El próximo mes vence el mandato del presidente del Banco Central de Perú y el mercado se mantiene atento
Julio Velarde lleva casi 20 años al mando de la institución. Este viernes se referió a la opción de continuar: "Si me lo ofrecen, debería pensarlo, no voy a decir que no ahora ni que sí", sostuvo en una conferencia de prensa.
Eran dos visiones de la economía en disputa. La segunda vuelta presidencial del pasado 7 de junio en Perú enfrentó al izquierdista Roberto Sánchez y a la candidata de centroderecha Keiko Fujimori. El conteo de votos no ha terminado, y por ahora Fujimori se impone por 43 mil sufragios. El mercado del país sigue atento el desenlace, no obstante, también tiene los ojos puestos en el Banco Central.
Julio Velarde (73) fue electo presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) el 7 de septiembre de 2006. Desde entonces, ha sido ratificado por presidentes de distinto signo político: Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021.
Graduado de bachiller en Economía en la Universidad el Pacífico (Perú) y Master of Arts en Economía en la Universidad de Brown, Velarde ha sido reiteradamente considerado como uno de los pilares de la estabilidad económica de Perú, en contraste con las crisis económicas que ha implicado la destitución de varios presidentes. En 10 años, de hecho, 8 personas han ocupado el cargo de mandatario.
Por ello, y ante unas elecciones reñidas que aún no se dan por concluidas, el mercado se mantiene atento a otra fecha clave: el 28 de julio termina el mandato de Velarde al mando del Emisor.
Este viernes, en el marco de una conferencia de prensa, el presidente del Banco Central se refirió a una eventual continuidad en el cargo.
“Antes me inclinaba más a dejar el cargo, quedarme solo un par de meses mientras se transfería. Probablemente con varios candidatos (a sucederlo) no hubiera aceptado quedarme bajo ninguna circunstancia. Pero si me lo ofrecen, debería pensarlo, no voy a decir que no ahora ni que sí, debería pensarlo, vamos a ver”, sostuvo.
No obstante, recordó que la decisión no depende de él, sino que, del próximo gobierno, y subrayó que hasta ahora nadie lo ha contactado.
No fue lo único que dijo. Velarde comentó que el país cuenta con las condiciones para crecer a mayores tasas: “La expectativa de que la situación mejore podría ser interesante”.
La visión del mercado
Un informe enviado por LarrainVial previo a la segunda presidencial, sostenía que “la estabilidad monetaria sigue siendo un poderoso ancla institucional”, y comentó que, un factor que a menudo se pasa por alto, “es el persistente recuerdo público del episodio de hiperinflación de finales de la década de 1980, que sigue imponiendo un alto costo político a cualquier amenaza percibida a la estabilidad de precios”.
En esa línea, recordó que, tras la elección de Castillo en 2021, “a medida que surgía la incertidumbre sobre la posible reelección de Julio Velarde, la fuerte depreciación del sol peruano se convirtió rápidamente en una fuente de presión política que, en última instancia, contribuyó a asegurar su ratificación”.
Por eso argumenta que “si bien Julio Velarde se ha convertido en sinónimo de credibilidad monetaria tras dos décadas como Presidente del Consejo, creemos que el mercado a menudo subestima la solidez institucional que existe bajo su liderazgo”.
Según Mauricio Guzmán, head de estrategia de inversión de SURA Investments, “más que necesitar necesariamente que Julio Velarde se quede, el mercado probablemente vería con buenos ojos una señal clara de continuidad en el BCRP, ya sea mediante su permanencia o a través de un reemplazo técnico y creíble”.
Miguel Leiva, vicepresidente de Research de Credicorp Capital, señala que, si bien el mercado recibiría positivamente una eventual ratificación de Julio Velarde, es necesario recordar que la designación del presidente del BCR es propuesta por el Ejecutivo, pero debe ser ratificada por el Congreso, en el que no existen mayorías absolutas.
“En todo caso, considero que hoy existe un consenso relativamente amplio sobre la importancia de mantener la inflación bajo control y preservar la credibilidad del Banco Central. Además, su independencia está protegida por la Constitución, por lo que cualquier intento de modificarla requeriría mayorías políticas que hoy en día parecen difíciles de alcanzar. Por ello, no considero este tema una fuente de preocupación relevante para el mercado”, agrega.
Según Guzmán, su eventual salida, no implicaría por sí sola un quiebre en la economía peruana, “pero sí pondría a prueba la percepción de autonomía institucional del Banco Central, uno de los principales anclajes de confianza del país. En ese sentido, lo que está en juego no es solo una persona, sino la capacidad de mantener expectativas de inflación ordenadas, estabilidad cambiaria y una conducción monetaria predecible”.
Lo último
Lo más leído
2.
3.
4.
5.
6.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE