Revista Que Pasa

Especial Minería: Goles son amores

La sirena que la barra de Cobreloa hacía sonar en el estadio de Calama, emulando el llamado a los trabajadores de Chuquicamata para el cambio de turno, forma parte del folclor del fútbol chileno. Es imposible entender su historia o la de Cobresal u O'Higgins sin conocer su lazo con la minería. Y aunque la irrupción de las sociedades anónimas ha cambiado las formas, la identificación sigue intacta.<br><br>

En el fútbol abundan las supersticiones. A comienzos de los 80, el plantel de Cobreloa, que bajo la tutela del entrenador Vicente Cantatore disputó de forma consecutiva dos finales de la Copa Libertadores de América, tenía la costumbre de saludar a la chimenea de Chuquicamata cada vez que el avión daba el giro antes de iniciar su descenso hacia la losa del aeropuerto El Loa. "No te mueras nunca, Codelco", gritaban los jugadores naranja con los cinturones de seguridad bien abrochados.

El uruguayo Jorge Luis Siviero, centrodelantero del histórico equipo, reconoce que la cábala tenía un doble sentido: deportivo y económico. La invocación quería perpetuar la racha de triunfos a nivel local e internacional y, a la vez, agradecer la existencia de la actividad minera. Sólo la explotación del cobre podía sostener sueldos que superaban los ingresos de los jugadores de los clubes grandes de Santiago. "Nos reíamos mucho con la cábala. Codelco fue el pionero, en aquellos tiempos, en establecer el fútbol-empresa", dice Siviero. No se puede entender la vida de Cobreloa, Cobresal y O'Higgins sin la minería. En el caso del equipo de Rancagua, la relación se remonta a la compañía Braden Copper, antes de que Codelco quedara como dueña de El Teniente. La firma estadounidense incluso levantó el estadio donde hasta hoy juega el equipo celeste. El terremoto de 1960 puso en jaque la organización del Mundial de Fútbol de 1962. El presidente Jorge Alessandri, a quien nunca le interesó demasiado el fútbol, tenía motivos de sobra para priorizar las obras de reconstrucción por sobre el evento de la FIFA. Braden Copper, tal como otros privados, intervino a tiempo y contribuyó con el estadio rancagüino en la "fiesta universal" de la que cantaron Los Ramblers.

"O'Higgins, Cobresal y Cobreloa son clubes que tienen un origen minero. En sus raíces está la identidad con el mineral de El Teniente, El Salvador y Chuquicamata, respectivamente. Si bien cada uno tiene su propia formación, en sus inicios y antes de desempeñarse en primera división, los jugadores de estos equipos eran trabajadores o familiares de trabajadores de las mineras", explica Jorge Sanhueza, gerente de Medio Ambiente y Comunidades de Codelco.


EL BOOM

La relación entre Codelco y estos clubes se potenció a comienzos de los 80. En el caso de Cobreloa, la empresa estatal descontaba por planilla el aporte de cada minero de Chuquicamata al equipo y, por su parte, duplicaba ese monto recaudado para así robustecer la asignación final. La leyenda dice que el pase del defensa central Mario Soto, a quien reclutaron desde el Palmeiras de Brasil por una cifra millonaria, se pagó con un día de sueldo de los trabajadores. "No importaba si eran de Colo Colo o de la Universidad de Chile, todos se ponían con el club. Por eso, la hinchada de Cobreloa es tan exigente. Está en su ADN", explica Siviero.

Por esos tiempos también se aseguraba que la productividad del yacimiento subía cada vez que el equipo ganaba. "Nosotros sentíamos que no podíamos defraudar a los trabajadores, que a veces operaban de forma tan precaria, y que además hacían que existiera este club de forma profesional al entregar mensualmente parte de su sueldo a la institución", recuerda Cantatore.

Cobresal y O'Higgins también participaron, con menos suerte, en la Copa Libertadores. La Confederación Sudamericana de Fútbol exigió que se ampliara la capacidad del Estadio El Cobre de El Salvador a 20 mil personas, sin importar que la población de todo el campamento minero apenas llegara a la mitad. Cosas del fútbol. Literalmente.

Para Luis Urrutia O'Nell, Premio Nacional de Periodismo Deportivo en 2008, la activa participación de Codelco en el fútbol en esos años también tiene una explicación política."Este involucramiento de Codelco corresponde a la política de ese momento. A través de organismos estatales, siempre hay una inversión destinada a tapar otras cosas. En el caso de Chile, hay hitos que no resisten comparación, como el apoyo a la selección de Santibáñez para 1982, Martín Vargas y Eliseo Salazar. Lo de Codelco está en ese marco. Disponía de tres millones de dólares anuales, una barbaridad en esa época, para Cobreloa, Cobresal y O'Higgins, especialmente para Cobreloa, ligada a una zona minera de izquierda donde se necesitaba un elemento distractivo y aglutinante", plantea Urrutia.

En Calama, se dice que Cobreloa no tuvo infancia porque nació grande. Tempranamente formalizó a fuego una rivalidad con Colo Colo. Hasta hoy, es el único club que tiene un registro favorable ante el cuadro popular. En los 80, salvo por un par de títulos de Universidad Católica, se repartieron entre ambos equipos las coronas de esa década. Según Urrutia, la dirigencia colocolina reaccionó ante esta amenaza deportiva apuntando directamente al financiamiento.

"Peter Dragicevic, presidente de Colo Colo, fue el primero en reclamar que el Estado destinaba millones de dólares a clubes que competían con otros que debían rascarse con sus propias uñas. El reclamo se hizo fuerte en 1987. A la larga contribuyó a que disminuyera el aporte de Codelco, porque era una crítica que tenía asidero", asegura el periodista.


EL ARRIBO DE LAS S.A.

Con la puesta en marcha de la Ley Nº 20.019 de Sociedades Anónimas Deportivas, en 2006, el fútbol chileno vivió una revolución, que también modificó la relación de la minería con los clubes. Codelco tuvo que retirarse de la gestión.

"Ya no existe participación de Codelco en Cobreloa. Antiguamente, el tesorero era designado por la empresa, posteriormente se pasó a que fuese sólo una revisión o auditoría, y hoy no hay participación alguna. Sin embargo, en la actualidad, ambos tesoreros son trabajadores de Codelco, quienes han sido elegidos por los socios en forma democrática y el directorio ha decidido que ellos son los más capacitados para la función", cuenta Mario Herrera, actual presidente de Cobreloa.

Herrera agrega que Cobreloa es un prestador de servicios de Codelco y mantienen un convenio con la División Chuquicamata para desarrollar actividades comunitarias y sociales ligadas al deporte en la provincia de El Loa. "Con el tiempo, los clubes se han ido profesionalizando, tanto en sus directivos como en su gestión y soporte económico", dice Jorge Sanhueza, de Codelco.

Aunque en el ambiente futbolístico se asegura que esa empresa todavía sigue entregando un aporte monetario significativo, al menos a Cobreloa y Cobresal, no existen cifras oficiales. En paralelo, la minería privada se ha ido incorporando como sponsor en otros clubes, siguiendo el camino del retail y las compañías de consumo y servicios. Es el caso de Collahuasi, que auspicia a Deportes Iquique desde 2005, cuando el equipo participaba en la tercera división, y este año pasó a disputar la Copa Libertadores. Además del logo en la camiseta, el convenio incluye la publicidad en la orilla de la cancha del Estadio Tierra de Campeones.

Luciano Malhue, gerente de Relaciones con la Comunidad de Collahuasi, recuerda que la vinculación surgió por inquietud de los mismos trabajadores y ejecutivos. "Existía el deseo de apoyar al club y eso se tradujo en las primeras conversaciones. Estamos muy conformes con este auspicio, porque existe una identificación transversal de los iquiqueños con el club. Por eso tiene una asistencia promedio sobre las 6 mil personas, siendo el quinto equipo con más público del país", afirma.

El Club de Deportes Antofagasta (CDA) tiene a BHP Billiton y Barrick como auspiciadores. Osciel Guzmán, presidente del CDA, admite que el aporte de ambas suma $ 60 millones anuales, lo que representa un 3% de sus ingresos. "Para nosotros, la minería es un cliente más. Aquí nunca ha tenido la importancia como en los equipos vinculados a Codelco. Si una empresa de servicios ofrece más, no tenemos problemas en cambiar, porque no estamos casados de por vida", reconoce Guzmán. Con menos aliento financiero de la minería que antes, los goles siguen sonando a la distancia.

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.

Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE