¿Pasará con Cristiano Ronaldo? Luis Pedro Figueroa desclasifica el día en que Roja se peleó la camiseta de Ronaldinho
El 27 de marzo de 2007, en Suecia, se produjo una controvertida escena: el choque de dos jugadores de la Roja por la casaquilla del entonces astro del Barcelona, después de una goleada ante el Scratch. Luis Pedro Figueroa, su protagonista, aclara
Este sábado, la Roja volverá a enfrentarse a una estrella mundial. En Oeiras, el equipo de Nicolás Córdova se medirá con Portugal, que en sus filas cuenta con Cristiano Ronaldo. La presentación del atacante, a estas alturas, es virtualmente innecesaria. El delantero ha marcado una época. Su disputa con Lionel Messi por el cetro de mejor futbolista del mundo sigue alimentando encendidos debates. La estadística cede terreno ante la subjetividad de quienes se muestran en favor de uno u otro.
Lucas Cepeda ya pasó el aviso: sueña con quedarse con la camiseta del Bicho. “Ojalá pueda hacer un buen partido para cambiar camiseta con él y tener un recuerdo, creo que será su último Mundial, últimos partidos. Pero hay que enfocarse en un buen resultado”, admitió el delantero del Elche a Kenotrotamundos. “La verdad es que motiva mucho enfrentarlo, es el sueño de todos. Mirarlo, interactuar alguna palabra. Pero estamos en ámbito de trabajo, hay que enfrentarlo de igual a igual, con respeto por su carrera”, precisó.
La admiración del porteño es antigua. “A Cristiano uno lo veía desde chico. Hace ocho o diez años, me despertaba a verlo cuando empezaba la Premier League. Verlo ahí era increíble. Es un sueño enfrentarlo, estar al lado de él”, admite.
¿Pasará con Cristiano Ronaldo? Luis Pedro Figueroa desclasifica el día en que Roja se peleó la camiseta de Ronaldinho
El cuadro ya se dio antes, aunque con otra figura consular. El 27 de marzo de 2007, la Roja cayó por 4-0 ante Brasil, en Suecia. La escuadra nacional, que dirigía Nelson Acosta, estaba en plena preparación para un torneo que terminó transformándose en el máximo escándalo que ha vivido la Selección después del que se produjo en el Maracaná, el 3 de septiembre de 1989: la Copa América que se jugó en Venezuela. Para el fútbol chileno, el certamen pasaría a la historia con un particular rótulo: el Puerto Ordazo.
El Scratch, como indica su historia, era un combinado de estrellas. Figuras como Kaká y Robinho flanqueaban a quien se robaba las miradas del mundo entero por un talento incomparable acompañado de un carisma que también resultaba inigualable: Ronaldinho. Por esos días, el astro estaba viviendo su última etapa en el Barcelona, el club que terminó transformándolo en una verdadera celebridad.
El duelo tuvo otra particularidad: la Roja jugó con una camiseta genérica, producto de diferencias entre la ANFP y Brooks, que actuaba como sponsor técnico en el momento. Con el tiempo, esa casaquilla se convertiría en objeto de culto. Ese día, en Europa, se transformaría en parte de una singular controversia.
La escuadra de Dunga tardó poco, literalmente, en pasar la máquina. Dinho, de penal, y Kaká marcarían los dos primeros goles del duelo, en los 15′ y en los 30′. En el segundo lapso, R10 volvería a hacer de las suyas, esta vez mediante un tiro libre, en los 49′. Diez minutos después, Juan cerró el marcador.
El sprint por la camiseta
El cierre del partido estuvo marcado por una peculiaridad: la carrera entre Luis Pedro Figueroa y Jorge Vargas por llegar a quedarse con la camiseta del gaúcho. El penquista ganó la particular disputa, que tardaría poco en desatar una polémica que el excarrilero de Universidad de Concepción, la U y Colo Colo no olvida. “Fue muy simple. Fue por una falta que me hace y me ofrece disculpas. Le respondí ‘ya, pero me das tu camiseta’. Quedó ahí, como parte del juego. Después, al final, se mete el hincha a la cancha y me acerco. La polémica fue porque llegó Potencia a lo mismo y nos juntamos, pero todos cambiaron camiseta con los jugadores brasileños. Y tampoco era que nos estuviéramos peleando”, repasa.
Figueroa recuerda el duro trato que recibió. “Me reventaron. Eso fue lo que buscaron. Uno entiende que una derrota moleste, pero Chile-Brasil nunca ha sido clásico ni mucho menos. Intercambiar camisetas es algo normal”, puntualiza. No fue el único que enfrentó cuestionamientos. “El otro que tuvo problemas fue Nelson Tapia, que había sido compañero de Robinho.
El carrilero insiste en que la situación se sobredimensionó. “Si después la cambiaba con otro, daba lo mismo. Tengo una de Rivaldo, de un partido con la U de Conce. En Brasil también cambié varias camisetas”, reluce.
La casaquilla tuvo, después, un destino loable. “Se la entregué a la familia de Fabián Guevara, cuyo hijo padecía fibrosis quística. Se hizo una subasta. No sé quien se la habrá adjudicado”, sostiene. La puja llegó a los $ 25 millones.
Buscando talentos
El vínculo entre Figueroa y Brasil se mantuvo con el tiempo. Entre 2009 y 2010, el volante defendió al Palmeiras, donde disputó 26 partidos y marcó un gol. El lazo perdura en la actualidad. El penquista administra una franquicia del Verdao en Machalí, en la que cuenta con 165 alumnos.
El trabajo responde a lineamientos que bajan directamente desde el club paulista. “Nos piden planificaciones semanales, que las envía Roberto González. Gonzalo Barriga también trabaja con nosotros. La academia es formativa, pero tenemos un grupo de proyección. Hace tres meses, Palmeiras vino a evaluar a los profesores, en el sentido de que todo estuviera apegado a la metodología que desarrolla el club”, explica. Hay otro resultado tangible: siete de sus alumnos fueron seleccionados para representar al club en un torneo que se disputará en España.
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