Optimismo muestra el empresariado partiendo este 2021 con miras a los resultados de sus empresas. Así lo revela la encuesta de expectativas económicas empresariales realizada por Icare en el marco de Enade, a través de un sondeo online realizado entre el 5 y 14 de enero donde el 34,5% de quienes respondieron fueron gerentes generales; 26,2% dueños, socios o miembros del directorio; 20% gerentes de otras áreas; 10,9% gerentes de finanzas o inversiones; 8,4% gerentes comerciales o de marketing.

De 290 respuestas obtenidas, un 64,4% de los encuestados ve que en términos generales, las perspectivas para sus empresas serán mejores este año, un 32,5% cree que serán similares, y solo un 3,1% ve que serán peores.

Al consultar a los encuestados cómo califican 2020 en términos económicos, el 60,6% asegura que fue malo (41,8%) o muy malo (18,8%), convirtiéndose en la visión más negativa desde 2008. En tanto, el 26,6% dice que fue regular, mientras solo un 9,9% responde “bueno”, y un 2,8% “muy bueno”. Con todo, el 58,1% de los empresarios encuestados proyecta que en 2021 habrá una demanda moderadamente mayor por sus productos, y la mitad dice que los precios de sus productos se mantendrán iguales. Asimismo, el 47% proyecta que el empleo en su empresa se mantendrá igual y un 69,8% asegura que las remuneraciones promedio se mantendrán tal cual. Además, el 48,6% cree que la productividad laboral será moderadamente mayor.

Por otro lado, aunque la gran mayoría no visualiza modificaciones sustanciales en distintas áreas que impactan en los negocios, sí ven más probabilidades que se produzcan cambios sustanciales en política fiscal, tributaria y de regulación.

Mientras que más de la mitad de los encuestados cree que en 2021 se producirán cambios menores en políticas de fiscalización, política monetaria, empleo y capacitación, remuneraciones tanto del sector público como en cuanto al salario mínimo, y en política cambiaria. Y la mayoría estima que no habrá ajustes durante este año en política arancelaria y para-arancelaria, en apertura de la cuenta de capitales, y en privatizaciones.

Adicionalmente, el 46,9% responde que los proyectos de expansión y crecimiento de su empresa están en “estado de pausa”, el 40% contesta que están en activación, y 13% en postergación. ¿Cómo se compara estos resultados con el sondeo realizado en 2019? En esa ocasión, también un 40% decía que estaban en estado de activación, mientras que un 50,8% respondió en pausa, y un 9,5% en postergación.

En opinión del 68,7% de los empresarios sondeados, la tasa de crecimiento anual a la cual debiera aspirar la economía chilena para el período 2020-2022 es que sea superior a 2,5%.

Al ser consultados respecto de cuáles aspectos concentran actualmente la mayor atención de directores y gerencias generales, un 33,6% respondió “competencia, resultados y participación de mercado”; otro 33,6% dijo que “relaciones con el medio social y diferentes stakeholders”; y 32,8% contestó “eficiencia, productividad y competitividad internacional”.