Los hombres que se quieren casar en la Franja de Gaza están descubriendo que el matrimonio no sólo es el camino a la felicidad sino que también te puede llevar a la cárcel.

Celebrar una boda en el enclave palestino puede costar cerca de US$10.000. Y la tradición de mantener fuertes vínculos familiares y de hacer fiestas masivas muchas veces hace caso omiso del sentido común financiero.

Ante un desempleo que supera el 50% y lo precario de la economía, muchos novios terminan recurriendo a prestamistas que ofrecen créditos para financiar bodas que van entre los US$2.000 a los US$4.000.

Pero el pago muchas veces se hace imposible. Un portavoz de la policía en Gaza, gobernada por el grupo islamista Hamas, indicó que de los 100.000 casos de incumplimiento de deuda ingresados el año pasado, un 22% estaban vinculados con créditos para bodas.

Eyad al-Zahar, de 24 años, esposo y padre de dos niños, cuenta que desde que pidió uno de esos préstamos se convirtió en "visita frecuente" de la cárcel.

Zahar solía trabajar instalando cerámica pero ahora está desempleado. "Vendí las joyas de mi esposa, mi lavadora de ropa y la caldera", dijo a Reuters, en una habitación que por todo mobiliario tenía una silla.

Salama Al-Ewadi, director de la Farha Society, que da créditos para financiar bodas, comentó que cerca de 20 sociedades como la suya habían debido cerrar por causa de las bajas de tasas de pago.

"Solíamos tener 50 clientes por mes. En 2019 la cifra estuvo entre 15 y 5", contó. Actualmente, su oficina está siguiendo acciones legales contra 120 clientes, y contabiliza otros 600 que están morosos.