Hugo Lavados, rector USS: “La rectora Devés ha tratado de arbitrar situaciones siendo bastante suave”

El economista dice que la toma en la Universidad de Chile como una forma de apoyo a la causa palestina es un síntoma de la política de la cancelación. También plantea sus dudas sobre el camino que está tomando el gobierno para resolver la demanda por el CAE.


Desde su oficina en la sede de Ciudad Empresarial, el rector de la Universidad San Sebastián (USS), Hugo Lavados, dice que la institución aún no se repone del golpe que sufrió con el fallecimiento de Luis Cordero, fundador de la casa de estudios y quien fue presidente de la junta directiva hasta su último día. “Luis Cordero fue un gran inspirador de la universidad... Su impronta y la proximidad que tenía con toda la gente de la universidad ha sido un tema que no es fácil de digerir”, asegura.

El economista y exministro de Economía de la primera administración de Michelle Bachelet tiene dos preocupaciones en estos días: los alcances que tendrá el proyecto de financiamiento de educación superior que prepara el gobierno, y la convivencia escolar, cuya preocupante foto ha quedado en evidencia con las movilizaciones de la Universidad de Chile que obligaron a su rectora, Rosa Devés, a resguardar en persona la infraestructura de la institución amenazada por los estudiantes que -en solidaridad con la causa palestina- demandan que se cancelen los convenios con universidades israelíes.

El gobierno está elaborando una propuesta para un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y para enfrentar la demanda por condonar el CAE, ¿qué le parece la idea que se conoce hasta ahora?

El planteamiento sobre el CAE parte de bases, en mi opinión, erróneas. Primero, porque tienen que ver con un CAE que ya no existe. Por ejemplo, como decir “deuda con cuota impagable”. La deuda es hasta el 10% del ingreso, eso ya salió en la ley en el año 2012. O que cuando no hay ingresos hay que seguir pagando. ¡No!, cuando no hay ingresos se baja a cero. Es cierto que es engorroso, hay que hacer solicitudes y cosas, por eso yo creo que hay que automatizar mucho más los procesos. Tercero: hay incentivos al no pago.

¿De qué forma se incentiva el no pago?

Si se dice permanentemente que se va a condonar la deuda, el incentivo lógico es a no seguir pagando.

Hasta el momento el gobierno ha sido hermético con la fórmula final para enfrentar esta promesa campaña. ¿Qué le parece lo que se conoce hasta ahora?

Como usted misma lo dijo, ha sido muy hermético, por lo tanto es bien difícil emitir un juicio. Yo he escuchado al subsecretario Víctor Orellana en exposiciones frente a la Corporación de Universidades Privadas, en presentaciones en seminarios y en una conversación que tuvimos para conversar no solo del CAE, sino que sobre temas generales de educación superior. Una de las cosas que uno le puede decir al subsecretario es que es tremendamente articulado y su discurso no ha variado nada. Pero eso no significa que yo esté de acuerdo. Estoy en bastante desacuerdo con la mayor parte de las cosas que se están planteando.

¿En qué discrepa?

Lo que pasa es que sobre el CAE específicamente es muy difícil hacer un juicio, porque lo que se ha planteado entrega pocas luces. Que van a modificar el sistema, que va a ser un sistema autocontenido -que de verdad no sé lo que significa-, y que va a significar un sistema con menos presión de gasto público. Ahí yo quedo con un signo de interrogación bastante grande.

¿Y no aprovechó de preguntárselo a Orellana en sus reuniones con él?

Sí le aproveché de preguntar. Él incluso se anticipa a eso señalando que no puede dar mayor antecedente hasta que no presente el proyecto. Yo he señalado que creo que está generando un gran daño al sistema esta expectativa. No decir ya qué es lo que se va a presentar genera que todos empiezan a hacer presiones desde sus lados distintos. Necesitamos esto, necesitamos lo otro, que se haga esto, que se haga eso. Y se discute sobre algo desconocido. ¿No es cierto? No quiero parecer peyorativo, no es mi intención, pero en el fondo es como un fantasma, o sea, si no lo conocemos, simplemente...

El gobierno ha hablado de la necesidad de establecer un nuevo financiamiento, independiente de abordar las deudas por el CAE.

Todo el mundo ha llegado a la conclusión de que una condonación masiva es en la práctica imposible. Ahora, entre condonar completo y no condonar nada, existe un campo muy amplio, pero en cualquier caso, cualquier tipo de condonación significa gasto público. Eso es como trivial. ¿Cuánto va a ser y cómo se va a financiar? También hay un sistema de interrogaciones. Ahora, si uno plantea alguna idea hacia adelante, yo creo que hay que introducir explícitamente un concepto de solidaridad. Hacerlo tangible ya. En muchos casos se hace que el pago de la deuda vaya a un fondo, que sea a su vez el que financie los nuevos créditos. Eso no es para nada nuevo.

Crisis en la U. de Chile

¿Cómo miran desde la USS la tensión que hay a nivel de convivencia escolar? El “acampe” en la U. de Chile ya cumple 50 días y ha complicado la gestión de la rectora Rosa Devés.

Detrás del concepto de convivencia hay varios fenómenos que existen y que, desgraciadamente, se han agudizado. Uno de ellos es la cancelación de ideas que se da, sobre todo, en grupos de estudiantes que no permiten que haya manifestaciones de otras ideas. Eso es antiguo, pero se ha dado el último tiempo con mucha fuerza con el conflicto entre Israel y Palestina. Uno puede considerar una atrocidad lo que hizo Hamás y también la forma como ha sido tratada la población de la Franja de Gaza. Pero eso no tiene que ver necesariamente con una cancelación de las ideas y de convenios con las universidades en Israel.

En ese proceso ha habido emplazamientos directos y manifestaciones contra la rectora.

Se ha planteado una falta de respeto y de consideración fuerte hacia la rectora. Hubiera pasado lo mismo si fuera hombre el rector. O sea, no es un tema aquí de género. Ahora, sí creo que ha habido de parte de la autoridad de la Universidad de Chile probablemente un poquito de condescendencia con respecto a este fenómeno.

¿Porque ha permitido que los estudiantes se tomen la universidad?

Yo creo que la rectora Devés ha tratado de arbitrar situaciones siendo bastante suave. Y yo creo que ya ha pasado un cierto momento. No hay que ser muy suave, pero esa es mi opinión.

¿Esperaría que desalojara?

Yo estoy mucho más de acuerdo con lo que ha señalado el decano de la Facultad de Economía y Negocios, que es otra autoridad de la universidad (ha dicho que hay que sacarlos y sumariarlos). Llega el momento en que no queda otra solución. Quiere decir, “¿sabes qué? ¡No puede seguir esto ya! Saquémoslo”. Ahora, por supuesto, yo no estoy metido dentro de la Universidad de Chile.

¿Esperaría un rol más activo del gobierno también?

No, yo creo que no (...) Cuando los gobiernos se meten, después es complicado que salgan. Y creo que hacen más daño que beneficio. Otra cosa es si la autoridad de una universidad pide determinadas cosas en términos de seguridad.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.