La recuperación económica post pandemia de China ha mostrado más dinamismo del que se anticipaba. Así lo reflejan varios datos correspondientes a julio y agosto, los cuales siguen a un alza del PIB de 3,2% en el segundo trimestre, que superó las expectativas y están animando a mejorar las perspectivas del gigante asiático en el año del coronavirus.

Ese es el caso de HSBC que en un reporte difundido este viernes entre sus clientes decidió elevar desde 1,7% a 2,4% su proyección para 2020. “Es probable que el consumo privado continúe rezagado, pero el crecimiento de la inversión en infraestructura parece que se acelerará aún más en los próximos trimestres en medio del continuo apoyo financiero de los gobiernos central y local. Combinado con fuertes ventas e inversiones inmobiliarias, esto probablemente impulsará la demanda de industrias y creará más trabajos de construcción en el segundo semestre”, argumenta el banco británico.

Beijing está decidido a que China retome sólidamente la ruta de crecimiento, por lo que se anticipa que se mantenga el soporte fiscal y monetario para una recuperación generalizada. “Parece que la emisión de bonos del gobierno central y local alcanzará 4 billones de yuanes (US$ 582.623 millones) en el resto del año para respaldar la inversión pública. También esperamos una reducción de 1 billón de yuanes (US$145.655 millones) en impuestos corporativos en el segundo semestre”, agregan en HSBC, donde apuestan a que el soporte va independiente del repunte que ya se evidencia en el país.

De hecho, una encuesta mensual que aplica Standard Chartered a 500 pequeñas empresas chinas mostró en agosto que sus condiciones están mejorando. “Esto sugiere que el rebote en forma de V posterior al Covid puede estar acercándose a su límite, con un crecimiento acercándose a su nivel potencial”, indicaron en la publicación de los resultados.

En un informe previo, la entidad -que pronostica un crecimiento de 2,5% para este año- aseguró que la actividad industrial china ya está en niveles prepandémicos, mientras que el sector de servicios está solo 10% bajo ese nivel. “Esperamos un estímulo crediticio creciente y políticas específicas para impulsar más el gasto y el consumo en infraestructura”, indican Standard Chartered, en una línea similar a la presentada por HSBC. Ambos estiman un crecimiento de 7,5% para 2021.