El mea culpa de Claudio Hetz: “Fallé en mi rol como académico” pero “se demostró que no existía fraude, ningún artículo ha sido retractado”

Tras seis meses de investigación, la comisión de la U. de Chile que analizó los supuestos fraudes de los que fue acusado, lo eximió de culpa, aunque le reprochó algunas conductas. En su primera entrevista, reconoce errores, desprolijidad, pero descarta cualquier intencionalidad. “Fue humillante”, dice.




El 13 de enero de este año, el científico chileno Claudio Hetz, director del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI), fue acusado de supuestas irregularidades en algunos estudios publicados en los que participó como autor o co-autor.

La denuncia fue realizada por el sitio web For Better Science, un espacio a cargo de un excientífico alemán, Leonid Schneider que ahora dedica su tiempo a denunciar posibles fraudes e inconsistencias en investigaciones. Hetz, era acusado de presentar fotografías alteradas.

Cinco días más tarde, el doctor Manuel Kukuljan, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile anunciaba la constitución de un grupo de trabajo experto (con académicos e investigadores internos y externos) para recabar y evaluar los antecedentes “de manera transparente e imparcial”. Hoy se conoció el resultado de esta investigación: “no se detectaron acciones constitutivas de fraude científico”.

El aludido investigador Claudio Hetz, conversó con Qué Pasa sobre la situación que vivió, en la primera entrevista que da tras las acusaciones. Reconoce que cometió errores pero aclara que nunca fueron intencionales y no existió fraude. Con una mirada positiva, dice que la experiencia le sirvió a él y a su equipo para tener nuevas herramientas de control que impidan que errores de este tipo se vuelvan a repetir. “No tuvimos que retractarnos, pero sí enviar correcciones a las revistas en las que habíamos publicado y éstos fueron aceptados”, dice. Hubo negligencia y falta de prolijidad y advierte que ya tiene camino avanzado para que no vuelvan a ocurrir.

- ¿Es este el peor momento de su carrera? No debe ser fácil que lo acusen de fraude científico

Para mi fue muy duro porque finalmente estaba en cuestión mi honra y en ciencia la honestidad lo es todo, nosotros nos basamos en la confianza.

- ¿Qué comentarios recibió de parte de la comunidad cientifíca? ¿Se sintió apoyado o más bien lo dejaron solo?

Obviamente la gente que conoce la calidad de nuestro trabajo, nuestros colaboradores, nos han apoyado fuertemente. En este tiempo, he interactuado con muchos científicos en Chile y afuera para que nos ayuden al proceso de mejorar nuestros estándares de calidad. Tengo colegas a los que les ha pasado lo mismo, que también han sido atacados y me han hecho recomendaciones, relatado sus propias experiencias y a través de ello, aprender y enmendar las fallas. A nivel nacional fue bastante duro porque fue un evento muy mediático, con fuerte actividad en redes sociales donde se enjuicia antes de tener evidencia, por eso para mi fue muy importante el trabajo que hizo la Universidad de Chile en generar una comisión autónoma, ad hoc, sin conflictos de interés, donde además participaron investigadores internacionales.

Claudio Hetz

Del sitio que hizo la denuncia, Hetz dice que había escuchado de él por otros colegas en Estados Unidos, porque se ha dedicado a atacar a personas muy importantes en el ámbito de la ciencia, incluso a científicos que han obtenido el Premio Nobel. A su juicio, se trata de una plataforma que busca hacer sátira de la ciencia, por el tipo de comunicación y lenguaje que utiliza. En ningún caso es periodismo científico. De la nota que hablaba de su trabajo supo por las redes sociales y porque colegas de su laboratorio le avisaron. “Cuando lo leí, fue una sensación de rabia e injusticia. Se generaba un relato muy malicioso, mostraba una intencionalidad en los errores”. Hoy prefiere no referirse ni al sitio ni al autor. Simplemente no lo considera válido en el ejercicio cuestionador que dice hacer de la ciencia. Para eso -dice Hetz- hay protocolos establecidos y las denuncias en forma anónimas importante ocupar mecanismos institucionales y formales que existen en las revistas y no utilizar la ofensa y desprestigio.

