El coronavirus y sus confinamientos hicieron que en el transcurso de dos meses Estados Unidos pasara de un largo período de pleno empleo a una tasa de desempleo de 14,7% en abril. Aunque se pensó que sería el comienzo de una mayor escalada, desde entonces las cifras han sorprendido positivamente de manera persistente y agosto no fue la excepción: la tasa retorna a un dígito quedando en 8,4%.

Con ese dato se superó con toda comodidad las expectativas del mercado, que apuntaban a 9,8%, algo similar a lo que se observó en el área de la creación de nuevos puestos de trabajo, para lo que se anticipaban 1,34 millones y finalmente se registraron 1,37 millones.

“Rompió el nivel del 10% más rápido y más profundo de lo que se creía posible”, celebró en Twitter el presidente estadounidense, Donald Trump. En tanto, el líder de la Fed, Jerome Powell, aseguró en entrevista con la National Public Radio (NPR) que “el informe de empleo de agosto fue bueno (…) Conseguimos que personas volvieran a trabajar”.

Esos comentarios, que Powell acompañó reiterando la necesidad de tasas bajas por un período extenso, están en línea con lo planteado por diferentes analistas. “El informe de empleo de agosto fue sólido. La economía de EEUU ha recuperado un poco menos de la mitad de los empleos que perdió entre febrero y abril y la tasa de desempleo ha caído a un ritmo sin precedentes”, indica desde Pittsburgh el economista jefe de PNC Financial Services, Gus Faucher.

Por su parte Chirs Rumpkey, economista financiero jefe en MUFG, indicó que “la economía se está recuperando con un fuerte repunte en las ventas minoristas y los nuevos pedidos comerciales y, si bien las ganancias del mercado laboral están en una senda más lenta, las ganancias en puestos de trabajo son innegables”. En base a lo anterior, asegura que “ya no podemos llamar a esto una economía de la Gran Depresión, para cuando la tasa de desempleo escaló hasta 25%”.

En efecto, los aumentos de empleo en agosto fueron de base amplia. En el detalle, el informe elaborado por el Departamento de Trabajo muestra que el sector de servicios creó casi 1 millón de nuevos puestos de trabajo, con aumentos de 249.000 en comercio minorista, 197.000 en servicios profesionales, 174.000 en ocio y hotelería, 147.000 en educación y atención médica y 78.000 en transporte y almacenamiento. En tanto, la industria agregó 43.000, entre los 29.000 en manufactura y 16.000 en construcción, y el gobierno 33.444.