Los subsidios son parte de la esquiva fórmula para disminuir la desigualdad, pero no son suficientes. El plan de gobierno "Levantemos tu Pyme" está entregando subsidios a 7.000 pymes siniestradas y, son una importante ayuda, pero no basta. El promedio de $ 1,9 millones por emprendedor les será útil, pero en tiempos en que la crisis social nos mueve el piso, necesitamos no solo optimizar el gasto fiscal sino hacer más y mejor. Effectuation ofrece una promisoria vía de acción.

Tomando la noción de "pensamiento complejo" del filósofo Edgar Morin, necesitamos interconectar dimensiones de lo real. Lo reductivo o totalizante resulta insuficiente frente a las múltiples demandas ciudadanas. Esta noción se vincula con el pensamiento del Nobel en Economía, Herbert Simon, que plantea que el éxito de las organizaciones y empresas depende de su habilidad para descentralizar su funcionamiento sin perder una identidad común, y en lograr aprendizaje compartido.

En el caso de las pymes, el subsidio debe llegar de manera óptima a las que más lo necesitan, pero eso es solo un primer "salvataje". Instituciones como el Ministerio de Economía deben avanzar en políticas públicas que construyan plataformas de emprendimiento colectivo.

Apoyo a la digitalización, productividad e innovación constituyen ejes de la plataforma en cuestión que permitirá lograr mejores sueldos, activación económica y, lo que todos queremos: una mejor vida. Uso de datos, mejores relaciones con clientes y proveedores, automatización de procesos e inteligencia artificial son algunas de las dimensiones en que debemos acompañar a las pymes porque si no, de nuevo, estaremos dañando a las personas. La productividad está ligada a esta transformación digital y cultural por lo que es imprescindible que las pymes no solo resistan, sino que florezcan.

No necesitamos reinventar la rueda, el Estado y las empresas tienen el conocimiento necesario para avanzar. Debe hacerse a partir de lo local, lo cercano y de manera progresiva entre los stakeholders que se autoseleccionan y asumen el rol de actuar como pioneros. Esto se logra cultivando una cultura de colaboración horizontal que nos aleje del determinismo patriarcal top-down, y al mismo tiempo, facilite la transferencia de habilidades.

¿Cuánto apostar? Proponemos responder desde el concepto de "pérdida aceptable" de effectuation. Se parte con los recursos disponibles, separables de otras actividades, negociables con los demás poderes públicos y reconociendo la restricción de la billetera fiscal. En función de los resultados conseguidos, se aumenta la apuesta, pero bajo un estricto monitoreo de resultados, avances y logros. Esto evitaría el gran mal del Estado: la ceguera frente a la medición de impactos y la falta de evaluación rigurosa. Effectuation requiere contacto directo con las realidades, y eso se logra en terreno, no desde las asépticas oficinas ministeriales.

Effectuation también nos enseña a convertir las contingencias en fuente de recursos, medios y aprendizaje continuo. Necesitamos avanzar lento, pero con constancia para ir redefiniendo los objetivos a cada paso. Imposible predecir lo incierto, pero podemos controlar lo que tenemos a la mano.

No intentemos modelar a la pyme óptima, no existe ni existirá. Sin embargo, sí podemos construir un "corredor efectual" para acompañar sus trayectorias. Cada pyme es un experimento autónomo e interconectado y juntas pueden conformar un ecosistema de emprendimiento, por lo tanto, una gran comunidad de aprendizaje. Este es el comienzo de un gran cambio.