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Expectativas de IPC de mayo llegan hasta 0,5% y la inflación anual podría alcanzar su mayor nivel en ocho meses

Dado este escenario, y en un contexto además donde la actividad económica exhibe una mayor debilidad, los expertos afirman que el Banco Central debería mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5% en su próxima reunión de junio.

26 Marzo 2026 Precios Bencinas Foto: Andres Perez Andres Perez

Marzo y abril registraron un repunte en la inflación en Chile. La explicación no es otra que la fuerte alza que tuvieron los valores de los combustibles luego que el gobierno optara a fines de marzo por traspasar el aumento externo producto de la guerra en Medio Oriente, neutralizando la acción del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco).

Con esa modificación, el IPC del tercer mes del año tuvo un incremento de 1%, y el de abril, de 1,3%. A raíz de lo anterior la inflación anual escaló hasta 4%, lo que generó cambios en el escenario base que tenía previsto el Banco Central para las perspectivas inflacionarias.

Para mayo, si bien las proyecciones del mercado financiero apuntan a un menor registro que los meses previos, la medición anual volverá a subir, superando el 4%. De hecho, las previsiones de los economistas apuntan a un rango entre 0,3% y 0,5%. En caso de concretarse la primera de ellas, la inflación anual subirá a 4,1%, mientras que de ser 0,5%, se elevaría a 4,3%. En este último caso, se trataría del mayor registro en 12 meses desde septiembre de 2025.

La cifra definitiva será publicada por el INE el próximo lunes 8 de junio.

Alexis Ramirez Fotografia

En la parte baja de las expectativas se ubica el economista de la Universidad Alberto Hurtado, Carlos García, quien prevé un 0,3%. “Si bien las presiones externas por el lado de los combustibles siguen activas, estas se han moderado paulatinamente en las últimas semanas. Además, cualquier presión residual encuentra una fuerte contención en la evidente debilidad que muestra la actividad económica interna”, comentó.

En su análisis, el experto sostiene que “la evidencia sugiere que los efectos de segunda vuelta —el traspaso de costos a salarios y precios indexados— serán aún débiles en mayo. La desaceleración de la demanda resta espacio a las empresas para traspasar de forma inmediata sus mayores márgenes comerciales a los consumidores”.

Sin embargo, advierte que “estos efectos aparecerán con mayor fuerza durante el segundo semestre, impulsados por el rezago del shock energético y los bienes importados”.

Misma previsión tiene la economista del OCEC-UDP, Valentina Apablaza, quien también espera un 0,3%. “Nuestra proyección para mayo incorpora efectos de segunda vuelta, que probablemente expliquen la mayor parte del aumento de precios anticipado para abril, y que se verían reflejados principalmente en la división de alimentos. Esto, en un contexto donde los combustibles debieran presentar una variación prácticamente nula en términos mensuales, por ende, su incidencia sería marginal en el acumulado, a diferencia de lo ocurrido en los meses previos”.

Por su parte, una variación algo mayor prevé Nathan Pincheira, economista jefe de Fynsa, quien tiene como escenario base un IPC de 0,4%. “No esperamos aún efectos de segunda vuelta, por la temporalidad, pero no descartamos que en mayo empiece a notarse algo”, sostuvo.

En la parte de arriba, Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, tiene como escenario base un 0,5%. “Estos datos reflejarían que los denominados efectos de segunda vuelta debido a la debilidad que ha mostrado la economía, terminarán siendo menos intensos de lo previsto inicialmente, lo cual representa una buena noticia para el Banco Central, ya que la difusión de precios estaría más contenida de lo presupuestado”, planteó.

Tasa en pausa

Este escenario macroeconómico, que combina una debilidad más acentuada de la actividad -Imacec de abril de -1,2%- y una mayor presión inflacionaria, hará que el Banco Central mantenga su Tasa de Política Monetaria (TPM) en la reunión del 16 de junio. Esa es la visión de la mayoría de los economistas consultados, quienes recomiendan que el ente rector siga con el tipo rector en 4,5%.

Para García, “el Banco Central debería adoptar una postura de estricta cautela y mantener congelada la tasa de interés en su próxima reunión. Es muy temprano para pensar en un aumento de la TPM, ya que el rebote inflacionario responde a un shock de oferta por el precio del petróleo que aún puede ser transitorio. Si este no es permanente, el instituto emisor debe esperar, pues subir la tasa desaceleraría aún más el alicaído crecimiento”.

Similar visión entrega Apablaza, quien indicó que “lo más cauto en este escenario es mantener la tasa sin cambios en la próxima reunión de política monetaria, así como en lo que resta del año, toda vez que la inflación debiera converger a la meta por sí sola, en la medida que se vayan disipando los efectos del shock de combustibles”.

Pincheira añadió que “creemos que el Banco Central seguirá con su política de mantener hasta que no haya evidencia manifiesta de que el escenario va hacia un lado u otro en términos de precios”. Mientras que, por el otro lado, Montero señaló que, pese al acotado crecimiento del PIB, bajar la tasa “parece descartado por ahora, dado que la inflación actual del 4,2% aún se encuentra alejada de la meta del 3% establecida por el Banco Central para un horizonte de 24 meses”.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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