Sorpresa causó la decisión de Coca-Cola de enajenar el 7,32% que posee en la Serie B de Embotelladora Andina. No solo por el gesto de "salirse" de parte de la compañía (posee otro porcentaje similar en la Serie A), sino por el tiempo acotado en que se llevará a cabo la operación: el libro de órdenes se abrió este martes y se cerrará hoy a las 14.00 horas para adjudicar el viernes las más de 69 millones de acciones que corresponden al porcentaje de participación.

Pero no es el primer paso que ha dado Coca-Cola en esa dirección. En 2011, la firma vendió la participación que tenía en Embonor -la otra embotelladora del sistema Coca-Cola en Chile- a Rentas Libra Holding, mientras que a nivel global, el CEO de The Coca-Cola Company, James Quincey, ya daba luces de lo que vendría para la compañía en cuanto a estrategia.

En una entrevista con Financial Times en mayo de 2017 (a días de asumir el cargo, reemplazando al histórico Muhtar Kent), señaló que "Coca-Cola ha sido y siempre será el corazón y el alma de la compañía, pero la compañía puede ser más grande que eso", agregando que se necesitaba romper con la cultura interna demasiado centrada en la marca del mismo nombre.

Y las últimas acciones han dado cuenta de ello. En agosto de 2018, anunció la adquisición de Costa Coffee, mientras que en Chile, junto a las empresas del sistema, adquirieron la operación de Guallarauco.

"La Compañía Coca-Cola constantemente evalúa la manera más efectiva de usar su capital. Esto incluye cambios ocasionales en nuestras inversiones en embotelladores, desde el re-franquiciamiento, como lo hemos hecho en muchas oportunidades en los últimos años, hasta modificaciones de nuestras inversiones en embotelladores. Nuestra venta de parte de nuestros intereses en Coca-Cola Andina va a permitir a Coca-Cola redireccionar capital, lo que va a beneficiar a Coca-Cola Andina y al sistema Coca-Cola en general", expresó la compañía el martes, tras ser consultada por los alcances de la operación.

¿Quién entra?

La operación abre la puerta a las especulaciones de quiénes podrían entrar a la propiedad de Andina. Guillermo Araya, gerente de Estudios de Renta 4, explicó que las acciones de la Serie B, al no ser "políticas" (elige solo dos directores, mientras que la Serie A elige 12) recibe un 10% más de dividendos, "entonces, para un perfil de una persona que quiere tener una acción más 'dividendera', es una buena inversión".

Aunque tampoco descarta que pudiera ser un negocio más cerrado, "en el sentido que lo avisan un día martes para cerrarlo el jueves, y a lo mejor el comprador ya está cerrado".

De todas maneras, Araya desdramatizó la venta, señalando que "lo que ha hecho Coca-Cola es renunciar a su poder económico y no a su poder político", dado que, al menos hasta ahora, mantiene la participación en la Serie A.

Durante la jornada, la acción de Andina Serie B cerró en $2.525 por título, una caída de 0,98% respecto de la jornada anterior, manteniendo el comportamiento a la baja del martes, donde los papeles cayeron 4,07%.