Del apoyo del internacional, el investigador destaca el apoyo recibido. “El consenso es que estos sitios no tienen validez, se considera farándula. De hecho recientemente abrí un laboratorio en Estados Unidos en el Buck Institute. en California. Personalmente les mostré este problema y la actitud fue la misma, lo clave es hacerse cargo de los errores cuando existiesen, mejorar los estándares y ser transparente, recomendación que he seguido activamente”.

- ¿Las dudas y cuestionamiento alcanzaron a tocar el trabajo que realiza el BNI?

Esto es una crítica al trabajo de mi grupo de investigación, de mi laboratorio. Por lo mismo, yo he asumido la responsabilidad como director de mi laboratorio y como académico de la Universidad de Chile. Obviamente, nos afecta a todos como comunidad porque soy la cara visible de este instituto, pero en ningún momento se cuestionó la investigación que se realiza en otros laboratorios del BNI.

Correcciones

- ¿Que ha hecho en este tiempo? ¿Ha seguido investigando?

Apenas recibimos estas denuncias, tomamos estos cuestionamientos con la máxima seriedad para esclarecer los hechos. Por más de dos meses trabajamos con todo el equipo para poder identificar los datos primarios detrás de los papers y generar respuestas contundentes y contactamos a todas las revistas antes que se generara la comisión autónoma a finales de marzo. Nosotros tratamos de contribuir al proceso y adelantarnos mediante la confrontación y la conversación directa con las editoriales involucradas. Fue un ejercicio bastante positivo. En algunos casos tuvimos que realizar correcciones, en otros casos, desestimaron las críticas y no fue necesario, pero lo más importante es que no hubo cuestionamiento a nuestra ciencia y a través del uso de los mecanismos formales que tienen las revistas científicas para analizar este tipo de situaciones. Yo creo que lo central es que se demostró que no existía fraude, ningún artículo ha sido retractado y finalmente pudimos cerrar ese capítulo con las editoriales en forma exitosa.

Tras ese verano sin descanso, con enero, febrero y marzo buscando las respuestas a cada crítica, el equipo de Hetz ha seguido trabajando y “arduamente”, dice. “Recién nos han aceptado dos artículos en revistas prestigiosas, nos hemos ganado proyectos internacionales, nuestras relaciones internacionales han seguido su curso y hemos tenido harto apoyo en ese sentido”, dice el director del BNI.

- El comité de expertos de la Universidad de Chile lo exculpó de haber realizado fraude científico y validó sus estudios, ¿eso lo alivió? ¿Se siente exculpado?

Para mi esa es la conclusión fundamental, porque finalmente el análisis de la comisión muestras que nuestra ciencia no está en cuestión y apoya la credibilidad de nuestros estudios, refutando las acusaciones graves que me imputaron.

El problema ahora es por qué sucedieron esos errores. Ahí concuerdo con la evaluación de la comisión de ética: en alguna forma fallé en mi rol como académico en el sentido que no tuve la capacidad como persona individual y como equipo de reconocer estas fallas antes de la publicación. Y eso puede ser desprolijidad, negligencia, pero no hubo una intencionalidad de parte nuestra. El desafío es este momento es mejorar las buenas prácticas y evitar que esto vuelva a suceder en el futuro.

Desprolijidad pero no intención

- En el informe, este mismo comité concluye que incurrió en conductas que se califican de faltas a la integridad del proceso científico ¿Cuáles son estos comportamientos que le cuestiona el comité?

Depende del caso. En general el problema fue mayor control, porque a pesar de que revisamos los artículos decenas de veces, en ellos participan entre 8 y 12 coatuores, y todos revisan y no nos dimos cuenta de los errores. Otro tipo de falla es haber procesado resultado y no haber indicado qué se hizo exactamente en la leyenda de esa figura. Eso genera dudas y uno debiera explicarlo bien, es una desprolijidad, pero no es intencional. Si lo hubiéramos detectado, lo habríamos arreglado.

