Las tasas de mercado ya se han vuelto algo más restrictivas, pese a que aún el Banco Central no ha subido la tasa de política monetaria.

De hecho, la tasa TADO (tasa que busca reflejar el costo marginal de fondeo de la banca en esa moneda) de 360 días se encuentra en un máximo histórico (desde 2010, cuando existe registro) tras terminar en 3,86%, lo mismo que ocurrió con estos tipos a 180 días (3,68%), y 90 días (3,45%).

De este modo, se encuentran en un nivel incluso más alto que el de diciembre de 2017, cuando habían registrado su máximo y el Banco Central sorprendió con una inyección de liquidez en la divisa de EEUU justo antes de las elecciones presidenciales.

¿Cómo se explica?

La presión al alza que pone en las tasas un eventual incremento que pueda hacer mañana el Central en la tasa de política monetaria, lo que también ha generado que suban las tasas largas en pesos.

De hecho, ayer tocaron su mayor nivel desde enero del año pasado tras terminar en 3,8% en el caso de las de 360 días (BCP).

Pero principalmente, lo que explica el incremento de los tipos en dólares es el ciclo alcista de tasas de EEUU.

"Esto es un efecto colateral de la reforma tributaria del presidente Donald Trump, porque al incentivar el retorno de capitales a EEUU secó los mercados de dólares", detalla Felipe Alarcón, economista de EuroAmerica. En ese sentido, explica que a raíz de lo anterior la liquidez en dólares está un poco más escasa de lo normal, un fenómeno que actualmente no sólo se observa en Chile.

Por otro lado, desde el mercado apuntan que habría otro factor que podría influir en esta tendencia: los actores que hacen recomendaciones previsionales masivas.

En ese sentido, uno de estos grupos, el lunes de la semana pasada, recomendó que todos los afiliados cambien sus fondos desde el mutifondo E al A, y el viernes pasado este mismo grupo pidió devolver el dinero al multifondo más conservador. ¿Cómo influye esto al mercado cambiario en dólares? El fondo E tiende a concentrar más inversiones en pesos, mientras que el A en dólares.

Con todo, desde el mercado apuestan a que las tasas en dólares seguirán subiendo. De hecho, Alarcón puntualiza que por un tema estacional, ocurre que tanto en septiembre como a fines de noviembre suben estas tasas largas porque muchas empresas comienzan a retirar depósitos, por ejemplo en fondos mutuos, para pagar aguinaldos y bonos, por lo que cae la liquidez al haber más demanda por dinero.

En la práctica, esto implica que a los bancos se les hace más costoso captar fondos en divisa estadounidense, por lo que las operaciones de empresas que requieren financiamiento en dólares, como las exportadoras, se encarece.