrir que uno se enternece un poco cuando ve a niños pequeños con bolsos gigantes a cuestas, casi del porte de ellos. Sin embargo, detrás de esa dulce imagen se esconde un gran problema. ¿Por qué es tan importante cuidar las espaldas de los más chicos? Andrés Lisoni, cirujano traumatológico experto en columna de la Clínica Indisa, nos da la respuesta: “los niños están en crecimiento, y así como crece todo el cuerpo, la columna lo hace particularmente, por lo tanto hay que cuidarlas para evitar futuros problemas”.

Entonces, ¿en qué debemos fijarnos al momento de comprar una? Realizamos una lista de consejos para tener en cuenta al momento de elegir.

1. El porte correcto

El ancho de una mochila debe ser relativamente proporcional al ancho de la persona. Por ejemplo, un niño pequeño no debe optar por una mochila de tamaño adulto. Por más que queramos que les dure unos buenos años, no es la decisión correcta. Además, la altura de la mochila debe extenderse desde aproximadamente 5 ó 6 cm por debajo de los omóplatos hasta el nivel de la cintura, o solo ligeramente por encima de ella. Eso es justamente lo que el Ministerio de Salud de Israel determina en un artículo dedicado a los bolsos escolares: “una mochila debe ser del largo de la espalda del usuario y nunca más larga”.

2. El peso correcto: la regla del 10%

El doctor Lisoni comenta que hay que tener en cuenta que el peso de una mochila no debe superar el 10% del peso corporal. Acarrear diariamente en la espalda una carga superior a esa puede ser perjudicial y no solo en el caso de los más chicos.

Además, hay que tener en cuenta cómo debe repartirse el peso. Los expertos aseguran que la mayor carga debe estar concentrada en la zona de la espalda, nunca todo el peso abajo en la zona de la pelvis.

3. Buenas correas: firmes, anchas, acolchadas y que se puedan ajustar

“Anchas para el apoyo de los hombros”: esa es la recomendación principal que entrega Lisoni respecto a los tirantes de una mochila. “Cuando son delgadas aprietan mucho y en la zona de los hombros hay algunos nervios importantes. Si se genera mucha presión ahí podría incluso generar un problema neurológico que provoque problemas motores en las extremidades”, añade.

También es esencial que los tirantes sean acolchados, tanto para ofrecer más comodidad como para proteger los hombros de una presión excesiva.

4. Amarre delantero

Lo óptimo, además de unas correas firmes y anchas, sería comprar esas mochilas que tienen amarre en la cintura o en la zona torácica, dice Andrés Lisoni. El objetivo de ellas es ayudar a distribuir mejor el peso. Si no se ajustan correctamente, eso sí, no ayudarán a eso e incluso pueden provocar molestias. La recomendación es probar si estas correas calzan bien en nuestros hijos, que no estén ni muy apretadas ni muy sueltas.

Tener presente que:

-Un cinturón de cadera debe envolver y ajustarse a las caderas del niño.

-La altura de la correa para el pecho debe adaptarse a la altura que sea más cómodo para los niños (muchas mochilas con sistema de ajustes delanteros tienen la posibilidad de adecuar la altura de estos).

5. Bolsillos para distribuir mejor el peso

Además de utilizar ambas correas para los hombros, y asegurarse de que la mochila se asiente a la altura correcta, considera también las mochilas que ofrecen bolsillos, ranuras y separadores para ayudar a distribuir uniformemente el peso adicional. Los artículos más pesados deben situarse más cerca de la espalda de la persona, en los separadores que suelen ser más amplios. Los artículos más livianos pueden ubicarse más lejos del cuerpo.

6. ¿Rueditas?

Como las mochilas con ruedas no las llevan en la espalda, en ella se acostumbra a acarrear más peso. Es bueno usarlas si el camino al colegio está libre de obstáculos o baches y si la distancia a pie es larga. Sin embargo, hay que considerar que como en este tipo de mochila suelen llevar más cosas, es más pesada cuando se levanta, por lo que lo ideal es que los niños no tengan que subir tantas escaleras ni transportarla por terrenos irregulares, ya que en esos casos su uso puede ser contraproducente.

No olvidar:

-Nunca colgar en un solo hombro y fijarse que el peso esté equilibrado entre ambos tirantes. Es importante que se utilicen ambas correas para distribuir el peso de la mochila de manera uniforme. Usar solo una correa agrega tensión adicional a ese hombro. Las correas ajustables son útiles, no solo para una adaptación adecuada sino para una posición correcta. De nuevo, la mochila debe quedar un poco por encima de la cintura y ambas correas deben tener la misma longitud.

-Que sea impermeable para cuidar los útiles de las lluvias.

-Que la espalda tenga tejido respirable, especialmente para niños o adolescentes que caminan un buen tramo de la casa al colegio.

Algunas recomendaciones:

Basándonos en los consejos entregados, dejamos a continuación 5 elecciones de mochila que reúnen las condiciones adecuadas para cuidar las espaldas de nuestros hijos.

Mochila trekking Aparso Nervion2


Mochila Head Sahara Ng


Mochila CAT Activo


Mochila Kipsta Classic 35 litros


Mochila para niños pequeños con poca carga

Mochila Quechua MH100 5 litros


*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 4 de marzo de 2021. Los valores y disponibilidad pueden cambiar.

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