- ¿Adulteró las imágenes en sus estudios científicos como fue acusado por el sitio?

Lo que sucedió por ejemplo, es procesamiento no indicado en las leyendas. Nosotros trabajamos como muchas fotos, imágenes que se toman en los microscopios de las células y a veces, para mejorar la presentación de esos datos, estas imágenes se manipulan, se agrega color, por ejemplo. Lo que se critica es no haberlo indicado. Pero todos estos problemas fueron conversados con las revistas y logramos hacer correcciones cuando fue necesario y por el lado de las revistas, no se consideró que fuera grave como para retractar algún estudio. Lo más importante es que este tipo de fallas no alteraron la conclusión de los estudios.

- Usted debió enviar varias correcciones a diversas revistas de renombre como PlosOne. ¿Estas correcciones podrían afectar su reputación futura?

Yo creo que no, el tipo de errores son pequeños en artículos que son complejos y densos en dato, pero no son fundamentales para las conclusiones del estudio.

- Uno de los estudios cuestionados en el artículo, es coautor el actual ministro de Ciencia, Andrés Couve, ¿pudo hablar con él, durante este tiempo?

Yo asumí mi responsabilidad en forma individual. Lo que hice fue comunicarle al ministro que esto iba a ser enmendado y corregido y esa fue una de las primeras correcciones que realizamos con las revistas que fue favorable y publicada hace un par de meses. Se le preguntaba al ministro por el uso de Photoshop para alterar resultados, pero acá básicamente fue un error de edición muy simple.

- ¿Qué cambios deberá realizar ahora al momento de investigar y publicar? ¿Cómo cambia el procedimiento?

Hace varios años impulsé iniciativas para mejorar las buenas prácticas en mi laboratorio. Yo considero personalmente que tenemos estándares súpero altos de trabajo, eso se refleja en cómo utilizamos nuestros cuadernos de laboratorio, las bitácoras, reviso esos cuadernos una vez y generamos también una política de almacenamiento de datos. Valoro mucho el apoyo de la Facultad con una de las medidas que ofrecieron y que consiste en crear una instancia independiente de mi laboratorio que revisará que todos los datos sean concordantes antes del envío de una publicación científica antes de publicar. Muchas instituciones en el mundo hacen esto, porque todo el tiempo está ocurriendo que se descubren errores después de publicar. Nos ayudará a mejorar en el futuro. Estamos tomando medidas adicionales para aumentar el control de calidad, mejorar el entrenamiento de nuestros estudiantes, con más instancias de discusión y de educación científica en términos de buenas prácticas.

- ¿Cree que hizo algo mal en estos años? ¿Algo de lo que se arrepienta?

Hago un mea culpa en el sentido que fallamos no solo como individuo sino como grupo en poder detectar este tipo de errores y ha sido súper frustrante para nosotros. Porque cuando surgieron estas denuncias no entendíamos cómo se nos pasaron estas cosas. Fue bastante humillante. Como científicos sabemos que la excelencia es lo primero. Buscamos la perfección pero a pesar de las buenas intenciones y de buscar ser lo más prolijo posible, fallamos en este proceso.

- ¿Tienen relación estos errores con el apuro y la presión que tienen los científicos por publicar papers en las revistas?

Se piensa que para todos es así. Pero para nosotros es lo contrario. No es a granel, es de calidad, y las revistas donde publicamos son de máxima exigencia. Preferimos demorarnos más y publicar en una journal de alto impacto. Nuestras investigaciones tienen en promedio 5 a 8 años de trabajo.

Conocido el resultado del comité ad hoc, Hetz dice que ha tenido conversaciones con algunos colegas investigadores y también con la Presidenta de la Academia Chilena de Ciencias, doctora Cecilia Hidalgo. “Con todas las personas que he hablado destacan lo mismo, que no existe fraude científico, la denuncia de fondo fue refutada. La productividad de mi laboratorio no está en cuestión y las conclusiones de los estudios no han sido alteradas por estos errores. Lo importante es mostrar que hemos sido proactivo y solucionamos cada cuestionamiento con las revistas”, concluye.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.