El Deportivo

Rui Pinto, el hacker que destapó las infracciones del Manchester City: “Corro serio riesgo de un intento de asesinato”

El portugués, creador de Football Leaks, aseguró que se mudará a un lugar desconocido tras recibir amenazas de muerte. También se ofreció a colaborar con las autoridades británicas a cambio de protección.

Rui Pinto reveló haber sufrido amenazas de muerte.

Rui Pinto se transformó en un nombre reconocido en el mundo del fútbol al destapar diversos escándalos desde su modesto departamento en Budapest. Ahora, el portugués de 27 años, fundador de Football Leaks, anunció que se trasladará a un lugar desconocido porque su vida corre peligro.

A través de su plataforma, el hacker filtró más de 70 millones de documentos internos, contratos confidenciales, acuerdos de patrocinio y cadenas de correos electrónicos pirateados a los clubes más poderosos del planeta. Esto daría paso a una serie de investigaciones, como la del Manchester City, que fue declarado culpable de 114 de 115 cargos por irregularidades financieras e incumplimiento al Fair Play Financiero de la Premier League.

En ese sentido, Pinto realizó un pedido de auxilio luego de que las autoridades de Portugal decidieran ponerle fin a su participación en el programa de protección de testigos y, por ende, a su protección policial. La medida será efectiva desde el próximo 10 de octubre.

Es por ello que el hacker anunció que abandonará Portugal y se trasladará a un lugar secreto. De hecho, asegura haber recibido amenazas de muerte, además de que sus abogados revelaron que sufrió una agresión en Lisboa, en abril pasado.

The Guardian también reveló que Pinto aseguró estar dispuesto a colaborar con las autoridades del Reino Unido a cambio de protección debido a las recurrentes amenazas que ha sufrido.

Pinto teme por su vida

Rui Pinto publicó una carta en sus redes sociales para exponer su situación: “El miércoles, apenas unas horas después del veredicto que confirmó oficialmente la culpabilidad del Manchester City, la Comisión responsable del programa de protección de testigos de Portugal me informó de su decisión de dar por terminada mi participación en el programa y retirar mi protección policial, colocando así, a sabiendas, mi vida en una situación de peligro mortal”, comienza el escrito.

“Dadas estas circunstancias, no tengo más alternativa que trasladarme, en los próximos días, a un lugar no revelado durante un período de tiempo indefinido, debido a las múltiples amenazas de muerte que he recibido y al serio riesgo de un intento de asesinato en mi contra”, añade.

“Por esta razón, acabo de crear una campaña en GoFundMe y pido el apoyo de todos para ayudarme a sobrevivir a esta grave situación creada por el Estado portugués, que, como ya he declarado, ha decidido a sabiendas poner en riesgo mi vida. Me gustaría aprovechar esta oportunidad para extender un agradecimiento especial a todos los que continúan apoyando Football Leaks, y puedo dar a todos una garantía: ¡la lucha continuará sin duda!“, sentenció.

Tras la filtración masiva en Football Leaks, en 2015, Pinto siempre se ha definido como un denunciante protegido por el interés público (whistleblower). No obstante, ha enfrentado diversos problemas con la justicia europea.

Fue detenido en 2019 y posteriormente extraditado a Portugal bajo acusaciones de acceso ilegítimo y extorsión. Finalmente, en 2023, fue condenado a cuatro años de prisión de pena suspendida. Durante ese mismo año, en Francia también recibió una condena de seis meses de prisión sus pendida por acceder ilegalmente a correos electrónicos del PSG, otro de los clubes que se han visto salpicados por sus filtraciones. Posteriormente, en 2026, fue absuelto en otro proceso relacionado con Football Leaks en el que se enfrentaba a 241 delitos.

Más sobre:FútbolFútbol InternacionalRui PintoManchester CityFootball LeaksPremier LeaguePortugal

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.

Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE