El Barcelona mantiene la fe gracias a Vidal

Vidal se abraza con Messi.

El club culé vence 0-1 al Valladolid con tanto del chileno, que alcanza su temporada de liga más anotadora en seis años. El equipo de Setién queda a un punto del Real Madrid.




Después del confinamiento, Quique Setién le ha otorgado mucha confianza a Arturo Vidal. Eso explica, en parte, que el seleccionado nacional haya sido titular en seis de los últimos siete partidos del Barcelona. Y si a eso se le agrega el factor goles, la participación del Rey se transforma en clave. Vidal convirtió el único tanto en la victoria culé sobre el Valladolid, para mantener la ilusión de ser el campeón de la liga española.

El chileno volvió a estar en el once titular luego de comenzar en la banda en el derby catalán ante el Espanyol. No obstante, la principal modificación de Setién fue un cambio de dibujo que le dio otra cara al Barça. Fue un 3-5-2 con alta presencia de los laterales en faceta ofensiva, con Sergi Roberto de central por la derecha y la dupla Messi-Griezmann en ataque (Suárez, al banco). Vidal fue el interior derecho, acompañando a Busquets y al joven Riqui Puig en el medio. Su posición le permitía al chileno romper desde el medio hacia el área rival para apoyar la ofensiva y aparecer como potencial rematador.

Era una opción válida para la visita porque el Valladolid esperaba en su campo para contragolpear. Precisamente, la apertura de la cuenta sucedió con la irrupción de Vidal. En los 15′, el ex Juventus aparece de cara a portería, tras asistencia de Messi, y saca un remate cruzado al segundo palo para batir a Masip. Es el octavo tanto del chileno en La Liga 19-20, un registro no menor para un mediocampista.

Para darle más relevancia al gol, Vidal concreta su temporada de liga más anotadora en seis años. En la Serie A 2013-2014 llegó a 11 aciertos con la Juventus. O visto desde otra perspectiva: es su tercera temporada de liga más goleadora en Europa, detrás de los 11 en 2013-2014 y los 10 que anotó en la 2012-2013 (con la Juve) y 2010-2011 (en el Bayer Leverkusen).

Mientras el Barça seguía con el control del juego, los de Pucela aguardaban por salir rápido. La visita pudo haber ampliado la diferencia antes del descanso, pero no fueron eficaces en la definición. En pos de aquello, para el complemento entró Suárez por un opaco Griezmann, quien no se halló en la cancha con el nuevo dibujo.

Durante el complemento, el Barcelona pasó a un 4-4-2 con Vidal abierto por la derecha y Sergi Roberto, quien fue central en el primer tiempo, de volante por la izquierda. Quizás esa transición fue para poder atacar mejor y tener más orden. No obstante, no generaron ocasiones claras de gol. Más bien, su juego se puso más lento.

Como si se tratara de un experimento, Setién siguió ensayando fórmulas en medio de un partido trascendental. En los 73′, Junior Firpo entra por Busquets y volvieron al 3-5-2, con Vidal de interior, al lado de Rakitic y el multiuso Sergi Roberto. Mucho movimiento en busca de matices para un juego que se fue desinflando con el paso de los minutos. Tanto que terminaron sufriendo con la presión del futuro elenco de Fabián Orellana. A puros centros, el Barça vio pasar el balón amenazantemente. Pero Ter Stegen tenía todo controlado.

Con la victoria, el Barcelona suma 79 puntos y queda a uno del Real Madrid, que tiene tres partidos más por jugar. Este lunes, los merengues visitan al Granada.

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