La experiencia en el mundo de la administración de propiedades y el interés por innovar en este rubro fue la motivación que tuvo Benjamín Labra y Nicolás Knockaer para crear la plataforma de arriendo Houm. Todo partió en 2014, cuando ambos socios se conocieron gracias al estar estudiando un magíster relacionado al sector inmobiliario en la Universidad de Columbia, Nueva York. La relación fue creciendo con el tiempo y al término de los estudios en el extranjero, el siguiente paso fue abrir una empresa en Chile.

Pero la startup, que aspira a ser la principal corredora digital de propiedades en la región, en relación a los arriendos de larga estadía, no nació de inmediato. Primero los socios fundaron Antártica Private Equity, donde administran una carpeta inmobiliaria de un valor de cerca de US$100 millones, según Benjamín. Sin embargo, los intereses de los socios también estaban en introducir tecnología al sector inmobiliario de la mano de su experiencia en el rubro y así iniciaron con Houm por el 2018.

El comienzo de la startup fue a la par de la propia empresa, donde Houm era parte de la oficina y crecía con parte del capital que generaba Antártica y otro inversionista ángel, logrando así una inversión de un capital inicial de US$500 mil. Pero con el paso del tiempo la segunda empresa fue tomando fuerza y se fue transformando en el negocio estrella de la sociedad.

La promesa de que gracias a la tecnología el usuario puede visitar una propiedad de forma detallada, agendar una cita y arrendar un lugar para vivir reduciendo el papeleo y la necesidad de figuras como el aval, entusiasmó al mercado. Además, el compromiso de que la persona dueña del lugar recibiría cada mes el pago correspondiente, motivó a que más personas optaran por dejar en manos de la plataforma su administración.

“Es una industria que no ha recibido tecnología en los últimos 30 años y nosotros estamos innovando. Hoy la mitad de las personas que arriendan son millennials y quieren hacer gran parte de los procesos desde sus celulares”, dice el fundador y CEO de la empresa.

De esa forma, la startup logró captar la atención de venture capitals como Fen Ventures, Alerce y Magma Partners, quienes aportaron un capital semilla por US$1,3 millones. Hoy también se encuentran cerrando otra ronda de inversión, por un monto superior al anterior, pero esperan lograr cerrarla para entregar el detalle sobre quiénes son y lo recaudado.

“Nuestros primeros clientes fueron de todos los perfiles y era gente que tenía cerca de una a dos propiedades. Además, no tenían la capacidad de hacer una administración profesional de sus bienes o estaban en manos de corredoras con poca información sobre el estado de la propiedad, o si estaban al día con el pago del arriendo”, recuerda Benjamín.

Si bien destacan todas las herramientas tecnológicas que implementaron en el sector, también resaltan el respaldo en terreno que tienen, gracias los que ellos llaman Houmer. Estos son los encargados de ser quienes muestran las propiedades, de captar todo el registro audiovisual de la propiedad y realizar un catastro de esta. A la fecha, cuentan con cerca de 70 colaboradores que les permite estar mostrando una propiedad cada 15 minutos y reciben su pago cada vez que el departamento o casa es arrendado, explican desde la empresa.

“Estamos uberizando la forma de administrar las propiedades y eso nos permite escalar de manera tan rápida como los hemos hecho el último año”, se jacta Benjamín.

En esa línea, la empresa proyecta una facturación de US$1,2 millones para este año y de US$2 millones para el 2021. Pero a pesar de ello, todavía no registran ganancias dado que dicen estar invirtiendo todo lo facturado.

Houm destaca que cuenta con un seguro en caso de que las personas no paguen el arriendo y previo a eso, por medio de la tecnología, crean un perfil de riesgo de los postulantes.

Salto internacional

Ante los buenos resultados, el siguiente paso para la empresa fue a Bogotá, Colombia. En el país cafetero vieron que existía la misma necesidad de acelerar el proceso para arrendar una propiedad. “Era un paso natural (para este año) y nos acerca a nuestro segundo paso que es México”.

Los socios con su nueva ronda de inversión pretenden llegar a suelo azteca debido al tamaño de ese mercado y porque identifican los mismos problemas que vieron en el comienzo de sus operaciones.

Sin embargo, en Chile solo cubren Santiago y Concepción con la proyección de ir avanzando a ciudades como Viña del Mar, Valparaíso, Temuco y Puerto Montt.

Efecto Covid-19

La crisis sanitaria para la empresa fue un impulso, gracias a que todo lo digital se disparó. Su expedición internacional se adelantó, mantuvieron las cerca de 60 personas que trabajan de forma fija con ellos y recibieron más demanda.

Mientras sobre la capacidad de pago, la empresa dijo que antes y durante la caída económica, las personas comenzaron a renegociar el precio del arriendo y así se evitó que vieran la morosidad crecer. “Estuvo súper controlado”, dice Benjamín.